VERANO

16 mayo 2012

Probe Rato

Con el felipismo exangüe, subido a una cruz a la que iban cada fin de semana los hermanos Guerra para frotarle azufre en las llagas, Rodrigo Rato se dedicó a organizar cenas por Madrid para presentarle a la sociedad financiera a un señor del que asustaba no tanto el bigote que llevaba por fuera como por dentro, de mariachi a medio hacer.

Al llegar las copas Aznar se marchaba como si le esperase la ama de llaves en casa mientras Rato echaba la madrugada defendiéndolo ante una élite atónita que no sabía si dedicarse perezosamente al postre o tirarse por la ventana. "Éste es el bueno, el elegido", decía.

Como el candidato no lograba convencer ni al camarero, la hostelería madrileña sigue viviendo de las cuchipandas que tuvo que organizar Rato para que Botín diese chance.

Rodrigo Rato es uno de esos seres locuaces y divertidos que pronto se dedicó a asaltar su propio destino, que no era otro que el de amasar la fortuna de casa y montar una familia como Dios manda. Le engatusó la política y se cuenta que un día de la Transición, entre conciertos y tiros, se presentó su padre ante Fraga, le tiró la chequera a la mesa y le dijo: "Manolo, el niño quiere ser diputado".

Suponemos que Fraga en lugar de mandarlo a rezar padrenuestros le firmó uno de sus tratados de Derecho. Acto seguido adoptó al niño, que con el tiempo hubiera podido llegar a ser mano derecha de Aznar si Aznar no tuviese dos. Con Aznar no bastaba con ser su mano derecha, sino ser la mejor de sus manos derechas. Si Rato lo fue, Aznar lo disimuló muy bien, pero bien es verdad que Aznar podía llegar a disimularse a sí mismo y en algunas mañanas pintureras ni encontrarse.

 En aquellos primeros noventa Rato era portavoz del PP en el Congreso, tenía siempre cuarenta años y lo entrevistaba Lucía Méndez, a la que le hacía algunas confesiones desgarradoras y otras no tanto, según le diese el aire.

Ciclotímico, voraz y brillante, cultivó relaciones con Aznar hasta llegar al terreno inhóspito de la amistad. Lo adoraba Ana Botella y quedaban los dos matrimonios para hacer fiestas mientras esperaban la caída de Felipe, que en lugar de desplomarse de una pieza tuvo la virtud de irse desmontando como una de esas barracas de feria en las que el gitano entra en amores con la niña del alcalde.

Rato fue ministro, vicepresidente y delfín, que era el cargo más anhelado en maitines. Para entonces se había ido la amistad por el desagüe de su matrimonio y Aznar, desde hacía un tiempo, mecía con su otra mano derecha secretamente a Rajoy.

A Rato le desmontaron la candidatura por tener precisamente ratistas y un criterio propio muy acusado que Aznar, gobernando ya para el resto de la Vía Láctea, no veía bien.

"Él en dos años limpiará hasta las alacenas y Rajoy nos mantendrá a nosotros y a tu cadáver momificado sin atreverse a chistarte", le susurraban Aragonés, Zaplana y Acebes; Rajoy terminó despachándolos a los tres.

Rato perdió la guerra y se dedicó a vagabundear por los pasillos del FMI ululando a medianoche. Rato sentía el peso de una antigua traición que nada podía remediar. Llegó a plantar al FMI para aparecer en la capital justo cuando Gallardón ordenaba desratizar los despachos. Todo eran señales inquietantes.

Por Madrid empezó a correr la especie de que se había dejado perilla, y el rumor llegó a tal nivel que tuvo que dejársela para no levantar escándalo; en cierto modo le perseguía un bigote maldito representado de las más oscuras maneras. Finalmente acabó yendo hacia Bankia como el oso a la miel y allí quedaron atrapadas sus suaves garras en una trampa heroica.

Empezaba a convertirse, por fin, en ex de todo cuanto había podido ser, incluso de lo imposible. Lo que no sospechó jamás fue que entre un viejo subordinado suyo y la mano quieta de Rajoy lo lanzasen por la borda como a un fardo.

Tuvo que haberlo sospechado desde el principio con unas pocas nociones de historia y su traumática experiencia personal: la derecha es un deporte de todos contra todos en el que siempre gana un gallego.





19 comentarios:

  1. Juas... Bonita historia... No sabía algunos detalles :)))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON GEORGE
      La misma historia que se repite desde que El Cid se tomó a pecho lo de hacer cumplir lo mandado. También a él lo echaron por tener razón y desconfiar de traidores.

