Paisaje relajante

22 diciembre 2014

Ejecutado a los 14 años

El delito principal de George Junius era su piel. Era negro. Fue condenado en una farsa de juicio por un jurado de hombres blancos.

Es la persona más joven ejecutada en EEUU en el siglo XX. Y ahora, 70 años después de su muerte, su familia y un grupo de activistas ha logrado una sentencia sin precedentes: la declaración de nulidad de un juicio cuando la ejecución ya se ha cumplido. Ha llegado 70 años tarde para George.

Pero no para su familia. La sentencia actual de nulidad significa que George se merecía algo más que un insulto a la Justicia, por la sencilla razón de que, cuando fue ejecutado, tenía 14 años. En ese momento, 16 de junio de 1944, medía un 1,55 metros y pesaba 40 kg, demasiado pequeño para la silla eléctrica. Tuvo que usar la Biblia, que había llevado bajo el brazo a la sala de ejecución, y sentarse encima de ella para que le aplicaran los electrodos que, literalmente, le iban a freír vivo.

La ejecución en la silla eléctrica no es como en las películas. No se trata de una descarga que liquida al condenado. Es quemarlo vivo por dentro.

Tal y como ha explicado Amie, la amiga que estaba con él cuando se supone ocurrieron los hechos, en la reapertura del juicio, George no podía haber cometido el asesinato porque, cuando éste se había producido, estaba con ella.

En lo práctico, la muerte del niño fue una masacre. La funda que ocultaba la cabeza de los ejecutados estaba diseñada para adultos y, cuando George recibió la primera descarga de 2.400 voltios, la tela cayó y su rostro quedó al descubierto, "mostrando los ojos abiertos de par en par, llenos de lágrimas, y la boca babeando", según ha escrito el activista afroamericano Joy James, citando a testigos presenciales. Los carceleros, piadosamente, volvieron a poner la capucha, esta vez con más cuidado, y aplicaron otras dos descargas preceptivas. Cuatro minutos después fue declarado oficialmente muerto.

Un jurado de 10 hombres blancos, elegidos aquel mismo día, deliberó durante 10 minutos. La defensa del acusado aceptó que éste era culpable y no llevó ningún testigo. Aparte de que no hubiera encontrado a nadie sin vocación de suicida dispuesto a hacerlo, el abogado defensor tenía un incentivo para perder: era un experto en hacer declaraciones de la renta, no en Justicia penal, y tenía ambiciones políticas. No solo no estaba bien cualificado... En Carolina del Sur, en 1944, solo los blancos podían votar, de modo que cualquier acto en contra de esa comunidad era el equivalente de liquidar una carrera política.

Hoy, la memoria de George Junius Stinney ha quedado, al menos, reivindicada. La revisión de su sentencia, sin embargo, apenas ha tenido eco en EEUU.


10 comentarios:

  1. El otro día leía en la prensa un amplio reportaje sobre la noticia que comentas. Es todo espeluznante y los detalles del juicio y las pruebas que se presentaron, una farsa auténtica.

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    1. DON TRECCE
      Puramente espeluznante. Es increible, y basta ver el video, para constatar la inhumanidad de aquellos americanos blancos que asisten a la ejecución como si fuera un espectáculo, e incluso uno obliga a verlo a su hijo de edad parecida a la del ejecutado.

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  2. Otro comentario comido por el sistema xD

    Bueno, que esto mas que error, fue una cagada orquestada y de calibre 200 en la escala prevaricadora. Es el único motivo por el que pongo peros a la pena de muerte, los errores -reales-. que tendemos a cometer.

    Aprovecho para felicitar a los presentes la navidad; pásenlo bien y a ver si el espíritu navideño lava un poco este 2014 repleto de horror e indignidades por toneladas y quilotones

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    1. SEÑOR OGRO
      Como bien dices era o fué un acto obsceno de burla a las leyes más básicas por parte de los que organizaron el juicio. Eso no fue en ningún caso "UN ERROR", sino un asesinato orquestado.
      Gracias por tus deseos para la Navidad y mi escepticismo hacia los "espíritus de lavado de la política y otras actividades, plenas de indignidades y sinverguenzadas.

      Un abrazo

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  3. A pesar de mi admiración por el pueblo norteamericano que, entre otras cosas, permite que salgan a la luz hechos tan bochornosos para las autoridades como el arriba descrito, el asesinato de ese muchacho me recuerda al exterminio de judíos por los nazis.

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    1. DON BWANA
      Sí, tiene mucha razón : en los años 40 el trato de los blancos de Carolina y Misisipi a los negros no se diferenciaba en nada al de los nazis con los judios, o quizá hasta peor. Aún en tiempos de hace 5 años en Alabama seguía funcionando un Kukuxklan semi-oculto que ni los Kenedy en su época consiguieron paliar.

      Y basta con leer las noticias actuales de policias que disparan a niños de 12 años que son negros, sin preguntar antes qué es lo que hacen. Y eso con un presidente del país que es NEGRO o café con leche.

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  4. Es increíble que lo único que reconozcan es que el proceso fue irregular y que por tanto la condena no fue justamente aplicada. Alucinante que no reconozcan que el proceso fue una forma legal de asesinato y que de paso se tapó al verdadero culpable, es decir que andaba la policía compinchada con los abogados, el juez y casi todo el pueblo para cargarse a un negro y dejar sin resolver el asesinato de unas niñas....

    Muy políticamente correcto lo de decir que el juicio es nulo, una forma de contentar a todos.

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    1. DON CSC
      Todo eso que describes es lo que oculta esa supuesta "rehabilitaciín" pero son incapaces de decir publicamente que asesinaron, con las armas del Estado, a un niño, algo que ni los más bárbaros zulús sería capaces de hacer.

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