Juana Felisa Isabel culturizándose

21 junio 2015

Sucesos del vivir : Caminar y armarios

Caminar y pasear, como sabemos, están de moda. También correr, hay gente (absurda) para todo. Yo no corro ni aunque me persiga Montoro con una paralela. La moda viene de estos imperativos de la salud que se han colado en nuestras vidas para alargarlas y hacerlas insufribles. No digo que haya que perder de vista los beneficios que el caminar reporta a la salud, pero es preferible caminar por gusto, por placer, por deseo propio.
Si caminas con alguien te dirá: mira esto, mira lo otro, vamos por aquí, mejor por allá, qué bonito es esto, qué feo es aquello, parémonos aquí, sigamos hasta allá, regresemos… No hay forma de vivir la experiencia por uno mismo, de pensar a tu antojo, de impregnarte a tu bola. Y lo que es peor, lo peor de todo, alguien te dirá indignado: "¡Pero es que vas a fumar aquí".

Escribe Jerome: "Es inexplicable la pasión que la mujer demuestra por los armarios. En el Paraíso, su primera petición, estoy seguro, es: “¿Puedo tener un armario?
¡Qué razón tienes, Jerome! He visitado casas con mujeres,  y, cuando me iban gustando (las casas), iba elogiando su luminosidad, sus vistas, la amplitud del cuarto de estar y de los dormitorios, la calidad de la tarima, el buen equipamiento de la cocina y del baño… Pero, no pocas veces, ellas, abruptamente, decían: "No tiene suficientes armarios".
Yo, apercibido por anteriores experiencias, había contado cinco. Nada, pocos.

Y tener muchos armarios no es lo malo, lo malo es tener que ordenarlos cuando ellas dicen, o sea, cuando tú estás sentado en tu butaca preferida y cuando no ves ninguna necesidad.

 (Manuel Hidalgo)


14 comentarios:

  1. Pero si a alguien le dices que tiene que correr, no te va a hacer ni caso. Eso sí, si le pides que haga running, footing o jogging, en media hora le tienes sudando.

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  2. DON ULTIMO DE FILIPINAS
    Jajajaja. Es verdad. Estamos en la plenitud de la estupidez social en funcionamiento.

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  3. A mi me gusta ir a correr de vez en cuando, pero me gusta ir solo, al ritmo que me salga del frenillo. Paso mucho de ir en manada. Salgo cuando quiero, llego cuando quiero y al ritmo que quiero.

    Lo de los armarios y mujeres, pues eso, misterios inexplicables e insondables.

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    1. SEÑOR OGRO.
      Como debe de ser : al ritmo de cada cual es lo apetecible de salir a correr, no al capricho de otro u otros.

      Me gusta esa calificación a lo de los armarios de las mulleres . MISTERIO ENEXPLICABLE e INSONDABLE.

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    1. DON MAMUNA
      Bueno va en relación a la categoría de cada quién : siendo tú un DANDY es lógico que te parezcan pocos todos los que pueda haber.

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  5. En cuanto a correr. yo prefiero nadar pues aunque en la calle esté nadando alguién más, no puede dirigirte la palabra y eso es un huevo de satisfatorio.

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    1. DON MAMUNA
      Inmensa ventaja esa de que nadando nadie te pueda dar cháchara, so pena de ahogarse.

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  6. A mi lo de los armarios a veces me viene bien, placidas mañanas de domingo sentado leyendo mientras ellas los "ordenan", que viene a ser darles la vuelta de arriba abajo y derecha izquierda. Es cuestión de que tengan escalera para que no te llamen cuando no llegan a coger las mantas o aquellos jerseys del año catapúm.

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    1. DON CSC
      Lo de los armarios es un modo cómodo de verlo : que se pasen ellas las horas sacando ropa para volver a meterla y mientras dejan en paz a los circundantes. Lo malo es que sea a tí a quien "ORDENEN" que lo hagas. Pero en ese caso ellas se pierden la diversión enorme de mover ropas de un lado a otro.

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  7. A mí me viene mejor el paseo en una buena compañía, que no de órdenes y se limite a charlar de vez en cuando. De esa manera, puedo andar kilómetros sin ningún problema. Por el contrario, caminar en soledad me cansa a los diez minutos.
    Respecto a los armarios de las féminas me tiene sin cuidado; cada cual tiene el suyo y yo mantengo un desorden equilibrado en el mío y no permito que nadie me lo ordene.

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    1. DON BWANA
      Cada quién tiene sus preferencias vitales para disfrutar de paseos, copas o cafés. Y no es tema a someter a debate. A mí lo que más me entretiene es tener largas tertulias en las terrazas de cómodos cafés, y con gente de todos los colores a ser posible. Disfruto como un enano desmitificando gansadas nacionalistas cuando hay alguien del PNV.

      Respecto a la manía de las señoras por querer tener más armarios de los que tienen, creo que viene de su afición a distraerse desorganizándolos y organizándolos de nuevo. Algo que la mayoría de los hombres no entendemos ni nos produce satisfacción alguna.

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  8. Nosotros somos expertos andadores, siempre de acá para allá, pero con calma. Nada de correr, que eso acaba cascando las rodillas. Somos, eso sí, más de nadar largos kilómetros tanto en la piscina como en la mar, que nadie dijo que los monos no se lleven bien con el agua. En cambio, con los armarios, nada de nada. Tenemos uno, pequeñito, donde amontonamos toda nuestra ropa mientras las féminas del ejército, con sus botas de tacón y sus guerreras de gran copa, lo ocupan todo.
    Lo único positivo es cuando toda limpieza general. Un ratito, y listo.

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    1. DON HEREP.
      Buena costumbre esa andar o caminar pero sin apresuramientos. Y mejor aún la de NADAR, excelente para todo tipo de dolores especialmente los de la edad.

      Qué suerte con los armarios. Aunque imagino que las féminas, a poco que se les permita, os ordenaran organizarlos y siempre al gusto galáctico de ellas, es decir en contra de toda nota de Lógica.

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