VERANO

03 junio 2013

Tribunal de Cuentos

El órgano que examina las cuentas de los partidos cuesta 61 millones, es elegido a dedo por los propios partidos y cuando presenta sus informes las infracciones han prescrito.

Ahora que llega la época de saldar cuentas con Hacienda, imaginemos un mundo ideal. En él, los inspectores no podrían husmear en nuestras cuentas bancarias. Tampoco les dejarían acceder a los datos de nuestra nómina. Así, cada uno podría declarar al fisco los ingresos que estimase convenientes... Pocos se resistirían a sisar unos cuantos euros al contribuyente.

Pues en este mundo de la piruleta habitan nuestros partidos políticos. Sus dineros no los controla la Agencia Tributaria, sino el Tribunal de Cuentas (TC).

Pero ahí no se acaban sus ventajas: ellos quitan y ponen a los jefes de su fisco, los consejeros de cuentas; también deciden los métodos que usarán para controlarles... ¿A quién le extraña que el TC nunca haya destapado un gran caso de financiación irregular?

Aun así, todos los partidos recitan el mismo mantra cuando les salpica la corrupción: que sus cuentas están auditadas por el Tribunal de Cuentas. En la España de 2013, el Tribunal de Cuentas se ha ganado un nuevo sobrenombre: ahora es el Tribunal de Cuentos.

Su último informe sobre las cuentas de las formaciones políticas data de 2007. Y no es un dato menor: las infracciones de la financiación de los partidos prescriben a los cuatro años. O sea, que en el remoto caso de que les pillaran en un renuncio, se librarían de cualquier sanción.
—¿No es escandaloso este atraso de cinco años?
 —Es lo que hay—, se resigna un cargo ejecutivo del TC.
 —Pues no debería serlo...
 —Admitimos que este retraso ha sido una deficiencia. De los 789 empleados de la casa, sólo 14 se dedicaban a controlar a los partidos, sus campañas y sus fundaciones.

El Tribunal se rige por un kafkiano método de trabajo que parece diseñado para que quede impune cualquier desmán de la partitocracia. De hecho, no depende del poder judicial, sino de las Cortes, que eligen a sus consejeros por mayoría de tres quintos. En la práctica, eso significa que el PP y el PSOE se reparten el pastel.
Una destacada funcionaria de la casa la denuncia sin ambages: "Los consejeros son la voz de su amo... Carecen de cualquier estímulo para investigarles". Más bien al contrario. La cómoda poltrona que ocupan empuja a los consejeros hacia la benevolencia con los partidos políticos. Disponen de un coche oficial, dos secretarias, horario flexible y un sueldo de altos vuelos: 112.578,34 euros más antigüedad, garantizados por los nueve años de su mandato. Casi el doble que un ministro.

Sí, sus técnicos visitan las sedes y examinan sus papeles con encomiable minuciosidad. Pero, claro está, sólo analizan los documentos que los partidos les entregan. La célebre libreta de Bárcenas jamás llegaría a su poder. "Muy idiotas tienen que ser para que les pilles: el que te da los documentos tiene que meter un papel en B por equivocación", se lamenta un funcionario.  Los funcionarios gozan de los mejores sueldos de la administración. Abundan los sueldos de nivel 30, los más altos: unos 3.500 euros netos al mes.

Una institución de control que ni controla a los partidos ni es controlada por nadie. Salvo por los políticos, que la utilizan como escudo ante preguntas incómodas. Kafka estaría orgulloso de estos ilustres cuentistas.

G. Suarez


2 comentarios:

  1. Es tremendo. Los políticos, en su soberbia, nos toman a todos por gilipollas, y ponen a ese TC para simular decencia y control, como las famosas auditorías, otra fiesta.

    Un TC que hace ya años sabemos no tiene poder real para hacer su trabajo, ergo para qué cojones está. Hace unos años me acuerdo que se dió bombo a unas reformas del T. cuentas.. naturalmente no fue para darles mas libertad, sino para quebrantar aún más su libertad de actuación.

    Lo que habría que hacer es empezar a pedir la DESAPARICION de un Tribunal de cuentas que NO SIRVE PARA NADA. Verían sus mercedes como desde dentro se empezarían a escuchar alaridos exigiendo les dejaran trabajar.

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    1. SEÑOR OGRO
      El colmo del chollo que organizaron los "Padres de la Patria" al crear el "Estado Democrático", además de las subvenciones a partidoss, sindicatos, madres solteras, hijosdeputa zurdosos, feminazis lesbianas, maricones y demás cientos de mariconadas a cuenta de los contribuyentes, es ese de FUNDAR UN FICTICIO TRIBUNAL DE NADA PARA NADA.

      Lo "pior" del asunto es que el gentío en su mayoría no tiene ni p. idea de cómo funciona y lo que cobran los más de 900 enchufados en el tinglado ese de los CUENTOS.

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