Paisaje relajante

15 octubre 2014

"Inmortales" por enchufe

GREGORIO MORÁN
Para los escasísimos lectores que lo ignoren, se denomina "Inmortales" en Francia y España a los miembros de las respectivas Academias de la Lengua.

Tras una década de investigaciones detectivescas, Gregorio Morán entregó el original, de su libro-denuncia, en noviembre de 2013, y los editores tenían programada su publicación para abril de 2014; pero, alegando el temor a que los crujieran a demandas, pospusieron la salida hasta el 1 de octubre. "A finales de septiembre, dice Morán, tras una reunión catártica, me dijeron que tenía que cargarme el penúltimo capítulo, que son sólo 11 páginas en las que hablo de algunas peculiaridades de la Real Academia Española".

Se refiere, por ejemplo, a las circunstancias que convirtieron en inmortales a Anson, Cebrián, Muñoz Molina o Castilla del Pino (se negó, por contra, el pan y la sal, y el sillón, al gran Francisco Umbral).
Morán, un tipo insobornable se cerró en banda, alegó que ese capítulo era la "viga" central de la obra porque desvela el sistema de recompensas institucionales de toda una época. Fue el duelo entre una fuerza irresistible (la editorial) y un objeto inamovible (el autor). Ganó la censura.

Morán se malicia dos cosas: la primera es que uno de esos inmortales va a ser el próximo ganador del Planeta; la segunda tiene que ver con el director de la Real Academia desde 1998 hasta 2010. Una premisa fundamental del libro es que el impacto social de los intelectuales no tuvo relación directa con la calidad de la obra (por lo general mediocre) que produjeron entre 1962 y 1996 los mandarines (escritores, profesores, pintores o músicos), figurones de segundo orden que adquirieron notoriedad por su capacidad de medro y maniobra.

Para Morán el emblema de esa peña es Víctor García de la Concha.

GARCIA DE LA CONCHA
"Cuando yo llevaba pantalón corto —recuerda Morán— García de la Concha era ya un factótum  de la catedral de Oviedo y representante del Frente de Juventudes. Antes había sido un niño pobre que estudió en el seminario de Valdedios, junto a Villaviciosa. Había sido un pésimo estudiante pero un gran trepa, un virtuoso del arte de hacer amigos y conseguir que te deban algo y cómo cobrarlo. Era un experto en el trueque y otras turbiedades". Intelectualmente su única aportación a la filología es un trabajillo simplón y deleznable sobre Santa Teresa en el que sostiene que sin la inspiración del Espíritu Santo Teresa de Ávila no sería nadie".

En Salamanca conoce al gran preboste  de libros de texto, Lázaro Carreter, y de su mano salta a Madrid, asalta la Academia y es nombrado secretario. Pronto tiene un inmenso poder, el de hacer millonario a cualquier editor porque decide quién publica el Diccionario de la Academia.

Amasa una gran fortuna, dirige la Academia durante tres mandatos, lo cual le fue concedido a título extraordinario, cuando lo ordinario son dos, y hasta el rey lo nombró caballero de la Orden del Toisón de Oro,
JESÚS AGUIRRE
Jesús Aguirre fue el ombligo de aquel magma de intelectuales logreros, él es el cura del título en torno al cual orbitan los mandarines. "Está siempre allí donde se escribe la Historia de España, dice Morán,  en el Contubernio de Múnich, asesorando al ministro Pío Cabanillas, introduciendo en los cenáculos intelectuales al príncipe Juan Carlos, dirigiendo Taurus y siendo accionista fundacional de El País, él fue quien presentó en sociedad a Felipe González".

Morán sitúa al futuro duque de Alba en la yema de un retablo en el que pululan relumbrones como Benet, Pradera, Gil de Biedma, Castellet o Cela, santones a los que apea de la peana a fuerza de datos contundentes.

Cuenta Morán que cuando Cela se lió con Marina Castaño la pareja quería construirse una casa de unos cuantos millones, así que el escritor le propuso a su agente, Carmen Balcells, que buscara el patrocinio de Jesús Gil, a quien por 100 millones de pesetas le escribiría un libro titulado Marbella Paraíso. A Gil le pareció una sobreinversión y dijo que no.

Cela había tenido más suerte con el dictador venezolano Pérez Jiménez, a quien "con una novela que era una mierda (La Catira) le sacó el dinero para construirse su casa de Mallorca".

También revela la mercadotecnia que llevó al gallego a Estocolmo: "Fundó con un grupo de judíos la Asociación Hispano-Israelí cuando España no tenía relaciones diplomáticas con Israel, recorrió los centros judíos del mundo y se cosmetizó en figura internacional. Sin sionismo no habría habido Nobel.  
Un genio". 

Caiga quien caiga, este tumbador de imposturas sigue fustigando a las estatuas. De momento han tumbado su libro, "el más brutal de todos los que he escrito".

(Con información de G. Ugidos)


16 comentarios:

  1. Interesante la cocina de los premios literarios y prebendas. Nepotismo por doquier.
    Enhorabuena por el cambio de aspecto de tu blog, màs diáfano ahora.
    Un abrazo, D. Javier.

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    1. HOLA DON FUGI
      Lo de la RAE es algo que algunos veniamos sospechando de que no todo era trigo limpio ya desde que entró en ella Cebrián, escribidor sin libro alguno.Despué vino la adaptación gramatical de las normas de la Academia a la pobreza intelectual de los progres, y destruyendo una Gramática que desde Nebrija se había conservado inalterable.

