VERANO

20 enero 2013

La "Tom-tona" belga

Hace unos días el ilustre bloguero DON BWANA relataba la extraña actuación de una belga llamada Sabine Moreau, de 63 años, que salió de casa a recoger a un pariente en la estación de Bruxelles, a 70 kms., y recorrió, "sin darse cuenta", 3.400 kms haciendo caso a su Gps Tom-Tom.

Ahora el periodista J. Gallego amplia el cómo fué lo de esta dama singular aunque ya el ser belga es de por sí muy indicativo de su actuar.

Sabine Moreau guarda las facturas del combustible y los peajes como el único souvenir que se trajo del viaje más increíble de su vida. Los papeles sobre la mesa de un alborotado cuarto de estar dan cuenta del trayecto de 1.325 kilómetros que esta belga de 63 años hizo por equivocación siguiendo las indicaciones -erróneas- de su GPS Tom Tom.

Lo que debía ser un rutinario trayecto hasta la estación de Midi, en Bruselas, se convirtió en una travesía de dos días y medio por cinco países europeos en un viejo Volkswagen Golf.
Justo 10 días después del incidente, Sabine recuerda cada detalle del viaje con una sonrisa avergonzada, camuflada en unos mofletes sonrojados, mitad por el frío, mitad por el rubor. Aún no es capaz de explicar por qué atravesó media Europa continental y condujo hasta Zagreb, la capital de Croacia, antes de darse cuenta de que, evidentemente, se había equivocado de camino.

"No fui consciente de que iba en otra dirección hasta que llegué a Zagreb. Sé que resulta extraño, pero yo estaba despistada y continué mi camino siguiendo las instrucciones del Tom Tom", relata en su casa de Solre-sur-Sambre, una pequeña localidad belga, pegada a la frontera con Francia.

Aquella mañana debía recoger a Francisco, el hermano de su nuera, en la estación de Midi, uno de los principales cruces de pasajeros del norte de Europa. Después, ambos tenían que dirigirse hasta Schaerbeek, un barrio de la capital, para recoger a Ludovic, quien había pasado unos días en Alemania comprando piezas de recambio para su taller.

 "Mi hijo tenía pensado utilizar el Golf para ir a Alemania y había configurado el GPS. Debió quedar grabado el plan de viaje y reemplazó las instrucciones que yo teclee al montar en el coche", dice entre carcajadas compulsivas.

Rezuma una aparente tranquilidad pero es consciente de que lo que para ella ha sido una simple equivocación supone para el resto de los mortales uno de los sucesos más disparatados del nuevo año. Sabine atravesó cinco países (ocho si se tiene en cuenta el viaje de retorno), pero la noticia que ella ha protagonizado ha dado la vuelta al mundo.
Hacia el mediodía del sábado, la veterana conductora ya había atravesado Colonia y Fráncfort, en Alemania. Los carteles, en un idioma que le es completamente ajeno, no le hicieron darse la vuelta. Sólo acierta a repetir, una y otra vez, que viajaba distraída, que "el Tom Tom falló" y la convirtió a ella en Tom-tona.
Las muecas que hace Gloria, su nuera portuguesa, cuando Sabine relata su historia hablan por sí solas. Pero Gloria, al igual que su marido, sabe que la causa de este incidente va más allá de un mero despiste: Sabine sufre de "problemas de la vida", una expresión que utiliza para definir la depresión que la mantiene enganchada a un pastillero desde hace años.
Reconoce que las medicinas pueden haberle ocasionado el trastorno que le hacía mantener el pie sobre el acelerador y acumular kilómetros y kilómetros en dirección a ninguna parte. Para cuando llegó la noche, Ludovic ya había alertado a la Policía de Erquelinnes, el municipio en el que se encuentra Solre-sur-Sambre, de la desaparición de su madre.

A cientos de kilómetros de allí, Sabine había parado a dormir y había protagonizado un accidente en una carretera de Alemania.
 "Golpeé por detrás a otro vehículo pero saldamos el encontronazo de forma amistosa". Eso y 300 euros que tuvo que pagarle para continuar su viaje, según relata mientras va poniendo todas las facturas encima de la mesa.
"Ésta es de hacer pis", dice señalando a una que certifica el pago de 50 céntimos en una estación de servicio.
Desde Alemania cruzó a Austria, donde le pusieron una pegatina en la luna delantera similar a las de la ITV en la que puede leerse "Republik Österreich" (República Austriaca en alemán) que avala su historia.

 ¿Qué se le pasó por la cabeza durante tantas horas de viaje? "No se me hizo muy largo el camino, para mí fue un viaje muy bonito porque, aunque no entré en ninguna ciudad, sabía que estaba pasando por algunos lugares muy conocidos", explica.

Y de Austria pasó a Eslovenia, el país donde paró a echar una larga cabezada (desde las cinco de la tarde hasta las tres de la mañana) dentro del propio vehículo. También fue en Eslovenia donde la Policía le multó por no llevar un distintivo en el vehículo que, al parecer, es necesario cuando se circula por determinadas carreteras. Enseña la multa, con el reverso en francés, que le costó 165 euros.

En total, a Sabine le salió la aventura por unos 700 euros, contando la multa, el incidente con el conductor alemán, la gasolina y la comida. Así continuó hasta Zagreb, donde terminó convenciéndose de que se había equivocado de camino: "En ese momento fui consciente de que tenía que volver".

