01 mayo 2018

Políticos malos y malos políticos


Malos políticos, no es lo mismo que políticos malos.
Entre nuestros políticos hay de todo y, en ese todo, estamos acostumbrados a ver falsos, mentirosos, corruptos, cínicos, ‘trepas’… pero eso, con ser deleznable, a veces, se queda solamente en el ámbito político y esos tales hasta pueden  ser medianamente buenos como personas.
Pero como esa bondad es difícilmente compatible con las ‘virtudes’ que atesoran en su vida pública, al final, todo aflora y nos encontramos ante políticos que son malos, que son malas personas.
Los recientes acontecimientos sucedidos en Madrid, son una buena prueba de la existencia de esas malas personas que, por venganza, por odios personales, por rencores, por ambiciones de poder o por salvar el propio pellejo, no dudan en cruzar fronteras que una buena persona, aún dedicada a la política, nunca traspasaría.
Y esa maldad, ya sea por quienes ejercen el poder, quienes están en la oposición o quienes se pasean por los juzgados o por los patios de las prisiones, debería hacer reflexionar a los ciudadanos sobre la catadura de algunas personas que ostentan, han ostentado o aspiran a ostentar, responsabilidades en la gestión de los intereses comunes.
Quizás la regeneración de la que tanto se habla, debería empezar porque quienes se dedican a la cosa pública fueran, ante todo, buenas personas.
Por si lo anterior no bastara, otros se apresuran en sus aspiraciones de ocupar vacantes y hasta afirman sin sonrojarse que ‘cualquier propuesta para desbancar a la derecha nos parece bien’.
Para cierta izquierda, cualquier propuesta, la que sea, es válida con tal de quitar de en medio al adversario o por mejor decir, al enemigo.
Félix Gallardo



6 comentarios:

  1. Bueno, que decir de nuestros politicos. Si que creo que gran parte de nuestro cancer nace de la partitocracia y es que los politicos crecen, nacen, se desarrollan y mueren en torno a unas siglas, y eso no es bueno para ninguna democracia.

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    1. SEÑOR OGRO
      Al margen de la bondad o maldad de la partitocracia se halla la CALIDAD de las personas dedicadas a la POLÍTICA. Lo mismo que en cualquier profesión (albañil, ingeniero o médico) en política hay PERSONAS BUENAS y PERSONAS MALAS. Y eso se ve cada vez que hay a alguien a quien derribar.
      El mejor ejemplo es el caso de la Cifuentes y su entorno.

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  2. Son muy interesantes en este aspecto, los postulados de Howard Gardner, el padre de las inteligencias múltiples, aunque él se refiere a profesionales en general, son perfectamente aplicables a los políticos en particular.

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    1. DON TRECCE
      No conozco las teorias de ese señor. Pero sí es cierto que en la POLÍTICA es en donde más se ven a los que son PERSONAS MALAS de por sí. Quizá sea porque es una profesión que se ha transformado en horno tahures y fulleros.

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    2. Pues en resumidas cuentas lo que dice es que una mala persona, no puede ser un buen profesional.

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    3. DON TRECCE
      Completamente de acuerdo con su observación o sentencia.
      Una mala persona profesional de lo que sea puede obtener éxitos pero nunca será un BUEN PROFESIONAL de nada.

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Si algún comentarista o lector del bloc lee algo de un tal METAL, hágase a la idea de que es un esquizofrénico analfabeto con vocabulario limitado a CUATRO PALABRAS INSULTANTES.
Por tanto, ni caso.