16 diciembre 2017

La vuelta al mundo con faldas

Nellie Bly es una periodista que trabaja en el New York World, un periódico propiedad de Joseph Pulitzer (sí, el mismo Pulitzer que más adelante le daría su nombre al famoso galardón), y que no deja de sorprender a su poderoso jefe. En aquel entonces, las pocas mujeres que hacían periodismo se veían relegadas a las llamadas "páginas femeninas", una sección del periódico en la que se hablaba de cocina, cuidado de los hijos, higiene doméstica... y poco más.

Apenas 15 años antes, Julio Verne había publicado La vuelta al mundo en 80 días y obtenido de inmediato un éxito mundial. Pues bien, Nellie se proponía intentar emular el viaje de Phileas Fogg en la vida real, para comprobar si era posible hacer la vuelta alrededor del globo en menos de 80 días.
Pulitzer, que era un lince para la publicidad, enseguida vio el potencial sensacionalista de la historia. Una mujer, sola y sin compañía, intentando hacer lo que ningún avezado explorador había conseguido antes. Cuando publicó el desafío de Nellie Bly a toda página en la portada del periódico, las mofas y el escepticismo se sucedían por todas partes: era imposible que una mujer viajase sin un hombre que la protegiera, decían unos.

Nellie partiría tan sólo con el vestido que llevaba puesto, un robusto abrigo, un pequeño maletín con varias mudas de ropa interior y su neceser y unas 200 libras (la divisa internacional del momento) en una cartera colgada de su cuello. Nada más. Con eso tendría que apañárselas durante todo el viaje. El entusiasmo que suscitó su desafío fue tal y como Pulitzer había supuesto. El 14 de noviembre de 1889, en medio de una multitud, Nellie Bly embarcó en un buque rumbo a Europa para comenzar un viaje de casi 25.000 millas.

De Francia pasó a Brindisi, de allí al Canal de Suez y pronto, en un largo viaje en barco, llegó a Ceylan. Durante el trayecto tuvo tiempo para escribir preciosas crónicas de viajes, visitar una leprosería e incluso comprarse un mono en Singapur, que le daría numerosos dolores de cabeza durante el resto del viaje.

Finalmente, el 25 de enero de 1890, a las 15.51, una agotada pero desafiante Nellie Bly llegaba a la redacción del periódico, tan sólo 72 días, seis horas, 11 minutos y 14 segundos después de haber salido de Nueva York. Una mujer, sola, había establecido el primer récord alrededor del globo, y había tardado ocho días menos que el personaje de Verne.


MANEL LOUREIRO

7 comentarios:

  1. Brava y valiente esta mujer.
    Cuando las mujeres nos proponemos algo es casi seguro que lo conseguimos.

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  2. Brava y valiente esta mujer.
    Cuando las mujeres nos proponemos algo es casi seguro que lo conseguimos.

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  3. Intrépida como ella sola y sin tantas "chorradas" como quieren defender las horrorosas feminazis actuales.

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    1. DON JUAN CARLOS.
      Gracias por tu comentario y con el que coincido. Aquel tipo de mujeres, como la protagonista de esta historia, gustaban de que se las invitara a canr o se les dejara pasar primero ante una puerta. Las actuales feminazis o feminófobas son machorras que han perdido lo más importante de su ser : LA FEMINEIDAD.

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Si algún comentarista o lector del bloc lee algo de un tal METAL, hágase a la idea de que es un esquizofrénico analfabeto con vocabulario limitado a CUATRO PALABRAS INSULTANTES.
Por tanto, ni caso.