Juana Felisa Isabel culturizándose

30 septiembre 2014

Armar "la mari morena"

Hay féminas que están siempre prestas a "armar la marimorena" y basta con que el marido llegue a casa con doce whiskyes encima, o con la cara llena de pintura de labios o con el coche abollado, etc. para que se la monten "armando la marimorena"

La expresión ya estaba admitida en el Diccionario de la Lengua como sinónimo de riña o pendencia y parece proviene de una tabernera que hubo en siglos pasados,"por lo que se colige que la taberna de Mari-Morena debía ser el centro de toda la gente maleante de un tiempo y sede de todas las reyertas del escándalo", según dice un estudioso..

Según algunos autores la taberna llevaba, al parecer, el nombre de Mari Morena. Dichos expertos consideran significativo que la mayoría de las taberneras y venteras del siglo XVI se llamasen María, como la Maritornes del Quijote, criada de la venta de Palomeque el Zurdo,
Debian de ser mujeres rudas y desvergonzadas que no dudaban en enzarzarse en las pendencias con los hombres.

Zuaznávar dio con un inventario de Juan de Valcárcel Dato en el que se refería a la causa formada el año 1579 contra Alonso de Zayas y Mari Morena, su mujer, tabernera de corte, por tener en su casa cueros de vino y no quererlos vender.Según parece, tanto ella como su marido, reservaban los mejores vinos para los clientes de alcurnia, hasta que un grupo de parroquianos asiduos le echó en cara tal preferencia, y exigieron beber los mismos caldos que aquellos.

Se negó la tabernera a sus requerimientos, por lo cual se armó una trifulca tal que hasta tuvo que intervenir la justicia para poner orden.

María Morena, al parecer,  era una mujer de armas tomar, de las que no se recataban a la hora de llamar la atención o montar un follón a aquellos clientes que pretendían marcharse sin pagar o habían bebido más de la cuenta; por lo que su fama la precedió, llegando hasta nuestros días la famosa expresión “se armó o armarse la marimorena” como sinónimo de riña o bronca.

Una cosa más que sabemos tanto vuestras mercedes los lectores como este modesto bloguero.


12 comentarios:

  1. Si es que en aquellas epocas, sin tv, sin libros, sin internet... o tenias hijos o te ibas a la taberna, se tenían que montar curiosas. Y ya imagino a la tabernera, dando sopapos y soltando juramentos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. SEÑOR OGRO
      Aquellas tabernas debian de ser lugares tremebundos, y logicamente las taberneras estarían a la altura de los clientes.
      Pero lo bien que se lo pasaban los asiduos esperando a quién sacudía la "MariMorena" de turno, tampoco era moco de pavo.

      Eliminar
  2. En Barcelona teníamos junto a la facultad un bar con futbolin, cartas y demás esparcimientos de estudiante regentado por una vizcaína, de 1,80 y 7 u 8 arrobas de peso.... casada con un extremeño que abultaba más o menos la tercera parte (españolito medio). Cuando estaba el marido todo era juerga y cachondeo, cuando llegaba ella imponía respeto solamente con su presencia y si se hubiera visto necesitada de repartir para poner orden, no nos hubiera salvado ni el séptimo de caballería, y desde luego no hubiera sido la marimorena, sino la división acorazada Brunete en acción.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON CSC
      Uséase que ya has conocido por lo menos a una "marimorena" de armas tomar.
      Esas damiselas resultan harto peligrosas cuando se enfadan. También yo conozco alguna por mi entorno.

      Eliminar
  3. Nunca topeme en mis años de tabernismo con ejemplar similar, quizás porque el perfil los gañanes asiduos a esos antros desaconsejaban la contratación de hembras siquiera parecidas a la protagonista de hoy, incluso los camareros podían recibir a la menor ocasión (cobraban un plus de peligrosidad superior a la de un TEDAX). Pero da igual, teníamos en casa a las madres que daban mucho más miedo, sobre todo cuando la mía me decía (y mira que me jodía) SI NO LO SABES MEAR NO LO BEBAS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON ISRA
      Lástima que no hayas conocido en las tabernas a alguna "marimorena" pero sospecho, es simple sospecha, que a la parienta le tienes más miedo que Sancho a la Maritornes de la Venta.

      También las madres de otra época eran temibles. Doy fé.

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. DOÑA MARIBEL
      Según mis Contabilidad, CASI TODAS LAS CASADAS.

      Va en el genoma femenino desde que Eva le atizó al calzonazos de Adán.

      Eliminar
  5. Para evitar sobresaltos de esa naturaleza, antes de comprometerse con una señorita esbelta y delicada, es conveniente fijarse bien en las dimensiones de su mamá (nuestra futura suegra). Hay un 99,9% de probabilidades de que nuestra finísima compañera se convierta, en poco tiempo (al tener aseguradas las tres "C" -casa, comida y cama-) en una copia de su progenitora. Entonces será tarde.....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON BWANA
      Es un excelente consejo para los solteros. Está demostradísimo que las hijas se pondrán a los 40 años exactamente igual que su mamá a la misma edad.

      Y ¿los que ya está casados sin haber reparado en ello y se topan con monumentales broncas de la parienta por hechos tan simples como haber estado de cena con amigos y trasegar unas cuantas botellas de buen Rioja?

      Eliminar
  6. Ahí le has dado Tella, tener los atributos bien puestos es condición de la mujer casada.
    Y si es con hijos, además es contable, ahorradora, ingeniera en organización, licenciada en medicina y jueza de paz.
    Y es que no hay mejor invento que la mujer, creeme.
    Que se lo digan a tus primas si no .....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. DON CHAFAS
      En el Post no investigo las muchísimas virtudes de las mujeres casa, incluídas las de ahorradoras, cuidadoras de hijos, etc. sino de ese intrínseco espíritu femenino de toda casada, y aún sin taberna que regentar, que no se sabe si por influencia de la Luna o del Anticiclón de las Azores, agarra de cuando en vez unos rebotes que forman la verdadera "mariamorena" de las broncas.

      Eliminar