VERANO

13 junio 2012

El Becerro de Oro

Los judíos tienen su propia lista de libros revelados y los cató­licos tenemos la nuestra. En el Antiguo Testamento casi coinciden las dos listas, pero nosotros añadimos, además, el Nuevo Testamen­to, base de la Revelación cristiana.

El Antiguo Testamento precisa cómo es Dios, cómo creó el mundo y narra la historia de Israel, el pueblo elegido al que Dios prometió entregarle una tierra fértil, Canaán, a cambio de que los judíos le sirvieran de felpudo, lo obedecieran y lo honraran por los siglos de los siglos.

El Nuevo Testamento refiere la vida de Jesús, su muerte, su Resurrección y los primeros pasos de las comunidades cristianas.

Intentemos aclarar un poco este aparente embrollo.

La clave está en Moisés, un señor al que Dios se le apareció en el monte Si­naí, sobre una zarza que ardía sin quemarse (su legendaria maestría con los efectos especiales) y le anunció que designaba a Israel su pueblo escogido, y le prometía una tierra propia.
Si lo adoraban, claro.

-Pero Señor -objetó Moisés-. Si somos la más pequeña de las naciones y estamos rodeados de superpotencias feroces y abuso­nas: Egipto por un lado, Mesopotamia por otro, los babilonios, los asirios, los hititas, los amorreos, los gonorreos, los pitorreos...

-Tú tranquilo, que si me obedecéis y me adoráis yo quebran­taré la columna vertebral de esos matones y una pedrada del menor de los hijos de Israel derribará al gigante.

-Vale, Señor, yo voy a transmitir el recado y haré lo posible por convencer a ese pueblo duro de cerviz, pero tú procura cumplir con tu parte y no se te ocurra dejarme con el culo al aire, que rom­po la baraja.

-Esos tiempos ya pasaron, desgraciadamente para vosotros, respondió Yahvé.

Moisés aceptó en nombre de su pueblo y Yahvé, con su propio dedo, grabó las tablas de la Ley, el código básico por el que Israel se iba a regir en lo sucesivo.

Hasta aquí todo parece verosímil, si salvamos la parte relativa a Dios, que es siempre un misterio. Pero ahora viene lo que, para la razón humana, es de todo punto inverosímil e inadmisible.

Moisés desciende del Sinaí y se encuentra al pueblo adorando un becerro de oro (¿el buey Apis, quizá?) que se han fabricado en su ausencia con las joyas de las mujeres de Israel. Monta en cólera, y rompe contra un peñasco las Tablas de la Ley que Dios le acaba de cntregar.

Como elemento dramático está bien, pero si aplicamos un poco de sentido común resulta inaceptable.

Veamos: es de todo punto increíble que las mujeres cedieran por las buenas sus pulse­ras, medallas, cadenas, anillos, ajorcas, zarcillos, colgantes, joyas y preseas.
Imaginemos al pirado visionario que tuvo la idea. Llega a una choza, pregunta por el ama de casa titular y le dice:
-Buenas: que venía a recoger sus joyas para el Becerro de Oro.
-¿Cómo a recoger mis joyas? -se extraña la interpelada.
-Sí, los oros, los anillos y todo eso -precisa el hombre-. Es para fundirlos y hacer el Becerro de Oro.
-¿El becerro? -pregunta ella escamada-
¿Qué becerro?
 -El Becerro de Oro que vamos a fabricar para adorarlo. Soy el ecónomo de la cofradía.
-¡Te quieres ir ya! -responde la sefiora airada- ¡Que dé sus joyas tu madre! Si queréis adorar un becerro, lo hacéis de made­ra y le dais una mano de purpurina.

-No es lo mismo.
-¿Cómo que no es lo mismo? Lo que importa es la devoción. Yo mis joyas no las suelto, así que corta y navega. Búscate la vida en otro sitio y no importunes que tengo faena.

En esos momentos llega Moisés y dice: "Que vengo de hablar con Yahvé y dice que Él no necesita imagen alguna sino la devoción interiorizada y observar unos cuantos mandamientos, tampoco muchos."

No le costó nada convencer al elemento femenino y las muje­res, persuasivas como son, convencieron a los maridos. Esto rebaja considerablemente el dramatismo de la narración, lo sé, pero recu­rrir continuamente al deus et machina como hace la Biblia es, a la larga, contraproducente.


