VERANO

15 noviembre 2012

"Las Cuentas" del General

Gonzalo Fernández de Córdoba, "Gran Capitán".

El eco de sus proezas aún retumban en los manuales de historia militar. En Europa y allende los mares, donde los herederos de sus Tercios fraguaron el Imperio.  Cuando muchos nombran tan alegremente a Sun Tzu, Clausewitz, Napoleón, Patton o Schawrzkopf, olvidan que fue este genio militar español quien cambiaría para siempre el "arte de la guerra": de la pesadez medieval (caballería pesada) a la agilidad moderna (infantería).

Según el historiador Laínez, en 1495 se embarcó hacia una gran campaña esta vez en Nápoles. Su misión era clara: detener el avance de los franceses, deseosos de expandirse militarmente con la toma de algunos territorios. El rey francés Luis XII había firmado un tratado con Fernando el Católico para repartirse el reino napolitano.

Los franceses ocupan la mitad norte y el sur queda en poder de las tropas españolas que manda el Gran Capitán. Pero pronto se iniciaron las discrepancias entre españoles y franceses por cuestiones fronterizas, lo que provocó que en 1502 se reiniciara la guerra después de que los franceses trataran de nuevo de tomar Reame (Nápoles).

Una de las primeras batallas de esta guerra fue la de Ceriñola (Cerignola), en la que Don Gonzalo tendría que hacer uso de toda su experiencia militar para lograr salir victorioso. La batalla que revolucionó la Historia

Ceriñola sin duda cambió la historia, y es que, si hasta ese momento la fuerza de los ejércitos se medía en base a la cantidad de caballería pesada de la que disponía, tras esta lid la mentalidad militar evolucionó y comenzó a primar la infantería.

La batalla se desarrolló en un diminuto punto de la Apulia italiana situado en lo alto de una colina cubierta de viñedos y olivos.
De hecho, el "Gran Capitán" demostró antes de la batalla su mentalidad innovadora y revolucionaria. Obligó a los caballeros de su ejército a llevar infantería en la grupa de sus monturas en la marcha hacia Ceriñola, por terreno arenoso y próximo a la costa, lo que hacía muy fatigosa la marcha.

Eso era algo que no se hacía nunca, pero mejoró la movilidad y la moral de la tropa y le permitió ganar tiempo. Este acto hizo que los españoles ganaran tiempo y les permitió preparar las defensas de la ciudad, que consistieron en cavar un foso y una pared de tierra alrededor de Ceriñola, lo que les permitía aprovechar la situación elevada del enclave.

Los franceses no se hicieron esperar y, a los pocos días, su comandante, Luis de Armagnac, dejó ver a sus tropas. Para detener la fuerza arrolladora de la caballería francesa se planteó una estrategia novedosa: situar las tropas de disparo delante de las defensas.

"El Gran Capitán" colocó en primera línea a los arcabuceros y espingarderos (hombres armados con una escopeta de chispa muy larga), detrás a la infantería  española, y más retrasada a la caballería. Él se situó en el centro del dispositivo y revisó con detalle el despliegue de toda la tropa.

La batalla se inició con la caballería francesa cargando orgullosa contra las tropas españolas.

Hasta ese momento, una de las cosas más terribles que podía ver un enemigo de Francia era a los majestuosos jinetes en marcha con las armas en ristre.

Sin embargo, fueron recibidos con una salva de fuego que hizo caer a un gran número de soldados. La batalla apenas duró una hora y fue una victoria total

Después de esta estratagema, el "Gran Capitán" cargó con todos sus infantes contra las diezmadas tropas del fallecido Armagnac. Se adelantó a Napoleón en cuatro siglos.

El monarca pidió entonces al "Gran Capitán" un registro de gastos para asegurarse de que no había malgastado fondos reales. Algo que Fernández de Córdoba consideró humillante.

Como respuesta a lo que Gonzalo consideraba una gran ofensa personal, el entonces virrey dirigió a la monarquía un memorial conocido como las "Cuentas del Gran Capitán".

Irónicamente las cuentas incluían en el capítulo de gastos cantidades tales como:

Doscientos mil setecientos treinta y seis ducados y nueve reales en frailes, monjas y pobres para que rogasen a Dios por la prosperidad de las armas españolas.

