Paisaje relajante

17 febrero 2016

Dirección General de tráfico........de lumbreras

La sospecha de que España alberga la mayor densidad de tontos contemporáneos por kilómetro cuadrado se ratifica cada día y, lo más espantoso, es que llegan hasta instituciones que merecen respeto... hasta que llegan ellos y ponen el huevo.
Es el caso de la Dirección General de Tráfico donde algunos tontos contemporáneos de diversa índole se infiltraron en la redacción normativa y salieron disposiciones, no ya extravagantes, sino estúpidas.
Por ejemplo, nos pueden multar por tener el codo apoyado en la ventanilla. Hace calor, o la temperatura es agradable, va usted por las calles de su ciudad, donde es posible que no pueda exceder de los 30 kilómetros por hora y le pueden multar. ¡Ese codo! ¿A quién se le ocurre apoyar el codo en el quicio de la ventanilla bajada?
A millones y millones de personas en todo el mundo hasta que llegó un tonto contemporáneo a la DGT y le pareció que había que hacer felices a los españoles y prohibirlo.

Hay decenas de miles de mujeres que usan zapatos de tacón para todo, hasta cuando cocinan en casa. Y, naturalmente, cuando conducen. Bueno, pues, un TC (Tonto Contemporáneo) decidió que había que obligar a que las mujeres se pusieran un zapato más cómodo. Y a ellas las pueden multar si conducen con zapato de tacón.
Claro, un calzado cómodo cuando estás en la playa son las chanclas. Bajas a la playa, y no te llevas los zapatos que te compraste cuando se casó tu hermana. ¡Imprudente! Te pueden multar por conducir con chanclas.
¿Se puede beber agua mientras conduces? ¡NO! El tonto contemporáneo de guardia decidió que era mucho más saludable que el conductor soportara la sequedad de boca y todas las molestias que acompañan a la sed, antes de permitir que se echara un buchecito que le ayudaría a reanimarse y despertar su atención.
Pero el problema no son los TC, el problema estriba ya en los CTC (Cómplices de Tontos Contemporáneos) que leyeron las estupideces que se redactaron, que las aprobaron, y que, al parecer, no están dispuestos a rectificar. A lo mejor es porque no piensan.
Imagino que pensar mientras conduces se considera sancionable. Para los que no piensan nunca y trabajan en la DGT debe ser un esfuerzo impensable.


6 comentarios:

  1. Es normal:

    - Tenemos una cantidad de burocracia fuera de escala, desatada.
    - Tenemos una casta politica indecente, que no cesa en autojustificarse creando mas y mas normativas. Sin olvidar sus trifasicos, favores partitocráticos, etc.
    - Tenemos una sociedad lanar, que en nombre del "estado del bienestar", se deja coomer las libertades a un ritmo asombroso

    La suma de todo es, necesariamente, unas hiper-regularizaciones que nos van acercando al 1984 de Orwell.

    Hay que echar a burocratas y politicos de ciertos ambitos como sea.

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    1. SEÑOR OGRO.
      De acuerdo con lo que comentas está comprobado que somos el país con más burócratas por habitante, muy por encima de hasta de China, y con unos individuos dedicados a ocupar cargos cuyos objetivos desconocen. Manda caralho que la mayoría de los directores generales "Bosques" o de "Montes y zonas rurales", jamás han visto un árbol a un metro de distancia.
      Juraría que los "listos" que legislan en Tráfico y demás organismos similares, carecen de permiso de conducir y que nunca han estado al volante de un coche. Van en coches oficiales desde los 18 años.
      También somos, con datos demostrables, el país con más número de normas. Se regula hasta el formato del envase que va a contener alcachofas para su venta en los supers. Basta con echar un vistazo durante unos días al BOE y sólo contiene "resoluciones" de alguna dirección General organizando el modo de joder a alguien.

      Todos ellos se deben de creer, estoy convencido, de que son los modernos Licurgo o Solon de los griegos.

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  2. Se trata de tener bien sujeto y amedrentado al ciudadano normal y corriente, porque los verdaderamente peligrosos, no van a hacer estas tonterías, sino auténticas barbaridades y hasta es posible que no les ocurra nada. Casos hay de sobra que servirían como ejemplo.

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    1. DON TRECCE.
      Yienes razón : tratan de amedrentarnos en todo con las nimiedades más absurdas. Y de paso se sienten "Shespirs" porque redactan normas y eso ya les colma de satisfacción.

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  3. Esto me recuerda al caso de un policia local de Barcelona que multó a un iluso conductor por el simple hecho de desayunar un croeissant (o como se escriba) en el coche. La victima, porque no se puede llamar de otra forma, creyó y con razón de que se trataba de una broma.

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    1. DON JAVICHU.
      Cuánto tiempo sin verte por aquí. Me alegra leerte.
      Sí leí en algún sitio esa noticia, al igual que la del ciclista urbano que fue multado por llevar una mano suelta del manillar.

      El objetivo debe de ser incordiar hasta que todos vayamos a pié a todas partes.

      Un cordial saludo

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