Llegará el día en que la gente no se crea nada.

Sea como fuere, el pueblo de Israel acepta a Yahvé, el exigente y excluyente Dios único que ahora disfrutamos.

Ahora viene el conflicto. Los pueblos de su entorno adoran a varios dioses, a veces a docenas de ellos que conviven pacíficamente en el Cielo, en régimen monárquico unas veces y cooperativista autogestionario otras. Y tienen imágenes de esos dioses, unas veces, feos; otras, guapos, incluso diosas con las tetitas al aire, caderas ro­tundas y unos montes de Venus y unos pubis mollares tan suculen­tos como un lebrillo de lechazo aromatizado con tomillo, cebollitas y miel silvestre.

Israel tardará dos siglos en tener reyes: mientras tanto tuvo jueces (incluso una jueza), el rey era Dios mismo (teocracia), y el juez de turno juzgaba en su nombre.

Desde entonces los pueblos seguidores de la Biblia, y después del cristianismo (que procede también de ella al fin y al cabo), han tenido que resolver el conflicto entre poder terrenal y poder divino.

La moderna crítica pone en duda lo del pacto de Dios con Israel simplemente porque del estudio profundo de la Biblia se de­duce que los judíos participaban de las creencias religiosas de los pueblos de su entorno: fueron politeístas, practicaron la prostitución, adoraron a las piedras, y más tarde idolos. y además. practicaron sacrificios humanos.

Incluso el monoteísmo (que siempre, incluso hoy, ha ocultado en su seno un politeísmo latente), copiaron los hebreos de Egip­to en tiempos de Moisés, con todos los fundamentos de la religión mosaica, arca de la Alianza incluida.

"El Génesis es sólo un banal plagio de los poemas asirio-babilónicos anteriores, relativos a las le­yendas de la creación del mundo. El pueblo judío deportado masi­vamente a Babilonia asimiló estas tradiciones y se las apropió, pre­sentándolas como una revelación recibida por Moisés."

Las investigaciones de la ciencia positivista prueban, sin lugar a dudas, el origen histórico de la religión mosaica, y que ésta se formó copiando mitos de otros pueblos más cultos o más antiguos.

Desgraciadamente esas investigaciones excluyen la Revelación divi­na del Dios de Israel, Yahvé.

¿ Va a resultar que nuestra religión, la verdadera, se fundamen­ta en cultos idolátricos y falsos?

Tranquilícese el católico. Que el Dios de Israel resulte uno más de tantos y, para mayor escarnio, ni siquiera original, sino mero plagio, no nos debería preocupar, en principio, a los católicos: allá los judíos con su problema.

En un momento dado pensó que se había pasado con los dinosaurios, con aquellos corpachones que engullían media selva de una sentada y soltaban unas cagadas ácidas de tonelada y media, y los eliminó para sustituidos por unos bichos de tamaño más ma­nejable, de elefante para abajo.


Tellagorri



14 comentarios:

  1. Conozco muy poca gente, incluso creyentes, que la hayan leído... Y las interpretaciones pueden ser muy sorprendentes... Mucho. Incluso entre ministros de la Iglesia... Me quedo con los muchos mensajes sabios que alberga en sus páginas que deben leerse con rigor antropológico y sin alharacas a la hora de "interpretar"...

    Nunca me había planteado lo de las joyas del becerro desde ese punto de vista... Aunque el significado del becerro es evidente. Seguimos practicándolo...

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    1. DON GEORGE
      Coincido basicamente en las apreciaciones de tu comentario. Leí hace muchos años el Antiguo Testamento, más por curiosidad intelectual que por otra razón alguna, y me pareció que siendo obra de muchas manos, de muchas interpolaciones, de más purificaciones y demás perfeccionamientos, es documento poco fiable desde la perspectiva histórica y además muy contradictorio.

      Todo ello es ajeno al espíritu religioso de los creyentes y más en este post en el que jamás me atrevería a herir la sensibilidad de los que son religiosos. Alla cada quién con sus creencias pero ello no obsta para que si desmitificamos las hazañas descritas por Homero también lo hagamos con cualquier otro texto. Aunque Homero me resulta más creíble.