      Bueno, pues ya tenemos otra institución "sagrada" convertida en chamizo de trepadores y oportunistas, y por tanto tan fiable como el burro del gitano.

      Hombre, me satisface que te guste el nuevo aspecto del blog, resulta grato saberlo.

      Un abrazo

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  2. ¿De verdad extraña?

    Vivimos en el pais del nepotismo y la impostura, todo funciona en base a familias, amigos, sindicatos y partidos. Tenemos prostituidas desde la justicia a la clase periodística y nunca ha faltado gente con ansia de poder, con ganas de notoriedad, de toisones, puestos con renombre y sillones de grandes orejas. Los méritos son secundarios, lo importante es el sillon, el puesto.

    Con esa mezcla, ¿puede extrañar lo leido?, claro que no; lo extraño es que esto no haya salido antes.

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    1. SEÑOR OGRO
      Tienes razón : lo raro es que todo esto no haya salido antes.
      Tú lo resumes muy bien con tu párrafo que dice =
      Tenemos prostituidas desde la justicia a la clase periodística y nunca ha faltado gente con ansia de poder, con ganas de notoriedad, de toisones, puestos con renombre y sillones de grandes orejas. Los méritos son secundarios, lo importante es el sillon, el puesto.

      Aquí se ve muy bien hasta dónde llegaba el PODER de aquel falangista enriquecido que era POLANCO. Prostituyó todo lo que abarcó y era demasiado lo que abarcaba.

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  3. Buena voz de alerta para desconfiar de premios oficialistas y componendas cupulares.

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    1. DON CARLOS DE LA PARRA
      Hasta que llegaron los sociatas y Polanco con su Poder, la RAE era lo más serio del país. Ahora es ya un chamizo más, igual de corrupto y manipulado que el Poder Judicial.
      En sustitución de Polanco tenemos ahora, dirigiendo los premios y categorías de la Literatura a otro preboste similar : LARA.

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  4. El poder extiende sus tentáculos por todos los rincones.

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    1. DON TRECCE
      Pero no es un "PODER" en lo político unicamente, sino que, como comentas, es un PODER que tiene bajo sus garras a la Prensa, a los Jueces, a las Académicos y a toda gente que aspire a prosperar por méritos propios. Estos no pintan ya nada. Ahora cualquier "chichi-muchi" medrador se nos aparecerá como un gran escritor o un gran artista de lo que sea.

      El propio CELA es autor unicamente de dos obras decentes : Pascual Duarte y Viaje a la Alcarria. Todo lo restante de su producción literaria no vale nada. Y de ahí para abajo.

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    2. No solamente no es un "poder" en lo político, sino que los altos dignatarios de la política están manejados por estos otros que son quienes en verdad tienen el poder.

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    3. DON TRECCE
      Efectivamente. Así es. Resulta, al estilo de los jesuitas en el PNV, un PODER OCULTO. Pero muy eficiente.

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  5. Ninguno de los que se citan ahí, incluyendo también a Cela (Anson, Cebrián, Muñoz Molina o Castilla del Pino) tienen la categoría tradicional de los académicos. Cebrián jamás ha escrito un libro, Ansón un par de ellos de puro incienso a Don Juan de Borbón y Batemberg, y Muñoz Molina es uno de los numerosos mediocres nacionales.

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    1. DON MARIO
      Estoy de acuerdo. Ninguno de esos autores pasa de mediocre y lo que aún es peor y que lo señalas : ni Anson ni Cebrian han escrito nada creativo nunca. Los dos son dos periodistas dedicados a su oficio y no se han atrevido a más.

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  6. País de chiringos.

    Y como dice nuestro complutense encima permiten escribir "mondarina" y "la calor" esta panda de carcamales.

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    1. DOÑA MARIBELUCA
      Bien definido : PAIS DE CHIRINGUITOS o de CHIRINGOS.

      Lo triste y que hasta ahora no comprendía es que nos han metido una GRAMÁTICA que destruye a la de verdad, tal como señalas admitiendo palabras del tipo "mondarina", "la calor", "almondigas", etc. y permitiendo o exigiendo que no se acentuen palabras con significado distintos según lleven o no la puntuación.

      También resultaba raro ver en esa Academia a gentuza que jamás ha escrito más de DIEZ PÁGINAS seguidas y a los su mérito era el de firmar autobiografias dictadas por otros.

      Echo de menos las construcciones de frases de nuestros clásicos del XX. Al final todos escribirán libros copiando a nuestro insigne OLD NICK, o puro melocotón de invierno en acción.

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  7. Que toquen la RAE me da pena, don Javier. Será por el cariño que le tengo a las letras. Verlas prostituidas por la carroña que nos capitanea me duele, aunque no me extraña. En España, ser bueno en cualquier aspecto, es motivo de burla y escarnio. Solamente triunfan los necios y los tuertos.

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    1. DON HEREP
      También a mí. Era algo que lo sentía como verdaderamente serio e intocable. De calidad y prestigio demostrados. Y ahora es un puero chiringuito de amiguetes oportunistas.

      No han parado hasta lograr que los jueces sean unos vendidos, lo mismo que la prensa y periodistas incorruptibles que había, y finalmente han terminado por meter el vocabulario de los analfabetos y la ortografía de los que la deconocen.

      Espero que los buenos amantes de la Literatura ignoren a ese organismo y sigan las normas que venian usándose desde Don Miguel, Quevedo o Calderón.

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