VERANO

14 diciembre 2012

Cobardía colectiva, también en La France

Podría pensarse que ninguna nación, desde el siglo XVIII, ha dado más vitalidad, elegancia y pasión al mundo de los derechos humanos que Francia, y sin embargo, dice el historiador Fernando García Cortazar, hay un perfil del país vecino que ignoran quienes devotamente se han alimentado del "eterno encanto" de París, la ciudad de los sueños.

Se trata de una historia apenas conocida, y que, en contra de lo que sugiere el cuadro de Delacroix con la bandera tricolor flameando bajo un cielo blancuzco de humo de pistolas, revela que "la Francia de la Marsellesa, de la libertad, de la luz y de la razón es también una nación donde han tenido curso legal el antisemitismo, el nacionalismo reaccionario, los golpes de Estado de generales autoritarios, la brutalidad policial, la deportación de judíos"...

El caso Dreyfus constituye un episodio de esta peculiar historia francesa de la infamia, y el régimen de Vichy su culminación, un infierno que comienza cuando el viejo mariscal Pétain acepta la ocupación de Francia por su tradicional enemigo y los nuevos señores de París, los nazis, dejan que sea la Administración francesa la encargada de realizar los trabajos sucios, una época que nadie recuerda con nostalgia.

Hoy vemos la escena de la película Casablanca, cuando aquellos refugiados europeos y franceses de Vichy que pasan las horas en el bar de Rick responden a los cánticos del invasor alemán coreando la Marsellesa entre lágrimas, y pensamos que toda Francia estuvo en la Resistencia.

Pero la realidad histórica es amarga, y diferente. Fueron muy pocos los que a las palabras de Goebbels, "es insensato morir por Francia a última hora", contestaron haciendo suya la alocución del general De Gaulle en la BBC: "Se puede y se debe combatir al enemigo".

Fueron muy pocos los que, después de la rendición de 1940, volvieron a empuñar los fusiles y combatieron sin descanso, en la noche, contra unos soldados que durante años creyeron que la guerra era fácil.

La mayoría se arrodilló ante el nazismo y siguió viviendo bajo las botas de la Gestapo como si nada hubiera ocurrido. También una gran parte de los artistas e intelectuales, que prosiguieron su obra sublime mientras los colaboracionistas saciaban su venganza contra los partidos y los personajes públicos que aborrecían, mientras las autoridades alemanas y la espuma, el deshecho, que se había levantado con la oleada nazi (los soplones y los nuevos ricos, los estraperlistas y los periodistas de Vichy), se codeaban en las terrazas de los cafés y en las mesas de los cabarés con los uniformes de los invasores y ocupantes.

"Ahora, escribió Camus, la vida en Francia es un infierno para el espíritu... La vida es imposible, huele a cobardía en todos los rincones...".

Da tristeza recordarlo, pero solo una minoría de intelectuales encontró razones para resistir a los generales de Hitler y a sus cómplices de Vichy, solo un puñado selectos y libres del espíritu (cuyas filas crecieron durante los meses anteriores a la Liberación) permanecieron fieles a la tradición francesa de la inteligencia y el valor.

Lo mismo podriamos de la España franquista con la agravante de que aquí la tradición no era la "inteligencia y el valor de forma conjunta".

Tellabeltz


11 comentarios:

  1. Siempre me sorprendió lo bien que se vendió y se vende Francia, esa ramera. Lo que hace hoy día en África es para vomitar, ellos fueron los que nos vendieron a la morisca, los que pusieron a Jomeini y su régimen de ayatolas donde estan. Los que favorecieron a ETA y se negaron a dar una mano a una España que lo necesitaba, los que hicieron todo lo posible para que no entráramos en la UE y los máximos responsables de la miseria de nuestro campo, pesca e industria. Unos joputas con pintas, los mas antisemitas y antiamericanos de Europa, ellos que fueron liberados con el sacrificio de miles y miles de muchachos americanos entre ellos muchos judíos. En fin unos mierdas y unos tramposos falsarios.
    Saluditos.