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  2. Pues la prima Leonor les ha dado todo, todo y todo, demostrando que una buena hembra no necesita nada, nada y nada para entontecernos como dios, jejeje.
    Como dije en otro comentario en la Biblia y el Imperio Romano esta el mapa del mundo por los siglos de los siglos. El Becerro de oro es lo que nos acaba de tumbar patas arriba sin ningún genero de dudas y algunos siguen con él. Ahora puede que nos pasen a media humanidad por el fuego en su honor.
    La MariPuri judia de las joyitas cuando se las van a pedir para fundirlas esta logradisima y lo de los pueblos belicosos que rodean al pueblo elegido con los gonorreos y los pitorreos genial. Si señor un post como Dios manda, jejeje.
    Saluditos Don Tella.

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    1. DON ROBERT
      Esa afirmación tuya va a misa de pontifical porque es obvio que la prima Leonor ha dado todo lo que tenía y sin poner pegas.

      Lo de la Mari-Puri judia es consecuente con el inmutable modo de ser toda fémina tanto hace 100.000 años como ahora.

      Me alegro que te lo hayas pasado bien con esta interpretación de uno de los Libros Sagrados que el hombre se ha dado, y que es apto para mentalidades suficientemente cultivadas porque el globo está casi siempre cubierto de una espesa niebla de intolerancias "sagradas".

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  3. jejeje....

    Como hoy tengo una reunión, pero ya, dejo para la noche la segunda lectura, pero prepárate con lo de las joyitas que en aquellos tiempos a los hombres también les gustaban más que a un tonto una tiza..

    ¡Volveré!

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    1. HOLA MAC ARTHUR
      Volveré, volveré y volvió y los japos se marcharon corriendo.

      Bueno, aquí te espero a pie de desfiladero con la bayoneta calada, por si las flais.

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  4. Tellagorri, impagable lo de la Mari Pili con las joyas; que si quieres arroz Catalina, haber quien es el guapo que le quita las joyas a una señora y encima para hacer un becerro.
    A Moises le tenian que haber dado un GPS, por que tardar 40 años para recorrer unos cientos de kilómetros y encima no llegar, tambien es mala leche.
    Ese y algún otro pasaje de la Sagrada Biblia, no se sostienen, al no resultar coherentes con el sentido comun, quizá se deba a la forma de explicar las cosas cuendo se escribió.
    En cuanto al Nuevo Testamento, al menos para mi que soy creyente, resulta mas verosimil y si algún pasaje me genera alguna duda, pongo mi fe y no tengo ningún problema.

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    1. DON JAIME
      Me alegro de que te haya gustado la comedia de las féminas para fabricar el becerro.
      En sí la Biblia es un conjunto de escritos de muchas manos y muchas censuras antiluvianas, por lo que resulta una especie de colección de cuentos orientales y contradictorios.

      Además, como dices, no cuela lo de los 40 años recorriendo una distancia que los egipcios la hacían en un par de días ya que tenian intereses comerciales por aquella zona a la que iba el Moisés.

      Yo lo leí, todo esto de joven, y me divertí mucho con las historietas que se relataban.

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  5. Siempre me molestó el empeño de algunas personas en que estudiara la historia sagrada, por lo que me mantuve al margen, huyendo de las clases de religión. Al leer este entretenido y gracioso post (he reído un buen rato) me entero de que perdí una ocasión de pasarlo bien. Espero que continúe Vd. , si asi le place, aclarando otros pasajes de la biblia que resultan confusos para el comun de los mortales. Sin olvidar, por supuesto. lo de los "efectos especiales" (espíritu santo, Lázaro, etc.etc.).

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    1. Hombre, DON BWANA, viniendo de Ud. la afirmación de que le he aficionado a la Historia Sagrada, es un honor para mi tratar de continuar con alguna que otra de esta historietas, poco clarificadas por los hombres a ello dedicados.

      Efectivamente a todo lo largo de esa Historia Sagrada los efectos especiales son básicos, ya desde que Moisés abriera el mar Rojo en dos y convirtiera el cielo en un nublado de manás o alimentos descendiendo del cielo incluso sin paracaidas (como acostumbran a hacer ahora cuando los dejan caer desde viones).

      Lo realmente dificil de explicar es el lío que armaron con lo de lo Trinidad, sin ninguna necesidad de ella y sólo por confundir más.

