Juana Felisa Isabel culturizándose

28 octubre 2016

Balaklava, la ultrasecreta base de submarinos nucleares de la URSS


Puedo asegurarles que sí, en efecto, eran ciertas las leyendas que corrían durante la Guerra Fría sobre la existencia de bases supersecretas en lugares remotos de la URSS. Al menos la de Balaklava, en Crimea, un lugar que no figura en ningún mapa de la época, fue una realidad innegable. Tuve la oportunidad de visitarla poco antes de que la revuelta de Maiden iniciara en Kiev las hostilidades contra los rusos que llevarían finalmente a la toma de Crimea por éstos. Les aseguro que muchas de la fantasías que circulaban sobre ella se quedan pequeñas ante los datos objetivos que cualquiera puede observar al recorrer su intrincada gusanera.

ENTRADA DE LA BASE
Rusia luchó duramente contra turcos, franceses e ingleses para mantener Crimea. El almirante Nakhinov llegó incluso a hundir su flota a la entrada del puerto de Sebastopol para impedir el acceso de los buques de la Royal Navy, que bloqueaban la boca de la bahía. Sólo consiguió retrasar un año la toma de la ciudad, ya que los franceses terminarían entrando por tierra en una ciudad destruida, tras hacerse con la colina de Malakov, que domina Sebastopol y la larga y estrecha ría que la une al Mar Negro. El almirante que hundió su flota pasó a ser un héroe nacional y su estatua ocupa hoy un lugar destacado, así como el monumento que conmemora su gesto, clavado en el agua, a la altura del lugar donde mandó hundir sus barcos.

Pequeña playita muy próxima a la salida de la base
Durante los tiempos de la Guerra Fría, Balaklava no existía en los mapas y nadie podía acercarse al pueblo, a menos que dispusiera de un permiso especial. Todas las entradas y salidas estaban controladas por el ejército y la KGB, ya que allí se encontraba la más importante y secreta base de submarinos nucleares de la URSS.
La entrada a la base se hallaba excavada en una de las paredes de la estrecha ensenada de Balaklava, una especie de fiordo en miniatura, cuya entrada es perfectamente invisible desde el mar, al estar oculta por un entrante rocoso que se superpone a la línea de la costa, obligando a navegar en zigzag. La salida, en cambio, se encontraba muy cerca del mar abierto, donde la profundidad permitía a los submarinos salir sumergidos.

Salida oculta de la base, ya casi en mar abierto.
Fue planeada en 1952, poco después de firmarse en la vecina Yalta el acuerdo que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, y finalizada en 1961. Su interior era un mundo laberíntico de túneles y estancias, que incluía talleres, oficinas, depósitos de armas, incluso nucleares, tiendas, etc. Allí no sólo se escondían y reparaban docenas de submarinos, sino que también podía albergar y alimentar a 3.000 personas durante 30 días en caso de ataque nuclear.

La larga vía de acceso al interior de la base.
La entrada estaba cubierta por un camuflaje gigantesco del color de la montaña que la hacía indistinguible desde el aire. Además, estaba bloqueada por una enorme puerta de acero que se deslizaba lateralmente para dar paso al submarino; tras lo cual, volvía a cerrarse herméticamente.

El canal, de hasta 22 metros de anchura y 8 de profundidad, se adentra 600 metros en la montaña. Las paredes del túnel están recubiertas de una capa de cemento de 5 metros de espesor, encima de la cual aún hay 125 metros de granito. Todo el complejo esta surcado por carreteras e incluso cuenta con un dique seco de más de 100 metros para la reparación de las naves.

Todo el complejo fue cerrado y posteriormente desmantelado tras la disolución de la URSS en 1991, con lo que no quedó ni rastro de las enormes y complejas maquinarias que se usaban para los trabajos, ni de las bombas y torpedos almacenados entonces. Sólo sobreviven sus lóbregas galerías y el canal por el que navegaban lentamente los submarinos en sus entradas y salidas, siempre nocturnas. Tras la desmembración de la URRS, y bajo bandera ucraniana, todo el complejo se convirtió en un Museo, en el que se pueden apreciar múltiples detalles de la asombrosa ingeniería militar soviética.

La ensenada de Balaklava ya había sido elegida por los ingleses para establecer su cabeza de playa durante la Guerra de Crimea, mucho antes, desde luego, de que la URSS decidiera construir allí su base de submarinos. Situada a apenas veinte kilómetros de Sebastopol, el rápido viaje por carretera tiene el aliciente añadido de que transcurre en parte por el valle donde tuvo lugar la desastrosa y archifamosa Carga del Brigada Ligera británica que tanta tinta hizo correr en su día.

López-Seivane


14 comentarios:

  1. Buen sitio para esconder submarinos y especialmente buena organización de camuflaje de entradas y salidas.

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    1. DON EMILIO.
      Parece una obra del estilo de n uestro Valle de los Caídos, horadado todo en roca de montaña-

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  2. Qué parajes extraños y ocultos no habran utilizado los rusos en sus tácticas durante la guerra fría. Y aún hoy.
    Se dice que la mayor base miltar americana se halla en Marruecos y poca gente conoce su ubicación.

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    1. DON FRAY.
      Muy probable que sigan teniendo bases en lugares inverosímiles pero letales.

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  3. Con esos tuneles de acceso y salida tan estrchos los comandantes de los submarinos se me antoja que tenían que ser muy buenos pilotos.

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    1. DON CABALLERO.
      Ciertamente parece que los submarinos entran rozando las paredes de esos túneles y tienen que ser buenos los pilotos de las naves para pasar por ahí, salvo que lleven SENSORES del estilo que llevan algunos coches ahora.

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    1. DON ARMANDO.
      Tiene aspecto de haber sido bien estudiada la estructura para obtener un buen camuflaje

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    1. DON LUIS.
      Sí, resulta una buena muestra del ingenio militar de los ruskis.

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  6. Suscribo lo que dicen mis dos anteriores comentaristas.

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  7. Esto último que dice el articulista, es precisamente lo que evoca en mí el nombre de Balaklava: «...por el valle de la muerte cabalgaron los 600...», que diría Tennyson.

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    1. DON TRECCE.
      Sí, BALAKLAVA es famosa por aquella carga de la Caballería Ligera británica en plan suicida contra los cañones rusos.

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