Juana Felisa Isabel culturizándose

13 septiembre 2015

Petra Laszló


Hoy todo el mundo sabe quién es Petra László y lo que hizo. Sí, esa periodista que, cuando cientos de refugiados corrieron desesperados rompiendo el cerco policial que los mantenía recluidos en los límites de Hungría con Serbia, hizo zancadillas y propinó patadas a varios de ellos en su huida.

Tal cual como suena, de manera consciente y alevosa.
Yo estaba justo enfrente cuando estiró su pierna e hizo caer a un padre y su hijo. Fue sólo un instante, pero se quedó grabado en mi retina y en las cámaras de varios compañeros, gracias a los cuales el mundo entero sabe qué sucedió. Pero, lamentablemente, los problemas de los refugiados en Hungría no son sólo las patadas de Petra Laszlo.
Son las cárceles de refugiados, donde hacinan a familias enteras encerradas tras vallas y concertinas. Son los perros que usan para asustar e intentar controlarles. Son la mayor parte de los policías con su actitud violenta y agresiva. Son los sprays de pimienta frente a padres, madres e hijos que huyen de guerras y hambrunas.
Son los autobuses para presos en los que les trasladan. Son las nuevas leyes húngaras que les criminalizan. Son las palabras de Viktor Orbán, primer ministro del país: "Por favor, no vengan. ¿Por qué tenéis que venir de Turquía a Europa? Turquía es un país seguro. Quédense allí. Es arriesgado venir. No podemos garantizar que seáis aceptados aquí".

Mientras tanto, la Unión Europea no considera suficientemente importante esta crisis humanitaria como para reunirse de urgencia. Por suerte también hay voluntarios y organizaciones húngaras que sí respetan y defienden los derechos humanos.
MigSzal Szeged es una ONG que ofrece ropa y alimentos a los refugiados en varios puntos cercanos a la frontera con Serbia. Frente al sentir mayoritario representado por las palabras go back que los policías gritan a los refugiados decenas de veces al día cuando intentan subir a un autobús, ir a un baño o continuar su camino, existe un rayo de esperanza en la consigna refugee welcome que, cada vez más, muchas personas están haciendo suya.

POR OLMO CALVO


NOTA. Un millar de personas en toda España tejen cada día mantas para ser enviadas a los refugiados procedentes de Siria, una iniciativa denominada "Teje por Siria" que comenzó en Huelva, Madrid y A Coruña y que espera reunir centenares de estas prendas para enviarlas el próximo 10 de octubre.


6 comentarios:

  1. Qué ingénuos los que piensen que se van a conformar con mantas. Arabia Saudita y los países del Golfo los pueden acoger sin problemas y ahí no hacen falta mantas.

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    1. DON ULTIMO
      Ahí está el problema : ninguno quiere ni oir hablar de los emiratos ni de los saudiés dado que ellos son los que financian a los terroristas islamistas, y todos estos refugiados huyen de ese terror yihadista.
      Confundir a los sirios con los "moros" es lo mismo que incluir en europeos a los búlgaros, húngaros, checos y similares, que son eslavos.
      Los sirios provienen de una las más importantes civilizaciones habidas y desaparecida : la ASIRIA, cuya época de Nabucodonosor es superior a otras muchas posteriores.. .

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  2. La periodista es una guarra y una miserable, y que duda cabe estamos ante una tragedia enorme. ¿Eso justifica que se permita entren sin control?, no. ¿O que por ejemplo no quieran ser registrados en un tren a peticion de autoridadades en busca de gentuza?, tampoco.

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    1. SEÑOR OGRO.
      La periodista esa es de extrema derecha y piensa como muchos españoles que creen que los SIRIOS son moros. Como si se dijera que los españoles somos todos GITANOS.

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