Gente de la calle

26 febrero 2017

Clay y Alí no da lo mismo


Pasó en Florida. Un hijo del mítico Mohamed Ali no daba crédito a lo que le estaba sucediendo. Su nombre musulmán fue el detonante. Regresaba a Estados Unidos procedente de Jamaica y fue retenido por las fuerzas de seguridad en un aeropuerto. No sólo eso, también fue interrogado. Parece increíble, pero es verdad.
Muhammad Ali Jr., de 44 años de edad, nació en Filadelfia y como es obvio tiene la nacionalidad estadounidense, con el correspondiente pasaporte en regla.
Sucedió el pasado 7 de febrero, aunque el hecho ha trascendido ahora. Según el abogado, tanto el hijo como su madre fueron interrogados en el aeropuerto internacional de Fort Lauderdale, y la razón no fue otra que sus nombres y apellidos.
Cuando mostraron fotografías junto al que fuera gran campeón, ambos quedaron en libertad.
Hay que recordar que Cassius Clay se hizo musulmán en el año 1964

24 febrero 2017

Guste o no guste


A los defensores de la bruja Hillary, que tanto había hecho para que su rival la derrotase, sólo les quedaba el paño de lágrimas de dar por supuesto que el nuevo presidente era un bravucón incapaz de mantener el tipo. Pura pataleta, como la de todos esos semovientes que no saben perder y largan sapos y culebrinas de patética protesta en las calles del país y en los dorados recintos de los virtuosos de la ceja.

Tan ojipláticos deben de andar ahora, apenas un mes después de la toma de posesión, como los sparrings de los boxeadores fulleros.
Resulta que el supuesto payaso de pelo de zanahoria es un hombre de palabra decidido a no decir nunca diego donde dijo digo.
¡Por fin, tras las dos legislaturas huecas del  Obama, un político que mantiene todas y cada una de sus promesas electorales  y que lo hace, además, a la velocidad de Fittipaldi!

Dije hace un par de semanas en esta misma columna que el 8 de noviembre terminó la Edad Contemporánea y comenzó otra a la que aún no hemos puesto nombre.
Formidable va a ser el mecanismo de repercusión y de tracción originado por el ejemplo del Brexit y la victoria de Trump.

 Dragó



23 febrero 2017

Tombuctú, ciudad tuareg desde 1.100


Tombuctú había sido fundada por los tuaregs en el año 1100 y experimentó un período de esplendor iniciado en 1312 con el Imperio Malí creado por Mansa Musa, que se plasmó no sólo en lo comercial y lo militar sino también en el ámbito cultural, con una universidad y casi dos centenares de madrasas de referencia en el mundo islámico, así como una arquitectura muy característica de la que hoy apenas quedan de muestra las mezquitas de Djingareyber, Sidi y Sankore.
Sin embargo, el momento de mayor auge fue entre los siglos XV y XVI, cuando gobernaba la dinastía Askia y llegó a tener más de cien mil habitantes, período conocido como Imperio Shongay. Un brillo semejante no pasó desapercibido al poderoso sultán de Marruecos, que en 1591 conquistó la ciudad y otras localidades de la región con un ejército compuesto fundamentalmente por moriscos españoles, muchos de los cuales terminaron estableciéndose allí.
Durante todo ese tiempo, Tombuctú fue una ciudad santa, vedada a todo aquel que no fuera musulmán so pena de muerte, como pudo experimentar el británico Alexander Gordon Laing cuando logró entrar en 1826 pero a costa de su vida .
BIBLIOTECA

Hubo un osado francés que se atrevió a visitar el lugar, siendo el primer europeo en hacerlo y volver para contarlo: René Caillié. Así, se fue a vivir con la tribu mauritana de los brakna, con la que estudió el Corán, se empapó de las costumbres de los bereberes y otras etnias, aprendió a hablar árabe y, finalmente, se lanzó a la aventura de una forma muy diferente a la de sus predecesores: en vez de organizar una expedición, se vistió con ropas árabes y se unió a una caravana diciendo ser Abdallah, un egipcio enrolado a la fuerza por las tropas napoleónicas que deseaba retornar a su hogar.

Caillié pasó catorce días en Tombuctú tomando nota de todo lo que veía, incluso con dibujos. Luego, para no forzar más su suerte, se fue con una caravana esclavista que se dirigía a Fez, entrando en la ciudad marroquí a mediados de agosto tras un viaje penoso y agotador. De allí saltó a Tánger, donde el cónsul galo le gestionó tomar un barco para Toulon; en Francia fue recibido entusiásticamente: la Sociedad Geográfica de París le pagó la recompensa ofrecida y él, además, publicó el relato del periplo bajo el título Journal d’un voyage à Tombouctou

Jorge Alvarez

22 febrero 2017

François Durpaire


El hombre que vio antes que nadie la salida de Reino Unido de la UE y la victoria de Trump. Ahora está "convencido" de que Le Pen ganará.
Es François Durpaire, autor de unos cómics de política-ficción tan premonitorios que dan miedo.

Marine Le Pen tiene grandes posibilidades de convertirse en la primera presidenta de Francia, François Durpaire lo confirma en su cómic La Présidente. Su predicción tiene credibilidad: cuando nadie lo veía posible, este profesor de Historia en la Universidad de Cergy-Pontoise ya acertó con el Brexit en 2015 y también con la victoria de Trump.

P- Bueno, los Simpsons ilustraron la escena hace ya años.
R.-Eso era realmente burlesco, parecía una broma. Nosotros hacemos el dibujo realista, en blanco y negro.
P.-Usted decía en 2015 que estaba convencido de que Le Pen ganaría en 2017.
R.-Sí, pero es que estoy convencido.
P.-Ah, ¿lo sigue estando?
R.-Claro que sí.
P.- La situación ha cambiado. Usted decía que sería la división de la derecha la que daría el poder a Le Pen pero la que está dividida ahora es la izquierda...
R.- Basta que logren dividir a los demás, poco importa que sea la izquierda o la derecha.
P.-Si el candidato frente a Le Pen es Fillon, ¿cómo se va a efectuar el trasvase de votos de la izquierda a la derecha?
R.-Cuando la gente de la izquierda vea el programa de Fillon que prevé una destrucción de 500.000 empleos públicos, ¿qué policía, profesor o enfermera va a ir a la segunda vuelta a votar por la destrucción de su empleo para evitar a Marine Le Pen?
Si no es en 2017 será en 2022, pero una Le Pen va a llegar al poder.

En realidad, Durpaire viene a alertar en su cómic de lo que los continuos fallos en los sondeos nos están avisando: una gran mayoría de la población esta hastiada de tener que elegir, como dicen en Francia, entre la peste y el cólera.

María Valderrama