Juana Felisa Isabel culturizándose

02 mayo 2016

El Gran Villano-genocida coronado


En un recodo entre el Luapula y el Khishivali, afluentes del río Congo, centenares de humanos,  deshumanizados a golpes de látigo, en una atmosfera irreal de violaciones en serie, entre las lamentaciones de criaturas núbiles perdiendo la inocencia en una orgia de salvajismo blanco, de apaleamientos en masa para exorcizar borracheras extremas, de apuestas para ver que método eliminaba con más celeridad a las víctimas, cientos de mercenarios de la llamada primera civilización, civilización occidental o civilización de referencia, celebraban la inauguración de la primera base de exportación maderera a través de uno de los ríos más tenebrosos, de caudal más contundente y de más largo recorrido del planeta.

Leopoldo II de Bélgica, además de ser uno de esos enormes canallas que mueren en la cama con todos los parabienes a favor, un crucifijo presidiendo el dosel, y con la más laxa de las indulgencias históricas, era un enajenado sin remilgos ni moral, ni nada que se le pareciera, además de muy consciente de lo que hacía.
Era el sadismo encarnado en un traje de gala de exhibición permanente, que no se lo quitaba ni para dormir. Todos los días de su vida fue a misa regularmente, daba limosna a los menesterosos, maquillaba sus crímenes de lesa humanidad con obras sociales por doquier, gozaba de la protección eclesiástica como benefactor de primera línea y apagaba el infernal griterío de sus víctimas rezando prolífica y ostentosamente con un rosario de vistosas semillas de kokoya.

Corría el año del Señor que nunca ve nada y jamás interviene, de 1885 para más señas, cuando este truhán de levita, puso el ojo y la zarpa en lo que él mismo dio en llamar el Estado Libre del Congo.

Se montó un cortijo particular de más de 2.350.000 km2 (20 veces más grande que la Bélgica matriz de sus amores) y comenzó una era de asesinatos en cadena y mutilaciones a discreción, jamás igualada a lo largo de la historia de la humanidad. La palabra genocidio, nunca hará justicia al terror que tan profusamente sembró.
Este macrogenocida poco dado a jugar con las miniaturas y si con los mapas a gran escala, tras cargarse a más del 20% de la población de este brumoso, inextricable, fértil e increíble país, que conocemos hoy como el Congo, conseguiría que le nombraran presidente honorario de la Sociedad para la Protección de los Aborígenes, así, con un par.
Y no solo eso, para más INRI, se autoerigiría en anfitrión de la Conferencia Antiesclavista de 1889. Hay que reconocerle unas habilidades innatas, hipocresía más que refinada y cintura sobrada para engañar al más cauto.

Los atildados británicos acostumbrados a apadrinar toda suerte de despropósitos en su polémica gestión colonial, se atragantaron con el informe del enviado del Foreign Office, Roger Casement. Para añadir leña al fuego, Conan Doyle, el creador del personaje de Sherlock Holmes, escribiría un opúsculo ('Crimen en el Congo'), que sacaría las rotativas de los ejes durante una buena temporada. Por si fuera poco, el ilustre Mark Twain invitaría a la reflexión sobre una intervención moral de Estados Unidos en el país africano para liberar a aquellos desgraciados de sus amos belgas.

(Alvaro Van den Brule)



16 comentarios:

  1. Leopoldo II fue uno de los villanos más grandes que ha conocido la historia reciente de la humanidad.
    Aunque resulte verdaderamente difícil establecer el número exacto de muertos que pudo provocar el régimen de esclavitud que perpetró Leopoldo en su posesión particular en África, las últimas estimaciones de los historiadores nos indican que pudieron ser más de 10 millones de personas asesinadas directamente o indirectamente como consecuencia de las hambrunas o enfermedades durante el periodo de 1885 a 1908. Es decir, más de los que murieron como consecuencia de la Primera Guerra Mundial y bastantes más que los muertos en los campos de exterminio nazis. El peor genocidio que ha visto el mundo.
    Como las plantaciones de caucho en estado silvestre hacían necesario trepar a los árboles y esto no podía hacerse con los pies encadenados, los funcionarios del rey controlaban a los hombres haciendo rehenes a esposas y hijos hasta que aquellos cumplieran sus cuotas de producción. Si no lo hacían les cortaban las manos a sus hijos o mujeres. Y lo peor es que lo hicieron cientos de veces; en internet se pueden ver las fotos de los negros a los que amputaron las manos estos salvajes "civilizados"

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    1. DON TRECCE.
      Muchas gracias, Don Trecce, por los detalles que facilitas y que hace que se divulgue este genocidio del más canalla europeo existente probablemente en la Historia. Más que Adolf incluso por lo que cuentas.