Gloria, la mujer que le mantiene los pies atados a la realidad, le vuelve a preguntar por qué allí y no antes: no dice nada, se sonroja y repite los espasmos nerviosos del principio. El viaje de regreso fue sin GPS. Y cambió de ruta, tal vez para rellenar los huecos de curiosidad que le habían quedado en la ida.  

Pasó por Italia, Suiza, Francia y finalmente Bélgica, donde volvió el contacto con el mundo real.

Más de 1.800 kilómetros en el camino de vuelta y en total cerca de 3.400 en un tiempo récord de dos días y medio.
Sabine vive jubilada desde hace años y se refugia en la compañía de su hijo, su nuera y los dos nietos, Priscilla y Nicolas, que viven en la casa anexa al taller. Se la ve feliz, templada a pesar de los ocho grados bajo cero que hay fuera e incluso irradia cierto orgullo al mostrar el recorte de la prensa local del que han hablado todos sus vecinos durante los últimos días.

10 comentarios:

  1. Esta señora no creo tenga las capacidades mentales en su sitio; eso, o nos meten una bola tremenda. Creo haber leido que incluso tuvo que pasar por una FRONTERA al meterse en un pais no comunitario. Si esto es cierto ¿tampoco se entero?.

    En cualquier caso aparte de tomtom, ya puede llevar un GPS para que su familia la localice la proxima vez, tal vez por Uganda o Malasia.


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    1. SEÑOR OGRO
      Lo de esa señora tiene dos vertientes : la primera que es belga y con esa condición es capaz de las mayores tontadas mundiales.

      Lo otro ya es un cuento chino total. Porque si sabe que va a una estación de su capital (Bélgica) y pasa por Colonia y Franckfurt que son alemanes, le ponen en la frontera austriaca una pegatina de control, y además en la propia Alemania embiste a un alemán al que termina pagando, y que hablaría en alemán, es que le gustó eso de viajar y se dijo "allá me voy a ver sitios hasta que me paren".

      Y lo prueba el que a la vuelta de Zagreb se metió por carreteras italianas con carteles en italiano, por suizas más de lo mismo, y por francesas para poder llegar a su casa.

      NI gPS ni narices. A esa hay que apuntarla para todo el año al Inserso y llevarla de excursión a Benidorm.

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  2. Otra BOLA más de esa floreciente industria de noticias falsas, creo, cuyos entresijos habría que investigar para saber a qué agencias informativas reporta beneficios.
    saludos blogueros

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    1. DON JOSÉ ANTONIO
      Pues puede que aciertes y sea una BOLA inventada por alguna prensa amarilla. Porque por lo demás no sostiene en pié de ninguna forma que una persona conduzca durante más de 1.300 kms seguidos en vez de 70 y no se entere.

      Y para colmo a la vuelta hace más kilómetros aún y por diferentes países distintos de los de la ida.

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  3. En estos casos Tella lo mejor es ponerse cómodo en el sillón del trabajo, tocarse los güebos, descargarse varias pelis y series, leerse los periódicos digitales y en los momentos que nos dejan libre tan farragosas actividades tomarse algún que otro cafelito acompañados de tiernos y sabrosos croisantitos.

    Como comprenderás con una agenda tan apretada a la viejuna ésta no la he hecho ni puto caso.

    (y encima en el "comedor" han dejado las compis pastel de mármol y magdalenas de chocolate con trocitos de chocolate... se me está haciendo muy cuesta arriba este lunes, ¡lo que daría por una cabezada de 20 minutitos)

    addenda - pa que se lo lleve Montoro he decidido trabajar 5 minutos al día (y 4 se me van en encender y apagar el MAC)

    ¿de qué iba el post?


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    1. DON ISRA
      Estás hecho un virtuoso y un gran conocedor de cómo sobrevivir en las peores y mejores circunstancias. Por ello, precisamente por todo eso, en la nueva cuenta que he abierto de nombre de Tellagorri ( para que el probe ponga algo en internetes)donde dice "PROFESION", en eso que llaman "perfil", he puesto con plena consciencia =
      "LLEGAR A SER COMO ISRA"

      Y en lo de trabajar para Montoro me parece lo justo : más de un minuto diario en pagarle impuestos laborales es un derroche de jilipollas.

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  4. Uy, casi lo olvido, la peña El Quijote cuando sale desfilando con las majorettes por las calles complutenses en las fiestas son idénticos a los de la foto ¿son ellos?

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    1. DON ISRA
      Esos niños que ves en la Portada son miembros de la TAMBORRADA DONOSTIARRA, y ayer era el día del patrón de San Sebastián, que como su nombre indica era "San Sebastián". Por ello he colocado la fotica esa, en celebración festiva de la más importante fiesta donostiarra.

      Pero.....observo que el de más abajo ya le pone peros a tu comentario y trabajar para aclararle a él lo que es Complutum viene a ser peor que trabajar para Montoro.

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  5. Pobre Isra, alguien deberia decirle que un nombre judio no le pega a un nazi.
    Encima cree ser intelectual, culto y educado, jojojojojo

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  6. Gracias por su amable referencia. Al ver el recorrido de la señora, se me ocurre que un servidor habría hecho una ligera desviación hacia la República Checa para disfrutar de los preciosos monumentos de su capital. Total, un recorrido insignificante dentro del largo garbeo disfrutado.

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