05 marzo 2018

Stalin, ¿asesinado?


A los 70 años de edad, su memoria comenzó a fallar, se agotaba fácilmente y su estado físico empezó a decaer.
Vladímir Vinográdov, su médico personal, le diagnosticó una hipertensión aguda e inició un tratamiento a base de pastillas e inyecciones. A su vez, recomendó al dirigente comunista que redujese sus funciones en el gobierno. Por supuesto, Stalin apreció una conspiración en el consejo médico y no solo se negó a tomar medicinas, sino que despidió a Vinográdov.

Fue entonces cuando Stalin reanudó sus purgas, si es que alguna vez habían parado.  Ordenó el arresto de los nueve médicos y aprobó que fuesen torturados en lo que fue bautizado como "el Complot de los médicos". La persecución afectó en total a 37 doctores de todo el país, 17 de ellos judíos, mientras que la paranoia anti-semita se trasladó también al pueblo. A finales de enero de 1953 su secretario privado desapareció sin dejar rastro. El 15 de febrero, el jefe de sus guardaespaldas fue ejecutado bajo extrañas circunstancias.

Entre los miembros más veteranos del Politburó (el máximo órgano ejecutivo) corrió el miedo a que una purga masiva estuviera en ciernes.  Precisamente por este clima de desconfianza, aunque la causa oficial de la muerte fue un ataque cerebrovascular, la sospecha del asesinato ha perseguido el suceso hasta la actualidad.
Una vez descubierto al dictador tendido sobre el suelo de su habitación, su hombre más fiel entre los fieles, Lavrenti Beria, fue el primero en asistirle, pero lo hizo al parecer con cierta parsimonia.
La agonía de Stalin se alargó varios días más sin que ninguno de los cirujanos se decidiera por una intervención o algún tratamiento específico. Según el testimonio de su hija Svetlana Alliluyeva, en ocasiones el dictador abría los ojos y miraba furibundamente a quienes lo rodeaban, entre los que estaba Beria, jefe de la policía y el servicio secreto (NKVD), quien le cogía de la mano y le suplicaba que se recuperase.

El día 4 de marzo pareció por un momento que estaba recuperándose y una enfermera comenzó a darle de beber leche con una cuchara. En ese instante, sufrió un nuevo ataque y entró en coma. Los médicos que atendían a Stalin le practicaron reanimación cardiopulmonar en las diversas ocasiones en que se le detuvo el corazón, hasta que finalmente a las 22:10 del día 5 de marzo no consiguieron reanimarlo. Había demasiada prisa por enterrarlo y cerrar su sucesión, incluso para esperar a que estuviera definitivamente muerto.

El primero en propagar la teoría del envenenamiento fue su alcoholizado hijo Vasily, que, desde el principio, denunció las negligencias médicas que rodearon la muerte de su padre. Sin embargo, el máximo sospechoso, más allá de los médicos a los que el propio Stalin acusó de conspiradores, siempre ha sido Beria.
Según las memorias de Nikita Jrushchov, que se alzó como el líder principal del país e inició un proceso de desestalinización, Beria llegó a confesar ante el Politburó: "Yo lo maté, lo maté y os salvé a todos". Ciertamente, si alguien podía frenar los planes de purga del dictador ese era el jefe de la policía y el NKVD.


El 5º desde la izda. : BERIA

16 comentarios:

  1. Beria era tan asesino como el propio Stalin y se lo cargó Kruschev cuando se hizo con el poder a la muerte de Stalin.

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    1. Seguramente para evitar ser su nueva víctima.... jejeje.

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    2. DON ARISTIMUÑO y DON CSC
      Sí, Nikita Jrushchov vió venir que los próximos serían él y otros muchos.

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  2. Al Josip le tenian pánico hasta las nubes de Rusia.

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  3. Al Josip le tenian pánico hasta las nubes de Rusia.

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  4. Al Josip le tenian pánico hasta las nubes de Rusia.

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    1. DON CABALLERO.
      A partir de 1930 se desencadenó la llamada Gran Purga o Gran terror de Stalin. Cientos de miles de miembros del Partido Comunista Soviético, socialistas, anarquistas y opositores fueron perseguidos, juzgados y, finalmente, desterrados, encarcelados o ejecutados en los campos de concentración gulags.

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    1. Iósif (en ruso) Stalin no inventó nada en cuanto a represión, simplemente continuó con la obra bolchevique allí donde la dejó Vladímir Lenin, cuyo exitoso golpe de Estado en 1917 fue seguido de la creación de la "Comisión extraordinaria de lucha contra el sabotaje y la contrarrevolución", comúnmente conocida como Checa.

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  6. Me da lo de Beria fue un intento de evitar sus millones de enemigos le pasaran factura. Dudo mucho al carnicero de stalin le interesara perder su unico apoyo

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    1. SEÑOR OGRO
      Tienes razón. Beria era el único en el que confiaba el carnicero de Iosif. Lo más probable es que le diera a Stalin un infarto y que todos los mandamases lo dejaran morir sin ayudarle porque les convenía que se muriera.

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  7. Un tiempo de terror acabó al morir este paranoico.

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    1. DON TRECCE
      Ese paranoico se cargó, según se cree, a más de cien millones de personas entre guerras y purgas.

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  8. A pesar de ir pidiendo a gritos durante años que alguien lo asesinara; me temo que el dictador Stalin murió como otros muchos dictadores en su cama de muerte natural, posiblemente sin la mínima asistencia para evitar que pudiera recuperarse, pero nada mas.
    El mundo con esa muerte no perdió nada.
    Saludos ella

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    1. DON JAIME
      Sensata opinión. Otra cosa es que algunos gustan de sensacionalizar hasta lo más obvio y normal.

      Un abrazo

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Si algún comentarista o lector del bloc lee algo de un tal METAL, hágase a la idea de que es un esquizofrénico analfabeto con vocabulario limitado a CUATRO PALABRAS INSULTANTES.
Por tanto, ni caso.