      Eliminar
  2. Me ha gustado mucho tu artículo que demuestra, creo, que tienes buena información. Y me gusta todavía más que lo publiques en estos momentos en que don R.R. es un árbol caido del que hasta el mas insignificante plumilla quiere hacer leña.También un subordinado suyo (creo que te refieres al sr. de Guindos) ha contribuido a la puñalada final.
    Esa es la política y los politicastros de los partidos; creo que era Churchill quien decía refiriéndose a sus correligionarios conservadores que ellos eran los enemigos; los del partido laborista, solamente eran adversarios.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON F. J. EUGENIO

      Excelente la frase de Churchill y exacta. A Rato se lo cargó el Bigotes porque creía que lo iba a dejar en el desván de trastos, como al final ha quedado, y con la equivocación de que el membrillo del gallego haría exactamente lo que él le dijese. Y ese también lo mandó a pasear por el Caribe.
      En todos los casos, el Bigotes no buscó a alguien válido para España sino para sí, y se equivocó y nos colocó a esta flor de almendro con barbas.

      Eliminar
  3. Radio Rato la hora minuto a minuto "Reestauranteee eel pellejito" cochinillo asado y no se olvide de pedir "eeell pelleeejitoo", en la Calle Sagasta un vehículo derrapo y se empotro en el escaparate de una floristería. Radio Rato la hora minuto a minuto, jajaja.
    Eso escuchaba yo todas las mañanas cuando me levantaba para ir a trabajar, ponía Radio Rato "La hora minuto a minuto". Entonces no conocíamos a Rodrigo Rato ni su señor padre, el de la chequera.
    Como bien has dicho Aznar le cogió un odio mortal porque Rato tenía criterio propio y entre otras cosas le dijo que bajara el diapasón del ardor guerrero con lo de Irak porque eso haría perder las elecciones al PP y era mas importante para España una legislatura más de los populares que poner las patas encima de la mesa con Busch.
    Para mi que lo de Bankia fue una encerrona que le tendieron con lo bien que estaba el en FMI. Dicen que es seco y soberbio, pero otros dicen que es muy guason. Lo cierto es que es de los mejores oradores parlamentarios que yo haya visto en este congresillo con politiquillos de tres al cuarto que no terminaron ni el bachiller.
    Saluditos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON ROBERT
      Vaya, qué memorión tienes para las frases repetidas de una emisora aunque es frecuente que ello nos suceda cuando escuchamos siendo jóvenes.

      Es tal cual lo explicas : Rato acostumbraba a decirle siempre al Bigotes lo que opinaba personalmente y lo mismo sucedión con lo de Irak, acertando de lleno. Y el vallisoletano lo odió porque es más racial que una Lola Flores.

      Los dos hombres que transformaron Alianza Popular en lo que fue Partido Popular fueron CASCOS y RATO, y a las señoritas y arriolos del Barbas les dan miedo los dos.

      Gracias a esos dos llegó Aznar al Poder. Espeialmente a las relaciones empresariales de Rato. Y, como bien dices, a su capacidad intelectual y dotes parlamentarias.

      El que menos pintaba en aquella época, y que no era más que un adherido o enchufado de Fraga, era el Barbas. Y si te fijas, tal como dice Don Bwana, de los válidos de aquel primer gobierno como la Espe, Aparicio, Mayor Oreja, Palacios, no quedan ninguno en el círculo de ese mindundi de Rajoy.

      Eliminar
  4. Que foto tan simpática, vean como rie "el ultimo de la fila", ¿seria visionario por aquel entonces?. No lo se, pero mas le vale conservar algo de esa posible cualidad ahora. Mas nos vale mejor dicho.

    Yo a Rato le tenia, no en un pedestal, pero sí en un alto reconocimiento, y ahora que se ha caido del "guindo" (jaja) con esto de Bankia, la verdad es que en cierta forma pues tengo un pequeño disgusto.

    Porque si gente que parece o parecía solvente, la lia así; ¿que nos puede esperar de manos de autenticos personajes?... En fin, toco madera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. SEÑOR OGRO
      Ese último de la fila, que dices, lo era porque era el que menos valía de todos los de aquel equipo. Y ya se ha ocupado el Barbas de quitarlos de en medio. Es lo que ocurre con los tontos : ponen un equipo de más tontos que él. Lo contrario de un Reagan : que conociendo sus limitaciones escogió a los más brillantes norteamericanos de su época.

      Eliminar
  5. Probe Rato y probes los que se embarcaron en Bankia creyendo en él. Y qué pocos han sobrevivido de los que sonrien en esas fotografías.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON BWANA
      Aquellos de la foto, en su mayoría, eran gigantes en comparación con los que ahora mandan en ese partido.

      Desde la Espe, Aparicio, Loyola, Mayor Oreja, Cascos y el señor de Mallorca, venian a ser como los profesores de todos éstos que ahora pululan por el Poder. Cuánta razón tiene usted.