Cien millones en picos, palas y azadones.

Diez mil ducados en guantes perfumados para preservar a las tropas del mal olor de los cadáveres enemigos.

Cincuenta mil ducados en aguardiente para las tropas un día de combate.

Ciento setenta mil ducados en renovar campanas destruidas por el uso de repicar cada día por las victorias conseguidas...
y lo mejor:
Cien millones por mi paciencia en escuchar ayer que el rey pedía cuentas al que le ha regalado un reino.

BATALLA DE CERIÑOLA

19 comentarios:

  1. jajajajaj Las famosas cuentas del Gran Capitán. Una vez leí con mapas y todo como fue la cosa, no la recuerdo bien, pero si recuerdo eso, la movilidad que demostró para estar antes que el enemigo en las plazas. De lo de las cuentas lo que nos enseñaron en la escuela era lo de los picos, palas y azadones. ¿Pero porque carajo le trató tan mal en joio rey?. Por cierto ¿no andaba por allí uno de Loyola?. ¿O no enredaron los jesuitas con San Francisco Javier?, algo leí de eso.
    Saluditos.

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    1. DON ROBERT
      En sí el Fernandez de Córdoba es el inventor y creador de los Tercios, que luego adquirieron la estructura de las legiones romanas.

      Pero el listado de Cuenta de Gastos es genial. Especialmente el apartado en que dice "en renovar campanas destruidas por el uso de repicar cada día por las victorias conseguidas...".

      Fernando era el más astuto rey de Europa y en su persona se basó Maquiavelo para describir al PRINCIPE, ese tratado famoso que luego todos los generales ilustres han releído, como Napo.

      Sin embargo, como luego hicieron sus sucesores los Austrias (Carlos I y Felipe II) trató mal a sus mejores generales. Debía de ser para que no se les subieran a la barba, porque para el Emperador y para Felipe II la base de su imperio en Europa residía en las victorias del Quinto Duque de Alba, al que los dos monarcas trataron con menosprecio.

      Lo de esos dos jesuitas en este tema no sé nada, pero sí que Francisco era pro francés. Incluso el nombre, Francesco, significa "amigo de los franceses" en italiano.

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  2. Buenísimo.

    Yo sigo alucinando como el cine español sigue tirando (quitando el caso de Alatriste por las novelas de REverte), toda su historia. Porque si muchas son nuestras miserias, tambien son muchas nuestras glorias: así era la historia.

    Los americanos habrían sacado 60 películas y 10 series, y naturalmente esto de las cuentas sería contado con gran chascarrillo por parte del protagonista, una superstar de estas de Hollywood.

    Pero tenemos lo que tenemos, .. a will toledo y otros intentando vivir de la politica.

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    1. SEÑOR OGRO
      Los del Cine español no pueden, dado sus "progresismo", considerar digno de mencionarse nada anterior a Felipe Gonzalez.

      Y para interpretar a un personaje de esa talla tendrían que poner a un actor como el que encarnó a Patton, actor que aquí no existirá ni aunque los próximo nazcan en la propia Academia del Cine.

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  3. En lo de LAS CUENTAS pareciera que los sociatas le han copiado si no fuera porque no tienen ni la más lejana idea de quién era Fernández de Córdoba.

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    1. Esas cuentas llevan un inmenso recochineo de burla hacia su rey por exigirle a todo un Virrey de un nuevo reino cuentas que no procedía hacerlo.

      Fernando era tipo mucho cabrón y probablemente lo hizo para humillarle no fuera que se creyera algo importante el FERNANDEZ DE CÓRDOBA, y ya tenía bastante en España con los "Grandes" como Medinaceli y Medinasidonia.

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  4. Muy bueno lo de :

    "Doscientos mil setecientos treinta y seis ducados y nueve reales en frailes, monjas y pobres para que rogasen a Dios por la prosperidad de las armas españolas."

    Y el de las campanas es de titular de campeonato de ingeniosidades.

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    1. DON ARREGUI
      En efecto, cada partida que señala el militar es un puro cachondeo hacia su rey.
      Una venganza particular ante una humillación a sus haceres como vencedor de batallas. Porque ya antes fue el artífice de la toma de Granada.

