VERANO

31 mayo 2012

Cinco años, cincuenta mil muertos

El sicario que jadea ahora en el barro y se tapona la herida estaba hace unos minutos batiéndose a tiro limpio con el policía. Tiene la camiseta ensangrentada, musita algunas frases y apoya las manos sobre la tripa sin la fuerza suficiente para cubrir el agujero del tamaño de un pulgar, del que no deja de brotar sangre.

La perilla mal recortada no puede disimular que tiene unos 20 años y una piel color aceituna que se queda blanca a medida que su camiseta se hace más roja. Es media tarde en el estado de Veracruz. Hace menos de 10 minutos el joven sicario ha logrado darle un balazo en el cuello al policía que estaba a punto de alcanzarle. El agente logró dar aviso por radio y ha comenzado la persecución.

Muy cerca de ahí seis periodistas siguen la escena. Gritos, frenazos, marcas de neumático en la carretera y más disparos a plena luz del día. Alguna foto desde lejos y notas apresuradas en la libreta alargada mientras escuchan el ruido metálico de los casquillos rebotando sobre el asfalto. De repente todo cambia. El sicario se oculta en un edificio en construcción y los periodistas quedan atrapados en el fuego cruzado entre narco y policías. Quince interminables minutos hasta que el último criminal recibe un tiro en el pecho y cae… a sus pies.

Una de estas fotos es  una más de los 50.000 contabilizados en los últimos cinco años y medio, cuando Felipe Calderón llegó al poder.

¿Quién fue? ¿Qué pasó? ¿Qué identidad tiene el muerto?

Como sucede con el 98% de los casos, éste tampoco se resolvió y su cuerpo terminó en una fosa común sin identificar.

Entre 2007 y 2012, México, con 110 millones de habitantes, ha salido más que nunca en las noticias pero pocas veces por cosas buenas. A seis meses de dejar el poder, Calderón pasará a la Historia como el presidente de la guerra contra el narco. Para unos, todo empezó en noviembre de 2006 cuando, pocos días después de tomar posesión del cargo, Calderón movilizó a 40.000 soldados para enfrentar al crimen organizado. De paso agitó la batalla por las rutas que hasta entonces sólo se peleaban los cárteles en solitario.

Con la llegada de los militares se rompieron las alianzas entre organizaciones y comenzó una disputa por el territorio que abarca medio país. México salvaje. Para otros, Calderón decidió enfrentar un problema heredado tras siete décadas de gobierno del PRI, en el que los cárteles de la droga pactaban con el poder.

"Cuando examinamos al enfermo descubrimos que no tenía gripe sino un cáncer terminal", comenta un cercano colaborador de Calderón para explicar la situación que se encontraron al llegar al poder. Lo cierto es que en el último lustro la violencia ha traspasado líneas impensables hace pocos años. Entre ellas la aparición de coches bomba o matanzas contra la población, como sucedió en Morelia en 2008.

Con una policía penetrada hasta el tuétano, varios estados han disuelto a la policía y han pedido la militarización para mantener el orden. Otra de las novedades es la irrupción del sanguinario cártel de los Zetas, que ha cambiado la forma de hacer el mal. Si antes los cárteles sólo se encargaban del tráfico de drogas ahora se encargarían también del manejo de emigrantes, prostitutas, piratería, armas, órganos… Todo lo que dé dinero al margen del Estado.

Fernando Brito es incapaz de dar una cifra aproximada de los cadáveres que ha visto en los últimos tiempos. "Sólo el primer año de trabajo conté más de 300 luego dejé de contar", explica este fotógrafo del periódico El Debate de Culiacán (Sonora) ganador del World Press Photo 2011.

"No queríamos ser corresponsales de guerra pero la guerra nos alcanzó a nosotros", señala este periodista que lleva ocho años cubriendo "la fuente policiaca", pero al que sigue impactando ver los muertos en grupo o desperdigados, como los de la imagen tomada en Novolato (Sinaloa).