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  6. Tomárselo al pie de la letra es algo que muy poca gente hace desde luego y por fortuna, pero no todos los pasajes son cuentos de viejas sino explicaciones de aquella manera para las entendederas y saberes de arcanos tiempos ya que por poner sólo un ejemplo "el Diluvio" está en la tradición de casi todas las culturas y fue "demostrado" geológicamente en un estudio de estratos, pero también se han hallado evidencias arqueológicas que apoyan ciertos pasajes.

    Coincido bastante con lo expuesto por Don George y en que el mensaje sobre el becerro de oro es clarísimo.

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    1. DOÑA MARIBELUCA
      Así sea.
      En todo caso los cuentos no serían de "vieja" sino de viejos porque hace ya bastante que lo relataron, y efectivamente debían de ser "para entendederas y saberes de arcanos tiempos".

      Respecto a diluvios claro que existieron y el más conocido el SUMERIO que se llevó a toda una civilización completa de por medio.

      Cordiales saludos

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  7. A mí me enseñaron que La Biblia está llena de metáforas, comparaciones sencillas, como dice Maribeluca, para que la gente pudiera, simplemente, captar un mensaje en una época en la que nadie sabía leer y las tradiciones se mantenían a base de relatos. La historia de los adoradores de becerro de oro condena la avaricia que, por cierto, no es patrimonio de las féminas y como prueba irrefutale, el tío Gilito era "chico". Solo son una especie de historias, narraciones con mensaje con cosas comunes, como es lógico, a otras religiones y culturas. Sin embargo, una vez me expulsaron de la catequesis porque afirmé en voz alta lo expuesto, pero como simplifiqué y dije "las historias de Santos son mentira ¿no?"..pues me la cargué..

    Los Diez Mandamientos resumen un código ético elemental, incluido el sexto. Visto en el contexto de la época, la monogamia aseguraba la no transmisión de ciertas enfermedades y una descendencia saludable; es como la Cuaresma, evitaba enfermedades por excesos en la ingesta de grasas, como la prohibición de comer cerdo musulmana evitaba la triquinosis. Así me enseñaron a ver La Bíblia. Dios es diferente, la creencia en su existencia es una convicción muy íntima, un sentimiento que no tiene explicación, un creador que no está en guerra con la ciencia, es más, para los que tenemos fe, la ciencia nos acerca más a Él.

    Y, finiquitadas las metafísicas, insisto: El tío Gilito era "chico" y la única pécora que no cedió su anillo para la causa del Sur fué Scarlett O´Hara por lo que no puedo comprender esa comparación entre nosotras y una vulgar urraca ¿estamos?...

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    1. DOÑA CANDELA
      Pero que muuuu bien esplicao. Sí, señora. Me descubro.

      Lo cierto es que, como soy un excéptico por revelación divina o extraterrestre o quizá por genes volterianos, acostumbro a desmitificar todas las cosas HUMANAS u obra de humanos que caen por mis manos. Y esta vez le ha tocado a un texto que es considerado "sagrado" por muchos pero que tiene muchísimas más contradicciones doctrinales que las que perviven en el cerebro de un comunista hispano.

      Toda esa explicación tuya es inteligente y propia de defensora de unos principios haciéndolo de forma racional. Pero..... la mayoría no necesitamos ninguna explicación sobre lo que Homero describió en su Iliada y este señor era de antes de la guerra (civil española), más o menos de hace unos diez mil años. Y se entiende muy bien lo que cuenta hasta el punto de que ya se sabe que existieron, y dónde, Troya y las guerras aquellas.

      Personalmente respeto las creencias religiosas hasta de los cheyenes y arapahoes de Dakota del Sur. Lo que me falta es su libro "sagrado" para analizarlo.

      También sabemos tú y yo que tras la muerte de Jesucristo la creación de fábulas y tergiversaciones habidas a cargo de frailes que se aburrian mucho o necesitaban inventos para sus peticiones dinerarias, sobrepasa todo lo racional e incluso lo considerado como cuento oriental. Y tales textos algunos los siguen considerando como "sagrados", cuando lo único sagrado de la Creación es la vida del ser humano y la verdad en mayúsculas.

      Ejemplos de varones codiciosos los vas a encontrar en todo tiempo y a millones, desde banqueros o robaperas, pero no hay que olvidarse de que, según los gabachos, detrás de todo hombre rico hay una femme.

      Por otra parte, y para complacer a Don Bwana, mañana me meto en un berenjenal que para los muuu "carcas" se me va a convertir en un boomerang.

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