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  5. Nadie reconocerá el tremendo mérito de este militar que dió primacía a la Infantería en las batallas, tal como se viene usando desde entonces en todos los ejércitos.
    Hoy, primero preperan el terreno enemigo a base de potente artillería y aviación, y después lanzan a los infantes a apoderarse del mismo.

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    1. DON LUCIO
      Sí, era un precursor de la guerra más moderna y que incluso ahora se utiliza tal como él organizó sus tácticas, con la diferencia unicamente de que ahora se APOYAN los ejércitos con potentes baterías de artillería, bombarderos aereos e incluso misiles desde destructores en el mar.

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  6. Aquí ya se sabe qué hacemos con los nuestros y más si destacan en algo o son héroes, o se les ignora o se les denigra sañudamente, y también esa es una de las razones de que nos vaya como nos va con respecto a otros países.

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    1. DOÑA MARIBELUCA
      Ya ves que viene de antiguo lo de no agradecer los servicios prestados por hombres extraordinarios.

      Fernando de Aragón, tras leer Las Cuentas que le había mandado Fernandez de Córdoba, lo destituyó y casi se lo come crudo.

      Sí, tienes razón, lo raro es cómo pudimos llegar a tener un imperio en América y en Europa.

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  7. Dudo mucho que algunos políticos actuales sepan quien fue este adelantado a su tiempo y precursor del arte moderno de la guerra; lo que conocen todos y ademas en beneficio propio es la forma de rendir cuentas, con una gran diferencia, que el Gran Capitán lo hacía para defenderse de un canalla y estos lo utilizan para enriquecerse ellos.
    Tienen ademas mucha suerte, no hay rey que les pida esas cuentas, quizá por que esta ocupado e rebañar para las propias.
    Salud

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    1. DON JAIME
      Ni los políticos ni los civiles de ahora de menos de 40 años saben ni de oídas quién era este militar. La plebe de este país, para aprender algo de Historia, necesita que se la pongan en peli de colores o en una serie de TV con actores de mucho sex apeal.

      Lo de rendir cuentas ya ni se estila. Creo que ni los ropones saben cómo hacerlo cuando imputan otros a concretos caballeretes por llevarse cruda la pasta ajena.

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  8. Confieso mi ignorancia al desconocer el verdadero origen de las famosas "cuentas del Gran Capitán". No imaginaba que fuera tan sutil broma al rey don Fernando.
    Me ha parecido un episodio digno de conocerse, a pesar de la mala costumbre que tenemos de borrar a los héroes de nuestra historia.

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    1. DON BWANA
      Como sabe el general Fernández de Córdoba fue quien más hizo por la conquista de Granada a los moros, y luego derrotó a los franceses y consiguió para su rey, Fernando El Católico, el reino de Nápoles. Pero, al parecer, hubo murmuradores que le dijeron al monarca que su general "dilapidaba" el dinero real en lujos personales, y le pidió cuentas de gastos.
      A lo que el Gran Capitán contestó con el listado cachondo que se inserta en el post.

      Un abrazo

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  9. Me has dado una idea.

    Igua, las cuentas del Gran Capitán cuelan para cuando nos llaman de Dirección para revisión de gastos etc..., aunque como se trata de personas carentes del más mínimo sentido del humor, igual el próximo post lo escribo desde la cola del INEM.

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    1. DOÑA CANDELA
      Me gusta tu idea.
      Una vez al mes le pasas al jefe del Centro Sanitario, como gastos justificados a cobrar :
      - mil euros para que frailes, monjas y pobres rueguen a Dios que no se nos muera ningún paciente.
      - dos mil euros en renovar campanas destruidas por el uso de repicar cada día por el éxito en los dignósticos de los galenos del centro.
      - 1.500 euros por mi paciencia en escuchar al Jefe cada día las mismas cosas.

      Etc. etc.

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  10. y que no nos quede ninguno así, en lo que queda del Ejército español... Claro que hoy no tendría a quien entregar las lealtades, porque dárselas al valido, o sea Mariasno o al Rey, el Borbón carrozón, sería tanto cómo tirar a la basura un collar de diamantes. Quizás por eso cada vez tengamos menos gente dispuesta a jugarse la vida por España, que para eso ya están los panchitos.

    Un saludazo.

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