      Eliminar
  6. Muchos resentimientos, odios, envidias y vanidades, pero yo creo que lo que definitivamente los separó fue el empecinamiento de Aznar en la guerra de Irak y la postura opuesta de Rato.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DOÑA ELENA
      Desde siempre en la Historia ha sucedido exactamente lo que mencionas :resentimientos, odios, envidias, etc. en el ámbito del "Mando". Antes incluso envenenaban unos a otros para quitarse competidores.

      También yo creo que fué lo de Irak y el demostrar siempre que tenía su propio criterio sobre cada cuestión.

      Eliminar
  7. Como escribió Miguel Hernández, "Rato quien te ha visto, quien te ve y sombra de lo que eras".
    En su momento y supongo que por afan de escalar peldaños a Aznar no le dolieron prendas, ni tuvo complejos en rodearse de personas de un perfil mucho mas alto que el suyo, con todos los ejemplos citados, una vez arriba ya las cosas fueron distintas, ya no eran tan necesarios y si ademas se quiere pasar a la historia y que nadie destaque mas en el partido, es necesario garantizarse a alguien de perfil bajo; que demostró no ser así, por que Mariano no desplazó a Aznar y sus mariachis, los eliminó de raiz, no queda ni el primero.
    Espero que por bien de todos no resulte tan menbrillo como dices y que no tenga complejos en fichar gente buena y no solo dócil para los puestos relevantes del gobierno; por que si no, mal no va.
    Ayer ya levantó la voz, diciendole a Europa que ya esta bien de atacar, que se reconozca que se estan haciendo cosas y se valoren; supongo que no se lo esperaban de "Marianico El Suave".
    Lo mismo tiene que hacer con los bocazas que dicen que no aplicaran los recortes y que seguiran despilfarrando nuestro dinero, dar de una vez un puñetazo en la mesa y hacer valer los votos y los diputados que tiene y que solo le fueron dados para poner orden en todo este desbarajuste.
    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON JAIME
      Así es : garantizarse alguien de perfil bajo que no haga sombra a uno, y que además en lo sucesivo sea lacayo suyo al frente de un Partido. Eso es lo que hizo AZNAR.

      Creo, Jaime, que es mucho más membrillo de lo que yo digo y lo de levantar la voz a Europa es bajito y seguido de lloros y plañideos de humildad.

      No será capaz de aplicar los artículos de la Consti que dan derecho a recuperar competencias cedidas a Comunidades, ni de suspender ninguna, y menos menos de eliminarlas.

      Eliminar
  8. En política, el enemigo es siempre el que se sienta a tu lado, por eso Rajoy siempre cena solo y en lugar de un Delfín se ha buscado a un consejero sentimental.

    Aunque Arriola ya ha sacado una uña en "los papeles" lo cual confirma que en este país el más tonto hace relojes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DOÑA CANDELA
      Esa aseveración tuya sobre el enemigo en política es absolutamente cierta, pero también influyen las categorias y tallas intelectuales de los posibles sucesores.

      Aznar quería un monigote manejable, cosa que era imposible con Rato.

      Hubo una inmensa falta de visión nacional, de vanidad de palurdo de provincias y engreimientos chulescos inadecuados.

      Eliminar
  9. Rato siempre me gustó y lo considero muy brillante, pero siempre estuvo igual que Gallardón a partir un piñón con PRISA. Eso pudo pesar en el dedazo de Aznar y también estar en contra de hacerse la foto de las Azores, no lo sé, pero yo comparto más la tesis de Jiménez Losantos de que Rajoy tenía muchos menos enemigos -o no tenía por entonces- dentro del partido y que sería un candidato menos problemático por ello.

    En fin, vaya ojo clínico, hoy seguro que lamenta aquella decisión.

    Lo que es cierto es que la derecha es cainita a más no poder con los propios y no sólo entre los capitostes, es algo que se palpa todos los días y "con amigos así, quién necesita enemigos" jeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DOÑA MARIBELUCA

      No tengo intención de debair contigo y Losantos porque me ganaríais siempre, pero esa teoría que dices no me convence lo más mínimo.

      Si fuera por el hecho de buscar a uno sin enemigos en el Partido podría haber escogido, por ejemplo, a la malagueña chulapa esa que es esposa de Arriolo.

      "La problema" de Aznar, palurdillo de Valladolid, era que se había endiosado por haber puesto los pieses en la mesa de té de Bush. Y pretendía ser un segundo Fraga, el señor que controla y vigila al monigote que designa como sucesor.

      Y con Rato eso no podía ser porque él mismo era un producto del buen hacer y la talla de Rato.

      Eliminar
  10. Aquí...solo voy a comentar una pequeña cosa: ojala, hagan con los demás bancos lo que están haciendo con Bankia. Espero que los demás también tengan ese beneplacito y no los quieran hundir como se está haciendo.

    Millllllllllllllllll besitosssssssssssssssssss

    ResponderEliminar