      Lo de las manos cortadas de mujeres e hijos de negros lo leí en el Informe de Roger Casement que fue el que descubrió todas esas atrocidades.

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  2. Conocía los hechos y al personaje, D. Javier y confieso que me produce la misma repugnancia que a Voacé.

    No obstante, discrepo, este canalla no rezaba ni hacía obras de caridad, sino que hacía el paripé de ambas cosas, para que le viesen y le tuviesen por bueno. Siendo el rey y siendo como Vuecencia, tan acertadamente apunta, un hipócrita doctorado, no tiene nada de raro que hubiese muchas personas, eclesiásticas y seglares que engañados por su puesta en escena, le tuviesen por piadoso.

    Pero como V.E. y yo sabemos y lo que para él es mas grave, como Dios sabe, no era bueno, ni piadoso, ni siquiera cristiano y dudo mucho hasta que creyese en Dios; era un hijo de Satanás, así que por muchas indulgencias, bulas, bendiciones etc que le diesen los hombres, ignorantes o no de su condición demoníaca, no le envidio su juicio.

    Y aunque pudiera haberse arrepentido "in articulo mortis", lo dudo pues en esa última batalla, la verdaderamente decisiva, luchamos según hemos aprendido a lo largo de nuestra vida que nos ha servido de entrenamiento y si la soberbia se encuentra entre los pertrechos de guerra para ese combate, el resultado, siempre, es desastroso. Yo, en mi quiniela, le sitúo abajo.

    En cuanto a sus primas, me quedo con las primaverales, porque Lolita es nombre de menor de edad y pudiera ser estupro.

    Abrazo gordo.

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    1. DON TANN.
      Bien, me da lo mismo que rezase y diera donativos por hipocresía y apariencia porque en el canalla éste seguramente disfrutaba también de las bendiciones de los arzobispos contemporaneos, casi todos ellos igual o parecidos hipócritas por aquello estar siempre con el poderoso. Tal cual sucedía en España cuando la Inquisición.
      Si existe un infierno tras la muerte el primero que debiera de hallarse allí este pedazo de villano ruín y criminal. De la mano con Adolf y otros parecidos.

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    2. D. Javier, no comparto el juicio de intenciones que Voacé hace a los eclesiásticos. Cierto que los ha habido lameculos de poderosos, avaros, degenerados etc., mismamente como el Obispo de Rouen que fue clave para el martirio de Santa Juana de Arco, pero también los ha habido y mas abundantes, como San Atanasio, cuya festividad celebramos hoy que con su insobornabilidad incluso frente al Papa, se granjeó persecuciones y destierros. Repase el santoral y verá que hay muchos curas y obispos en él; (también en el infierno, tal como mostró La Virgen en Fátima).

      Otro abrazo gordo.

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    3. DON TANN
      Cierto, ciertísimo lo que dices de los eclesiásticos, pero yo no me refería a TODOS cuando tildaba de lameculos de poderosos a montones de ellos. En la Iglesia ha habido de todo y tampoco hay que ser cegato ante las sotanas. Y presumo de ser objetivo por decir lo que muchos por religiosidad no quieren ni enterarse.
      Probablemnete los arzobispos u obispos mercenarios sean los menos de entre todos ellos pero no me olvido de que recientemente el cardenal que amparaba a los obispos vascos pro-etarras era Echegaray, oriundo de la diócesis de Pau.

      Un fuerte abrazo

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    4. Poco que añadir a la leccion de historia, que reconozco era desconocida para mi. Ese barbaro disfrazado de menesteroso espero que ande en el infierno purgando sus barbaridades.

      De los obispos belgas, ya he dicho muchas veces que la iglesia esta conformada por humanos, con todo lo que ello conlleva. A fin de cuentas, si los vascos padecemos basura como Setien y tantos "curas" que sustituyeron la biblia por el doctrinario de Sabino Arana y el abrazo al terrorista, ¿como no creer que en aquella Belgica podrian pulular ratas de cloaca disfrazadas de pastores?

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    5. SEÑOR OGRO.
      Buen razonamiento. Y además hay que tener en cuenta que los belgas, "belgas" son. Ahora mismo son los que han dado cobijo en calidad de refugiados a etarras huídos, y hace poco en donde se ocultaban los jiyadistas.
      Lo que no entiendo es que los british se hicieran los locos con los magno-genocidios de este miserable hasta que leyeron el informe del famoso Roger Casement. El cual también descubrió que el secuaz más torturador del mutiko era el Sir Stanley, explorador de las fuentes del Nilo.

