VERANO

13 junio 2017

El "Fuego Griego" de los bizantinos


Constantinopla, la segunda Roma, sobrevivió toda la Edad Media a los ataques musulmanes como una isla cristiana a las puertas de Oriente y un agente de equilibrio entre ambos mundos. Las murallas de la ciudad, su poder militar, su capacidad de adaptarse a los tiempos sin renunciar a las tradiciones romanas.... muchos elementos explican la longevidad del Imperio bizantino, pero ninguna responde a la pregunta de cómo pudieron prevalecer ante asedios que llevaron a miles de naves a sus puertas.
Un arma secreta, incluso hoy imposible de desentrañar, salvó al menos en dos ocasiones al último imperio romano de su destrucción.

El fuego griego recibió muchos nombres en la Antigüedad: "fuego romano" para los árabes, "fuego griego" para los cruzados que se dirigían a tierra santa y "fuego bizantino" para los otomanos.

Entre los siglos VII y XIII, el Imperio bizantino empleó una sustancia inflamable en las batallas navales y en los asedios contra Constantinopla, que le daba una clara ventaja táctica y tecnológica contra enemigos con recursos y hombres muy superiores. Este fuego era capaz de arder sobre el agua y la única forma de apagarlo era asfixiándolo. Tratar de apagarlo con agua solo avivaba aún más la llama. Y si bien hoy en día se utilizarían espumas y polvo químico para extinguir el fuego, en la Antigüedad y la Edad Media la única posibilidad probablemente sería la de usar orina (por su alto contenido en sales inorgánicas y urea), esteras de esparto e si acaso vinagre.

Los bizantinos usaban dos métodos para lanzar el líquido inflamable. Uno de ellos consistía en derramar a presión la sustancia a través de un inyector con un ajuste giratorio, después de que un brasero instalado en el barco calentara previamente la mezcla.
Otro forma era llenando granadas de cerámica con el material y arrojándolas sobre los barcos enemigos, siempre buscando prender sus velas. Cuando el líquido rozaba el agua o alcanzaba cierta temperatura entraba en ignición e incendiaba las embarcaciones enemigas.
Entonces se producían "truenos" y una aparatosa nube de humo. Además de los efectos destructivos, hay que tener en cuenta que la sustancia resultaba tóxica para quienes la respiraban.



10 comentarios:

  1. No se puede poner en duda la existencia del fuego griego, pero hay que tener en cuenta que fue el secreto militar mejor guardado de la historia.

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    1. DON LUIS MARY.
      Desde luego es un secreto militar tan bien guardado que hoy aún se desconoce la formula EXACTA de la misma.

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  2. Con un combustible que arde (nafta y azufre) y una sustancia que aporte oxígeno (nitrato), solo faltaría una chispa que encienda el fuego. Al entrar en contacto con el agua, la cal viva eleva su temperatura por encima de 150 ºC, por lo que actuaría como mecha encendiendo el combustible, explica un químico.

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    1. DON PATRICIO.
      Gracias por la información de lo que se supone contenía como componentes esa arma tan eficaz.

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  3. Según estudios actuales, la fórmula de aquel peligroso líquido podría contener: petróleo, azufre, cal viva, resinas, grasas, nitrato potásico y salitre.

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    1. DON SERGIUS
      Muy agradecido. Entre Don Patricio y tú nos habéis ilustrado sobre el tema técnico de ese arma de los bizantinos.

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  4. Con lo que dicen Patricio y Sergius ambos calculan bien cómo podría ser la fórmula de aquel fuego griego. Pero sigue sin saberse cómo y en qué proporciones era la usada por los bizantinos.

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    1. DON CELIO.
      Efectivamente las suposiciones que se han hecho sobre la composición del "fuego griego" han sido bien transmitidas en los comentarios de los dos que te preceden.

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  5. Conocí por internet a un ingles creo era, que hablaba muy bien español. El tio era una persona muy culta en especial en historia. Uno de sus grandes temas era hablar sobre el imperio bizantino, que sobrevivio largos años al derrumbe del imperio romano occidental, y que tuvo que luchar contra la morisma. Cuando se habla de la caida del imperio romano, y de la edad media, se tiende a ignorar al imperio bizantino, que es una clave para entender toda aquella fascinante parte de la historia.

    Y que duda cabe este fuego fue parte de esa supervivencia. El tipo que les mencionaba nos contaba una batalla en concreto donde se usó mucho.. pero no recuerdo cual, tengo memoria de pez

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    1. SEÑOR OGRO.
      Ten en cuenta que el Imperio Romano de Occidente, el de Italia, cayó en el 500 ante los visigodos, mientras que el de Oriente o bizantino sólo fue vencido en 1.500 por los turcos de Mehmet II y tras muchos años de asedios.

      En realidad los más peligrosos enemigos de los bizantinos y durante siglos lo fueron los venecianos que vivian dentro de Constantinopla, y que se pasaban la vida conspirando contra el Poder del Emperador.

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