Juana Marisa Isabel culturizándose

14 abril 2015

Gran canal chino

Las carreteras de acceso a Danjiangkou están plagadas de enormes carteles que lanzan loas a la descomunal empresa. "El proyecto del Canal beneficia a toda la población china", se lee en uno.
Un estilo exultante que contrasta con el aspecto mortecino que presenta el puerto pesquero del embalse.
Allí, la "señora Liu", se afanaba en limpiar las redes que acaba de recoger. A su lado reposaba la pequeña pila de diminutos pescados que había recolectado durante la jornada. "Antes solíamos pescar 50 kilos al día. Ahora ya ve, ni cinco. Si agarrábamos peces pequeñitos como estos los engordábamos en jaulas (sumergidas), pero las prohibieron en abril del año pasado. Decían que podíamos contaminar el agua", asegura.

Aquí se levantaba la aldea de Xiagang. Dejó de existir en agosto de 2011.

"Éramos unos 3.000 habitantes", rememora Jinayun Yue. La señora de 58 años relata que les dieron un año de plazo para dejar el lugar. Los pescadores de Danjiangkou forman parte de las cerca de 340.000 personas que han tenido que abandonar sus villorrios en la provincia china de Hubei  y la vecina Henán, para permitir la construcción de uno de los ramales del llamado Trasvase de Agua Sur-Norte, una obra de dimensiones faraónicas que pretende ser un émulo en la era moderna del Gran Canal que erigió la vieja China Imperial entre Pekín y Hangzhou.

El nuevo Gran Canal quiere conectar cuatro de los principales ríos de la nación asiática (el Yangtsé, el Amarillo, el Huaihe y el Haihe) y transferir anualmente cerca de 45.000 millones de metros cúbicos de agua desde el sur al norte a través de tres grandes canalizaciones para mitigar así la carestía hídrica que sufren las regiones norteñas, incluida la capital, Pekín.


Se trata pues de mover más agua que la que transcurre por el río Támesis, a través de 4.350 kilómetros , una construcción tan ingente que comenzó en 2002, pero no se espera que esté terminada antes del año 2050.
Más de 10.000 obreros tuvieron que excavar los cerca de 1.400 kilómetros que recorre desde Danjiangkou hasta la capital. El objetivo oficial es suministrar 9.500 millones de metros de agua a casi 100 millones de norteños, incluidos los capitalinos.

 (Javier Espinosa)


NOTA
Hay que traer chinos para que hagan el trasvase de Cataluña a Murcia del Ebro, menos de 500 kms, por mucho que los catalufos (independentistas) crean que las aguas, los aires y los vientos que pasan sobre ellos son "catalanes". Incluso se sabe que la lluvia en Barcelona moja igual que en Alcorcón.

8 comentarios:

  1. Entiendo esta obra es realmente necesaria y no como otras obras faraonicas de los chinos, una perdida de esfuerzos por vanidad..

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    1. SEÑOR OGRO
      Los chinos estaban muy atrasados en casi todo en los dos últimos siglos pero, ahora que se han propuesto igualar a Occidente, todo lo hacen a lo faraónico. Acorde con el tamaño del país y del número de sus habitantes.

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  2. En efecto, el país es inmenso y las obras están acorde, pero allí no hay que poner de acuerdo a la gente, ese paso (para bien o para mal) queda eliminado.

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    1. DON TRECCE
      Es que lo de "tener a unos catalufos independentistas y a unos maños sociatas jugando a hacer "la contra" por joder, unicamente es posible en un país como España. Jamás las regiones de Francia o los Estados feferales alemanes se opondrian a una obra de trasvase de aguas que no perjudica a nadie y beneficia a muchos.

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  3. Me da mucha envidia esa magnífica obra de los chinos. Aquí no somos capaces de hacer ese sencillo trasvase de las aguas que inundan todos los años tierras aragonesas y aledaños bañados por el Ebro, por culpa de unos estúpidos que se oponen con argumentos peregrinos. Y los del PP no se atreven a empezar las obras ni siquiera cuando han tenido la mayoría absoluta; una falta de decisión tan estúpida como incomprensible.

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    1. DON BWANA
      Realmente es envidiable que haya quienes osan realizar obras de envergadura como ésta del post, pero averguenza a todo español en sus cabales lo que usted expone : la incapacidad de unos gobiernos con mayorías absolutas para imponerse a los desnortados en todo de siempre. Además creo que se dan dos agravantes serias : a) que la financiación del trasvase del Ebro era a cargo de la UE y b) que más de la mitad de dichas obras estaban con las estructuras casi finalizadas en tiempos de Aznar.

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  4. Adenda: La visión de esa caperucita roja me ha dado unas ganas tremendas de convertirme en lobo.

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    1. DON BWANA
      Me solidarizo con vuecé en que la presencia de esa Caperucita incita a transformarse en hombre-lobo por un rato.

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