Pintor Robert Neffson (Nueva York)

09 diciembre 2016

MITOMANÍA


La mitomanía es un trastorno del comportamiento. La persona que lo padece es adicta a mentir. El psicólogo Juan Moisés de la Serna, que ha tratado a varias personas con este problema, considera que "el mitómano busca con sus engaños la aceptación de los demás. Compensar sus bajos niveles de autoestima".
"El mitómano no tiene un plan, no va buscando nada a medio o largo plazo más que la admiración inmediata. La clave para detectarles es descifrar la intencionalidad de sus bulos", explica de la Serna. Aún no se ha determinado con exactitud el origen de la enfermedad.

Es cierto que existen condicionantes en la niñez que pueden facilitar su aparición, especialmente la baja autoestima.

¿Existe cura?
El primer paso es convencer al paciente de que tiene un problema psicológico y que necesita someterse a terapia. "Al igual que sucede con cualquier adicción, si la persona no quiere curarse, sucederá como con el tabaco, que lo dejas durante un tiempo, y luego recaes".

La terapia más utilizada para este tipo de pacientes es la cognitivo-conductual.
El psicólogo nos cuenta cómo funciona. "Se utiliza para trabajar el aspecto de la autoestima, reforzándola y enseñando a la persona a valorarse tal y como es. Busca reducir el número de veces que se miente al día".
Así le sucedió al ciudadano estadounidense Ferdinand Demara, conocido popularmente como El gran impostor, cuando se descubrió en la década de los 50 que durante años había suplantado la personalidad de varias personas, haciéndose pasar por monje, soldado, marinero, doctor en psicología, doctor en zoología y sheriff. Un currículum interminable e impoluto para alguien que ni siquiera tenía el graduado escolar.
En los casos más graves, al mitómano le acaba sucediendo lo que a Don Quijote. Se cree sus mentiras, inventa un mundo alternativo donde es el héroe, todos le quieren.


12 comentarios:

  1. Cuánta razón tiene este escrito : esos tipos sueltan una cantidad de bolas para montarse IMPOSTURAS sobre sus personas que, quien los trata, hasta piensa que están dementes o que han tenido una infancia terrible.

    Porque es del todo verdad que cada vez las mentiras son más gordas y más inverosímiles sobre sus personas. El tipo que conocemos todos por estos lares ya debe de superar la falta de autoestima hasta niveles del barro o más abajo.
    Qué barbaridad.
    Y no habrá nadie que les indique sus fábulas son propias de enfermos mentales?

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    1. DON VILLAR.
      siempre se encuentra uno con algún impostor y ya sabemos lo que se hace con él : IGNORARLO.

      Del tipo del que hablas cada vez se ve obligado a aumentar el grado de sus mentirs, lleva años en ello, y no sé cómo terminará. Sí sé que a mí llevando años tratando de perjudicar, inútilmente, mi blog.

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  2. Hace años que ese mitómano viene desbarrando sobre si mismo y cada vez con imposturas de mayor calibre.
    Si tal como dice la Entrada la causa se debe a BAJA AUTOESTIMA PERSONAL, no cabe duda que el tipejo debe de sufrir mucho siendo en la sociedad un "donnadie" total.

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    1. DON MARTÍN.
      Eso mismo creo yo desde hace tiempo : su autoestima personal y su curriculum deben de ser de pena.

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  3. Estoy de acuerdo con los dos comentaristas que me precedeís.
    Que pobres diablos son todos estos mitómanos y al final es seguro que se quedan más solos que un farero en su faro.

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    1. DOÑA LUISA.
      Sí, son unos pobres diablos pero a veces además son malas personas.
      Por eso y por ser enfermos de egolatría falsa terminan casi todos, tal como dices, más solos que un farero.

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  4. El que aparece como ejemplo de estos tipos, el Ferdinand, también se las traía haciéndose pasar por ex de monje, marinero, soldado, varios dosctorados y sherif. Vaya poca imaginación y sí mucha fantasía.

    Debe de ser lo corriente entre ellos.

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    1. DON EMILIO.
      Es lo habitual en los mitómanos : inventarse pasados falsos rimbombantes con ánimo de impresionar a los que no les conocen.

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  5. Pues el timante ese al que llaman "padre de Nadia" es otro pájaro de cuenta que lleva años inventándose personalidades y que en el caso de la niña se ha llevado un millón de euros.
    Este al menos se auto-inventaba para obtener dinero y no para engañar a la gente sobre su personal categoría.

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    1. DOÑA PAULA.
      Lo del padre de la niña entra en otra categoría : la del ESTAFADOR habitual.

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  6. Por curiosidad he entrado a ver qué dice esta vez y, entre muchas obviedades publicadas por la prensa desde hace años, se atribuye ser TECNICO SUBMARINO DE PLATAFORMA PETROLÍFERA.
    Antes, tal como denunció Tella, se atribuyó ser "Comandante de submarino".

    Qué pobre hombre, unicamente le falta creerse que es el inventor del automovil o de la locomotora a vapor.

    Según confesó el mismo hace unos años había sido SEMINARISTA desde niño hasta muy adulto. Es increíble la de cosas que enseñan en los Seminarios de curas.

    Quedemos a la espera de que en la próxima se complazca en informarnos de que es el que pilotó la nave del astronauta Gleen que aterrizó en la Luna.

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    1. DON JORGE.
      Qué valor le echas para entrar a leer esas cosas. Típicas de maniaco mental cuya obsesión es la de ser admirado. Puesto que en la vida real no le debe de hacer caso ni el gato de la esquina, en lo virtual se transforma en un héroe de tebeo.

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