VERANO

04 agosto 2013

Hablemos de la braga

Aunque el tamaño del trasero de las mujeres se ha mantenido constante a lo largo de un siglo, el tamaño de las bragas que ellas utilizan para cubrirlo es cada vez más diminuto.

Pero la cosa no queda ahí sino que se ha observado que el porcentaje de superficie cular cubierta por las bragas ha ido disminuyendo progresivamente a lo largo del siglo XX. Las bragas actuales vienen a cubrir escasamente un 10% del trasero y si miramos el asunto desde la parte anterior (bajo vientre) vemos que la superficie cubierta no llega al 5%.

Hay que decir que en los primeros años 90 se ha producido un ligero repunte en el tamaño de las bragas aunque es pronto para decir si es una tendencia que se mantendrá en el futuro.

La braga es un invento de aparición reciente , al me­nos en Europa, si la definimos como prenda ceñida al cuerpo en zona genital y alrededo­res ya que la ropa íntima usada antiguamente no se ceñía al cuerpo sino que era más bien holgada.


Aceptando en cualquier caso a los pololos y refajos como antepasados de las bragas lo que está claro es que en tiempos pretéritos estas prendas cubrían una superficie de la anatomía femenina claramente superior a la actual. Según una teoría, los grandes pololos no eran funcionales y en el mundo moderno se ha simplificado el vestido de las mujeres a medida que se ha incorporado a todas las actividades de la vida moderna: mundo laboral, conducción de vehículos, calefacción en los hogares, mejor alimentación, etc. Esto parece que es cierto en buena medida y la misma evolución que la braga podemos decir que ha seguido el calzoncillo que en otros tiempos llego a cubrir desde la cintura hasta los tobillos. 

Sin embargo hay que decir que el CCC de los varones (cociente calzoncillo-culo) es siempre superior al CBC aproximándose a 100 para los calzoncillos tipo boxer y no ba­jando generalmente de 50 para los slips.

Se cree que el papel de las bragas en la vestimenta femenina moderna no está nada claro y necesita ser redefinido. Las mujeres deben preguntarse si las bragas que es­tán utilizando actualmente responden a sus necesidades y en base a ello decidir si el rumbo que lleva la ropa interior en su conjunto es el adecuado. La lógica lleva a pensar que una mayor concordancia entre el tamaño del culo y el de la braga que lo cubre sería más natural, funcional, ecológico y saludable.

Las mujeres actuales tienen tanto culo como sus abuelas, mal que les pese, y no por menos braga usar adelgazan más.

Durante varios siglos la ropa interior fue una especie de camisón de hilo que cubría desde las muñecas hasta los tobillos y que en su parte trasera, exactamente a la altura del trasero, tenía una faldilla que se desabrochaba para facilitar la visita al baño.

Hay lugares en los que el fetichismo llega a tal nivel que existen tiendas especializadas que venden prendas usadas a un módico precio, Japón es uno de ellos.Aunque no lo creas, algunas mujeres japonesas utilizan varios días seguidos la misma prenda interior y la venden. Con el dinero que reciben pueden comprarse unas nuevas bragas.


8 comentarios:

  1. Un tema muy interesante el que ha escogido hoy, Don Javier. Además, tratado con la delicadeza que semerece y con un tacto exquisito.
    Yo, como soy menos recatado, considero absurda la reducción al tamaño de un hilo dental que ha sufrido esa prenda femenina, puesto que afea la región nalgar además de haber perdido su razón de ser como protectora de los bajos.
    Y respecto a su equivalente masculino, también me parece absurda la moda de utilizar gayumbos de colores que, como todo el mundo sabe, no se pueden lavar a más de 30º por lo que diversos tipos de alimañas y microbios que suelen habitar esa prenda se mantienen tan campantes per secula seculorum.

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    1. DON BWANA
      Gracias por entender el tacto necesario utilizado para tratar este tema sin caer en la grosería, acción de la que huyo como del fuego.

      Y lo cierto es que, a pesar de que nos gustan admirar las formas femeninas, está claro que éstas deben de atenerse a unas normas mínimas de estética que hoy las jovenzuelas no terminan de entender.

      Respecto a los gayumbos estoy con usted : deben de ser blancos para su adecuada limpieza por los paratos automáticos. Yo uso los tradicionales de hace casi un siglo o tipo boxer, es decir con perneras. No los de estilo Slip.

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  2. En este caso sentenciaré pues no admite réplica por ser verdad absoluta, las bragas han de ser blancas, ¿qué es eso de bragas de colores?, la gente se ha vuelto loca.

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    1. DON ISRA
      Conforme. La elegancia en la ropa interior radica en el BLANCO. Sin duda alguna. Incluída la de los varones.

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  3. Interesante tratado el que apenas esbozas en este interesante artículo; un alemán escribiría varios volúmenes en el que analizaría con todo detenimiento los antecedentes, morfología, aplicaciones y variedades de tan sutil prenda, sin dejar a un lado la interesante visión geométrica que llevaría a la formulación de todo un teorema que relacionara las dimensiones de la braga con las de las nalgas que cubre, o debería cubrir.
    Has abierto un "hilo" que podría dar mucho de si, te felicito.

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    1. DON F.J de C.
      Vaya, hombre, gracias por hacerme pionero en la búsqueda de la braga adecuada para las féminas.
      Sí, los germanos hubieran escrito 15 tomos previos titulándolos "Introducción al Estudio de la Braga Femenina".

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    1. DON MAMUNA
      Muchas gracias. No es habitual que digan eso de los posts y me honran tus palabras.

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