En esta, como en todas las guerras, hay frentes que se activan intermitentemente. Y uno está en Tamaulipas, en la esquina norte de México, un estado que está en disputa. Conocido como el váter del país, Tamaulipas es fundamental para la distribución de droga en la costa Este de EEUU. Hasta ahora la región estaba controlada por los Zetas. Pero el cártel de Sinaloa, dirigido por el narcotraficante más poderoso del mundo, Joaquín El Chapo Guzmán, llegó para pelear la plaza aplicando la metodología habitual.

A una matanza le sigue otra y a ésta otra mayor y así sucesivamente. La diferencia es que ahora ya no sirve matar sino que hay que hacerlo de forma espectacular para salir en los medios de comunicación: mutilados, ahorcados, decapitados o con los testículos en la boca…

En esta estrategia se enmarca la foto de nueve cadáveres colgando de un puente aparecida en Nuevo Laredo el mes pasado.

Desde hace seis años, con la llegada del gobernador del PRI, Fidel Herrera, el cártel de los Zetas creció como la espuma en todo el Estado. Paralelamente fueron apareciendo en la ciudad cuerpos sobre los que ninguna madre preguntaba; 35 de ellos arrojados en plena calle en el municipio de Boca del Río, tal y como se ve en otra de las fotos.

Todos los reporteros que cubrían aquel día el tiroteo están muertos, han emigrado o han dejado el trabajo. A las matanzas entre cárteles en Veracruz se suma la caza y captura al periodista.

El periodista Félix nunca olvidará cuando hace un año, a primera hora, le ordenaron que fuera a cubrir el asesinato de su amigo Milo Vera, un respetado periodista del diario Notiver, el más importante de Veracruz. "Habían entrado en su casa y lo ejecutaron junto a su mujer y su hijo. La escena era horrible".

Un mes después, el 20 de julio, recibió otra llamada similar. "Apareció el cuerpo de Yolanda Ordaz", oyó al teléfono. Tras varios días ausente, la redactora apareció decapitada en la parte trasera del periódico. "Cuando llegué todos los compañeros estaban destrozados". Yolanda estaba tirada sobre un charco que reflejaba su cuerpo y sobre ella el cartel con el nombre del periódico.

"No pude fotografiarla, no quise. Preferí tomársela a la ambulancia o a los forenses trabajando. No quería fotografiar su cuerpo porque las lágrimas no me dejaban ni siquiera enfocar", explica. Félix lloró frente a la escena del crimen con sus colegas Guillermo Luna, Esteban Rodríguez y Gabriel Huge, también fotoperiodistas como él.

Pero la estadística dice que en un sitio así, con ocho periodistas muertos en menos de un año, es fácil que te toque. Y así fue: Guillermo, Esteban y Gabriel aparecieron 10 meses después metidos en bolsas negras arrojados en un canal de aguas sucias. El viernes pasado apareció asesinado, con signos de tortura, el reportero Marco Ávila, de 39 años, que cubría información policial para El Diario de Sonora. Ávila es el sexto comunicador asesinado en México en menos de un mes Tras esta última matanza, las agencias Cuartoscuro y AP, con las que colabora, le han pedido que regrese al Distrito Federal por motivos de seguridad.

Aquí se refugiará "hasta que se calme la situación". Es uno más de los 100.000 desplazados que dejan estos cinco años de guerra, un término que parecía reservado para Colombia o Ruanda.  "Ha habido un éxodo masivo de periodistas y las redacciones se están quedando vacías. Casi todos los medios nacionales han evacuado a sus corresponsales y las agencias internacionales nos han pedido que salgamos de ahí. De 15 periodistas cubriendo violencia quedan solamente tres". Aunque el gobierno mexicano defiende que el 90% de las víctimas de la guerra contra el narco están vinculados de una forma u otra con el crimen organizado, la cifra de inocentes (niños, estudiantes, periodistas…) no deja de crecer y son muchas las voces que dudan que el nuevo presidente siga la misma estrategia.


10 comentarios:

  1. Tremendo.

    Esa deshumanización del cuerpo del enemigo, profanados como carne despersonalizada... Arrojados como fardos, mutilados con saña.