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    1. DON ROBERT
      Sí, son rameras y joputas porque son excelentemente egoistas y codiciosos. Pero también tienen alguna virtud como la, inexistente en España, de sentido patriótico y respeto a sus libertades.

      Lo que no obsta para que la mayoría se dejara dar por retambufa por los nazis y luego dijeran que habían estado en la Resistencia, los muy cabrones. Hasta el Presidente Pompidou fue un colaaborador activo del gobierno de Vichy y denunció a miles de compatriotas que luchaban por De Gaulle.

      Resumiendo : el gabacho es joputa por definición pero recibe la más exquisita formación en los Liceos así como unos excelentes modales.

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  2. Ya ni eso, me refiero al sentido patriotico y respeto a sus libertades, el Islam crece a pasos agigantados y es que las deudas, hay que pagarlas.

    Rajoy se ha hecho la foto con Hollande, se ha alineado con nuestros peores enemigos desde tiempos inmemoriales, con gentuza que con ETA no nos dio ni el pan ni la sal. Pero al menos, los franceses, económicamente hablando tiran para su casa.

    No sé que es peor, si ser hijos de p*ta con pintas o ser directamente gilipollas, como los españoles.

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    1. DOÑA CANDELA
      Jodó que manía les tienes, doctora.
      Comprendo que en su tierra y ante extranjeros son unos perfeccionados jilipollas y que producen el efecto de las ortigas. Pero están a millones de años luz respecto a nosotros en la defensa de lo "suyo", sea lo que se llama "La Patrie" o los intereses culturales.

      Defienden y miman lo cultural y el arte y tienen, en general algo que en España se desconoce : BUEN GUSTO PERSONAL en casi todo.

      Cuando interviene de por medio el DINERO es cuando se convierten en unos auténticos hijos de puta con pintas. Entonces venden a su madre, a la suegra y a las hijas.
      Han logrado montar un respeteble y serio ejército, al que todo francés mira con respeto, y con él saben hacerse respetar en casi todo el Mundo. A ellos no les atacan ni piratas somaliés ni lanchas estilo gibraltareño, aunque sean de Córcega o de Bretaña. Y antes que otra cosa, por muy arraigadas que tengan las ideas partidistas, SON FRANCESES con todas las consecuencias.

      Matiz éste que como español lo envidio profundamente.

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  3. es verdad que luego vendieron el mito falso de la resistencia, pero les encanta vender sus mitos. Estupendo texto, don Tella.
    saludos blogueros

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    1. DON JOSÉ ANTONIO
      Gracias por el elogio.
      Sí, los franceses se camuflaron estupendamente y una minoría hizo la guerra con De Gaulle, para luego aparecer TODOS como héroes resistentes. Típico de sociedades cobardes como hay ahora mismo en España.

      Si te fijas, durante el Franquismo en España nadie se oponia al sistema salvo dos docenas de comunistas. Y tras su muerte cualquier chichimuchi te dirá que "él era antifranquista y que corrió por la calles huyendo de los grises".

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    1. A propósito,decías el otro día que dónde podías añadirte en SEGUIR, y ahora tienes, si te place, el "añadir a círculos" en Google+ Followers.

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  5. A los que no la hayais visto os recomiendo la película "La llave de Eva", sobre los sucesos del velódromo de invierno de París, una de las hojas más vomitivas de la historia de Francia (y mira que tienen).

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    1. Hola ENFERMERO
      No conozco esa peli y gracias por la información. Lo tendré en cuenta.

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  6. Así como me repatean los ingleses con sus altanería impostada, aunque vayaan de simpáticos, me gustan los gabachos porque por encima de cualquier circunstancia mantienen la máscara de los BUENOS MODALES y la CORRECCIÓN por muy cabreados que se hallen.
    Es una segunda piel que les incrustan en los coles desde pequeños, sean de la clase social que sean, ni importa la riqueza.

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