VERANO

20 septiembre 2014

Munich, acude al Oktoberfest

Múnich es la capital de la región de Baviera y durante la Oktoberfest se convierte también en la capital mundial de la cerveza. Del 20 de septiembre al 5 de octubre se celebra la 181º edición de esta gran fiesta tradicional, que cuenta cada año con más de seis millones de visitantes.

No te pierdas la oportunidad de recorrer la Wiesn, visitar las carpas de las cerveceras muniquesas, mezclarte con los lugareños, cantar y, por supuesto, brindar con una Mass (jarra de litro) de cerveza.

Únicamente las cervezas que se elaboran en Múnich tienen cabida en la Oktoberfest. Se trata de Hofbräuhaus, Augustiner Bräu, Löwenbräu, Hacker-Pschorr Bräu, Spatenbräu y Paulaner Bräu.

Cerveza rubia, de trigo, oscura, con limón... todas las variedades están presentes en Oktoberfest, además de una cerveza especialmente fabricada para la ocasión por cada cervecera que tiene más graduación que una normal (entre 6º y 7º).

Ten en cuenta que sólo podrás beber en jarras de litro (Mass) que cuestan alrededor de 10 euros. Para brindar, con todos los compañeros de su mesa, al grito de "Prost!" (¡Salud!).

La fiesta nació con el matrimonio entre el Príncipe Luis I de Baviera y Teresa de Sajonia y Hildburghausen en el año 1810. Tuvo tanto éxito que desde entonces ha continuado creciendo hasta convertirse en una importante y multitudinaria celebración.

El Oktoberfest tiene comienzo cuando tras la llegada de los Wiesnwirte (propietarios de las cervecerías) escoltados por carros de caballos cargados de barriles de cerveza, el alcalde abre el primer barril de cerveza y se realiza un desfile de trajes tradicionales.

Llega entonces el momento de disfrutar de litros de cerveza, comida y diversión que corren a raudales por las carpas del festival. El Oktoberfest cuenta además con numerosas atracciones de feria, escenarios con espectáculos que van desde la polka hasta la música comercial y un espectacular ambiente festivo capaz de cautivar a todo tipo de visitantes.

Si quieres sentirse totalmente integrado en la Oktoberfest tendrás que hacerte con un traje bávaro tradicional (Tracht). Para ellos la prenda básica e imprescindible es el pantalón de cuero (Lederhosen) con o sin peto y combinarlo con una camisa a cuadros (blancos y rojos, blancos y verdes o blancos y azules). Para ellas el Dirdnl, formado por una falda de tela a cuadros o estampada con distintos motivos, un delantal, una camisa de escote generoso y un ajustado corsé.


10 comentarios:

  1. Lamento no aceptar su generosa invitación por los motivos que expongo a continuación:

    -No me gustan las multitudes (por no confesar que me dan miedo)
    -Tampoco me gusta la cerveza caliente. Esa jarra de a litro, aunque la sirvan fría, tiene que calentarse por obligación.
    -Ni siquiera me gustan las gordas pechugonas, prefiero la surfista que ilustra su Blog.

    Espero se presente otra oportunidad de visitar tierras de tudescos que sean más tranquilas y románticas.

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    1. DON BWANA
      Comprendido. También a mí me sucede lo mismo con las multitudes y voy siempre en sentido inverso a las mismas. Pero no es necesario meterse bajo esas carpas.

      Hace unos años caí en Munich, de excursión y camino de Berlín, y coincidí con esa fiestarra bávara y disfruté con el ambiente en en general de las calles. Como tampoco bebo alcohol lo de la cerveza quedó en alguna jarra de SIN (alcoholfrei). No obstante, merece la pena observar el ambiente de jolgorio porque los germanos son en sí antipáticos-tontorrones y en esas fechas hasta se molestan en ser amables.

      Por otra parte Munich es la ciudad más rica de Alemania (Siemens, BMV, etc.) y la ciudad rebosa de lujos en tiendas y cafés o terrazas intercaladas en plazoletas entre dos cruces de calles.
      Todos los días en Marienplatz a las doce del mediodia un carillón con figuras de tamaño real saca a sus muñecos a bailar dando la hora, y es curioso que hay miles de muniqueses mirando como si fuera la primera vez.

      Mejor nos encontramos un día en el Mercado de San Miguel de MadriZ. E incluso en el Paseo Marítimo de Zarauz en una terraza mirando al mar.

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  2. Al igual que Bwana... ¡va a ser que no!, ni las multitudes, ni las cervezas, ni esas cosas gordas salchicheras que se comen, otra cosa sería una desfile nocturno con antorchas ¡dónde va a parar!

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    1. DON ISRA
      Efectivamente no hay color. Por la noche, a oscuras con grandes antorchas y blancas capuchas con cruces, y a tostar morenos. Eso es una FEST.
      Lo bueno sería que de paso cazaramos a unos cuantos "patriotas" de tribus.

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  3. Pues si usted quiere, don Javier, podemos irnos los dos al Octoberfest, que yo ,a pesar de no agradarme mucho la aglomeración, soy un fanático de la cerveza y las bábaras pechugonas... o escuálidas o mitad y mitad. Además, estos germanos no tienen la gracia latina, por lo que le aseguro que seremos los reyes de la fiesta.
    A hombros salimos de la plaza, Javier.

    Un saludo.

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    1. DON HEREP
      Sin ninguna duda salimos a hombros en mitad de esa masa de teutones cocidos y sosos. Las germanas son muy "reforzadas" de delantera y aficionadas a los latinos, así que la cosa es prometedora.
      Pero los viones a Munich con Iberia son muy cansados, pues si dicen que van a salir a las 10 de la mañana son capaces de partir a las 3 de la tarde.

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  4. Me encanta la cerveza, creo que esta es mi fiesta, aunque también buscaré las zonas menos concurridas.

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    1. DON TRECCE
      Si eres un aficionado a la BIER, esta es la ocasión para hartarte, y no es necesario meterse en ese follón de las carpas, tan llenas de teutones gordos y zampones.

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  5. Me encanta Munich, me encanta la cerveza y de las pechugonas, no digo nada por si las "flies".
    No he estado en el Ocktoberfest y creo que como todos los festejos superpopulares y super concurridos no me gustaría.
    Así que me iré a celebrar mi ocktoberfest al Palacio de los Deportes de MadriZ en donde podre tomar toda la cerveza de Minich que quiera y salchichen, mas butifarren mas eisbeiny todo al módico precio de unos 20 eurillos de nada, y si esperar al vión de Iberia

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    1. DON F.J. de C
      Haces muy bien. Perfecto, especialmente por no pasar por el engorro inaguantable de los viones de Iberia.
      No conozco ni el Palacio de los Deportes de la Capital del Colonianismo ni su ambiente pero si te dan todo eso que dices, no hay color con Munich.

      Ya sabes que los teutones son la perfeción organizativa ( en todo lo demás son más tontos que Abundio) y no es facil que en Munich haya atascos ni follones, pero sí multitudes con pantalón corto de cuero desfilando en manadas por clubs, porque ellos siempre pertenecen a un club, de lo que sea y para lo que sea. Son incapaces de ir individualmente ni a sentarse en una terraza.

      También a mí me gustó mucho esa ciudad como tal por su exuberancia de riqueza de y alto nivel de vida.

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