Paisaje relajante

21 julio 2014

¿Cómo cruzar la calle?

Deportivos de lujo y utilitarios desvencijados, camiones herrumbrosos, autobuses atestados, motos con hasta tres o cuatro pasajeros, bicicletas por doquier, triciclos y motocarros cargados de fardos…
En uno y otro sentido, sin orden ni concierto, todo tipo de vehículos circulan por las grandes ciudades de China.

Debido a su masificación, sus calles son una jungla de asfalto donde impera la ley del más fuerte: el camión tiene preferencia sobre el autobús; el autobús sobre el coche; el coche sobre la moto; la moto sobre la bici y la bici sobre el peatón, eslabón último de esta cadena.
Partiendo desde una posición tan poco ventajosa, ¿cómo cruzar la calle en China?

Aunque el peligro viene desde todas las direcciones, el secreto radica, curiosamente, en no mirar. Parece una locura, pero tiene sentido, al menos desde la lógica china, que funciona así: si el peatón mira al cruzar la calle y el conductor de un vehículo se da cuenta, éste ya sabe que lo ha visto aproximarse. Consciente de ello, y de su jerarquía en la ley de la jungla china, el conductor del vehículo seguirá su camino sin dudar porque el peatón, que lo ha visto acercarse, se detendrá o se apartará para no ser atropellado.

Pero si el peatón cruza la calle sin mirar y el conductor se da cuenta de que no lo ha visto, entonces no le quedará más remedio que aminorar la marcha para no arrollarlo.

A pesar de los riesgos, el método funciona y rige los hábitos urbanos de los chinos, que a veces se ven obligados a lanzarse en masa sobre los pasos de cebra para así poder detener el tráfico y atravesarlos. A modo de columna de legionarios romanos, los peatones chinos se hacen una piña y, pasito a pasito, van avanzando por las intersecciones mientras los coches se detienen, no sin antes dedicarles una sonora pitada

Junto a los sonoros escupitajos de sus habitantes, que se arrancan ruidosamente los esputos desde las cavidades más profundas de la tráquea, la banda sonora de las ciudades está compuesta por una desafinada sinfonía de bocinas.

(P. Diez)


8 comentarios:

  1. Madre mía, y luego nos creemos son gente ordenada y tal. Que son muy guarros (escupitajos) ya lo tenia oido, pero no sabia sus ciudades eran esta montaña de caos.

    Desde luego es una incognita como lograrán unir las comodidades de la vida moderna, con el ingente numero que son, parece algo imposible. Si al final tendrán que copiar a sus odiados japoneses.

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    1. SEÑOR OGRO
      Son más que un "montón" de gente y forzosamente tienen que encontrarse a millares o millones en las esquinas de las calles. Al parecer y siendo ya muuuu modelnos lo raro es que no hayan implantado los semáforos. Quizá sea que no les gustan los colores de las luces de ellos.

      Además, en su mentalidad oriental de "pacientes" el que cada media hora mueran unos miles de chinos atropellados no les afecta lo más mínimo.

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  2. Existen vídeos en los que los peatones cruzan las calles de las ciudades chinas que bien podrían estar protagonizados por el más sanguinario Chuck Norris en misión en Camboya. Arriesgado es poco. Temerario, más bien. De igual modo, también hay vídeos en los que los peatones son arrollados y dejados a su suerte, debajo del trolebús de turno.
    Una sociedad de muchos contrastes, masificada, en la que el orden occidental es algo incomprensible.
    Sobre los escupitajos, decir que, más de una vez, he tenido que saltar para no ser ametrallado por un chino resfriado. Enorme.

    Un saludo, Javier.

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    1. DON HEREP
      Jodó, lo que cuentas es impresionante.
      Uséase que mejor ir a Andorra de paseo que por unas calles de ciudad china, si antes no se recibe un entrenamiento especial como el dedicado a los boinas verdes.

      Lo del ametrallamiento de escupitajos aún me retrae más de organizar una excursión a a tierras de mandarines.

      Gracias por la información.

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  3. Yo he estado allí y es comlicado pero sorprendentemente no hay atropellos.
    En las ciudades grandes son más civilizados y respetan los semáforos, en les pequeñas..... mejor no intentarlo.
    En cuanto a los escupitajos, tiene una razón. Están bebiendo te a todas hora y lo hacen echando las hebras directamente al agua con lo que al beber alguna siempre les llega a la boca y la escupen.

    Pero en esto hay que ser un poco más tolerantes. A los chinos les parece enfermizo y de una enorme mala educación hablar en voz alta y si vinieran a mi pueblo, no soportarían una conversación normal o eso de que nos saludemos a 200 metros de distancia dando un grito.

    Son solo culturas diferentes.

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    1. DON CHAFACHORRAS
      "Son culturas diferentes" dices, y tanto.
      Según Don Herep antes de ir allí y tratar de cruzar un paso de cebra hay que hacer un curso militar de estilo boinas verdes para salvar la vida en el trance de cruzar dicho paso de cebra.

      Lo nuestro de hablar gritando en las calles y en los bares como si nos fuera la vida en ello, también es de nota destacable para los restantes europeos. En una ciudad germana o francesa tres kilómetros antes saben los viandantes que se acerca una tropa de civiles ESPAÑOLES.

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  4. Éso de cruzar la calle sin mirar ya lo hacía años ha mi suegra, aunque tenía la precaución de alargar la mano para que pararan los coches.

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    1. DON BWANA
      Esa costumbre de su suegra, si se fija, ahora la practican muchisimas señoras en este país. Y lo peor es que si vas conduciendo muchas veces ni da tiempo a parar porque desde una esquina de paso de cebra se lanzan al centro de la calle cuando menos se lo espera uno.

      Si ves que en el borde de un paso de cebra hay personas lo habitual de la mayoría es parar su vehículo. Pero cuando se cruzan viniendo directamente desde antes del paso de cebra en el momento de llegar a él tu coche, son un peligro total.

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