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    6. Los British se hacían los locos como se lo han hecho siempre, y como siempre se lo harán. Principalmente por dos motivos, el primero de ellos porque no eran (ni son) ejemplo de nada ya que la barbarie en sus "posesiones" quizá no llegara a estos extremos, pero no dejaban de considerar a los "negros" muy poco por encima de los animales... y la segunda porque seguramente se beneficiaban del asunto, comerciando con Leopoldo y como decía Quevedo, poderoso caballero...

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    7. DON CSC
      Sí, para los albiones no era motivo de escándalo por las razones que expones. Y les iba bien con el genocida de Leopoldo.

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  3. Buenos días don Javier,

    Reconozco que me acaba de dejar trastocado el artículo. No conocía la historia de este personaje. Supongo que todo esto está documentado y hay pruebas más que suficientes. Lo que más me llama la atención es el nivel tan alto de hipocresía que se manejaba. Supongo que por mucho que fuera a Misa y pasara por el confesionario semanalmente, este hombre vivía en pecado continuo (no se si sería consciente, porque lo más probable es que no ejecutara materialmente los crímenes, sino que lo hacían sus mandados, como le ocurría a Adolf).

    Cierto es que la Iglesia católica tiene el mecanismo del perdón por el santo Sacramento de la Penitencia, pero para que sea válido hay que cumplir unos requisitos:

    1 - Examinar lde conciencia
    2 - Dolor por todos los pecados.
    3 - Acto de contricción: Firme propósito de enmienda (de no volver a pecar).
    4 - Confesar todos los pecados al sacerdote.
    5 - Cumplir la penitencia. (Satisfacción o reparación)

    Juzgo sin saber, pero probablemente el acto de contricción se lo pasó por donde me figuro. Y el cuarto punto suscita mis dudas.

    Está claro que ese individuo jugaba con una doble moral que utilizaba o para lavar su confiencia o para dar la aparencia de ser humano. Intentaré dormir esta noche...

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    1. DON JAVICHU.
      El que divulgó por el Mundo lo de este genocida en el Congo y lo de los colonos ingleses en Perú, fue un tal SIR ROGER CASEMENT. Y su Informe no tiene la menor fisura.
      Te aconsejo que leas lo que puse en su día sobre este diplomátcio valiente :http://tellagorri.blogspot.com.es/2013/02/sir-roger-casement.html

      El rey Leopoldo era un canalla total y sus apariencias religiosas unicamente eran eso : APARIENCIAS.
      Ese canalla jamás se arrepintió de nada y las Naciones civilizadas le quitaron el poder sobre el Congo, porque no era colonia de Bélgica sino finca particular SUYA.

      Tal como dice el comentarista Don Trecce, ni siquiera Hitler llegó al grado de crueldad y a las cifras de eliminados que produjo este canalla.

      Un abrazo

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  4. Buen criminal estaba hecho el Leopoldo, don Javier!!
    Sin leer el informe Casement, conocía algunos capítulos del personaje gracias a la fiebre que me dio por el tema una vez finalizada la lectura de Conrad, El corazón de las tinieblas, y las pinceladas de Revel al criticar la hipocresía que envuelve la palabra "racismo", utilizada muchas veces como arma arrojadiza por los defensores de la utopía.
    La tan civilizada Bélgica... la que tanto ayudó en la propagación de la leyenda negra española.
    Panda de miserables.

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    1. DON HEREP.
      Ten en cuenta que el Leopoldo era BELGA, y con eso se comienza a entender parte de la mente criminal del tipejo.
      Tal como resaltas tú, fueron los belgas los que más divulgaron la Leyenda Negra contra España, también son los que daban refugio en calidad de exiliados políticos a los ETARRAS HUIDOS. Y el lugar en donde ahora se refugian los jiyadistas.
      Observo que estás muy al tanto de estas cosas de belgas y Congo y me alegro muchísimo porque es la forma de comprender mejor a Conrad en su "Corazón de las Tinieblas".

      Recuerdo que tras la independencia de Bélgica, en 1960, el Congo celebró elecciones, y Patricio Lumumba, líder de la lucha independentista, llegó a la presidencia. Servicios secretos belgas introdujeron el cuerpo de Patrice Lumumba en un barril de ácido y lo hicieron desaparecer. El Congo pudo haber ido hacia una democracia y, por el contrario, fue hacia una de las peores dictaduras africanas del siglo XX.

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  5. Ese pajarraco le facilitó unas cuantas ideas al Adolfo para entretenerse los días laborables.

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    1. DON BWANA.
      Tiene todo el aspecto de ser el gran precursor del Adolf sin que éste llegara a igualarle en atrocidades. No hay que olvidarse de que en aquella época el Congo tenía el mayor número de mujeres y niños con las manos cortadas.
      Espero que entre este tipo y otros que conozco más el actual gobierno belga que cobija a etarras y a jiyadistas, entienda mis pocas simpatías por los BELGAS.

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