    Es narcoterrorismo, y seguramente la solución sea militar, porque los civiles carecen de recursos para afrontar a esos degenerados asesinos que gozan vejando los cadáveres.

    Fugillanto de espanto.

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    1. DON FUGITIVO
      Es, como comentas, NARCOTERRORISMO, al igual que el italiano, pero mucho más sangriento que ninguno y cuya solución es una guerra con todos los cánones de la misma.

      Todo esto es, por si hay alguien que no lo sepa, resultado de GOBIERNOS SOCIALIASTAS (Pri) a lo largo de 40 años usando a los narcotraficantes como arma de Partido. Y ahora son más poderosos los que eran "arma del Partido PRI" que el propio Estado Mexicano.

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  2. Tremendo pero lo peor que pueden hacer es rendirse. Si no siguen México estará perdido, los Zetas son todos exmilitares y gente de la mamandurria del PRI. No bastan las medidas de guerra, quieran o no o se rinden y pactan con ellos o tendrán que implementar una especie de ley marcial con fusilamientos. Los Zetas y los de Sinaloa con el Chapo al frente tienen mejores armas y equipos de última generación que el propio estado salvo las unidades especiales que puso en marcha Calderón y que le están dando resultados. Toda guerra tiene sus reveses y por desgracia victimas inocentes, existen unos cuantos miles de personas que no tienen salvación ni vuelta atrás y que no les importa la cárcel ni la pena de muerte, seguirán hasta que se les ejecute. Muerto el perro....
    Saluditos.

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    1. DON ZORRETE
      Estoy totalmente de acuerdo contigo : el Estado debe de seguir y debe hacerlo en plan militar, con la mentalidad de estar en Vietnan, y adquiriendo el mejor armamento posible.

      No sé si los gringos se lo han pensado pero como ganen los narcoterroristas de Zetas y el Chapo Guzmán, tal como dices, van a tener otro Vietnan en su propia frontera.

      Es terrible todo esto pero sabemos que es consecuencia de una dictadura sociata durante 40 años aliada a los narcotraficantes.

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  3. Otra terrible entrada de esta calamidad que ha caido sobre el pueblo mexicano. Es lo que tiene el mal, si no haces algo para acabar con él, crece y se multiplica.

    Ya está todo dicho, soy partidario de la perpetua o del fusilamiento de esta escoria.

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    1. SEÑOR OGRO
      Todo esto es, como vengo diciendo en los comentarios anteriores, consecuencia de 70 años ( no 40 como he puesto arriba) de gobierno socialista de Pri, siempre aliado a gangsters y narcotraficantes. Y aquí el Gatazo pretendió instalar algo similar.

      Pobre México. Creo que su problema ya no es exclusivamente nacional. Ahí deben de entrar con bombarderos de gran tonelaje y mucha carga de napalm.

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  4. Siempre igual ¿no te recuerda algo? Sin llegar a esos extremos deberiamos preguntarnos de qué corte será el futuro gobierno de Vascongadas y quién controla la droga, las armas...

    El éxito de estos asesinos se basa en la despersonalización del contrincante, han nacido en ese ambiente y lo tienen fácil, mejor dicho, no tienen otra opción.

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    1. Tal como sugieres todo esto recuerda a los 30 años del PNV y su ejército de etarras imponiendo el orden abertzale, mediante la eliminación de los opositores.

      Según SAVIANO quien controla toda la droga de Vasconia es ETA.

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  5. Es verdaderamente horrible la violencia que sacude este país hermano, espero que acaben teniendo éxito combatiendo esa lacra, pero a día de hoy la cosa tiene muy mala pinta la verdad; una lástima teniendo todo para ser un lugar tan próspero...

    Que tengas buen fin de semana Don Javier.

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    1. DOÑA MARIBELUCA
      Da mucha pena MEXICO y sus mexis. No sé si no debieran de echarles una mano muy técnificada los gringos.

      Que también tú pases un excelente finde.

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