Juana Felisa Isabel culturizándose

26 enero 2015

Ojo con los seguros de vida

Todo empieza la madrugada del 14 de febrero de 2011 con la llamada angustiada de Rosa Durán, la empresaria y esposa de Alfonso Triguero, al 112.  La mujer llama angustiada y dice: “¡Ay, que está todo revuelto! Estábamos los dos acostados y a mi marido le han pegado un tiro”. El hombre, en efecto, está tumbado, muerto. Le han disparado con una escopeta, a bocajarro.  Rosa, la esposa de la víctima, cuenta que dormía con su marido cuando hacia las tres de la madrugada, la despertó “un ruido muy fuerte”. Salió corriendo al pasillo, llamando a voces a su marido y a su hijo, que dormía en el cuarto de enfrente. El hijo, que tiene 28 años, se despertó y cogió la escopeta de su cuarto, bajó al salón y vio que la puerta de la calle estaba abierta. Aseguró a la Guardia Civil que se asomó y vio salir a varias personas dentro de un Huyndai rojo.

Algo no les cuadra a los investigadores: el bolso y la cartera de Rosa, la mujer, siguen allí, intactos, y nadie ha forzado la puerta de entrada a la casa.  El arma del crimen con la que mataron a Alfonso Triguero es una escopeta que los asesinos dejaron en la casa. No parece muy profesional. Lo malo para la esposa y el hijo del asesinado fue que además esa escopeta era del novio de la otra hija de la víctima.

Los análisis del arma y el cartucho muestran que hay ADN de la madre y del hijo mayor, cuyas huellas están también en el gatillo de la escopeta. La mujer no sabe explicarlo. La historia de esta mujer y su hijo se va derrumbando a cada paso que da la Guardia Civil…

HIJO del ASESINADO
Y así, cuatro meses después del crimen, la juez acusa del crimen a la madre y al hijo y ordena que entren en prisión. Y entonces el joven José Carlos parece romperse. Asegura: “Allí estábamos dos personas y yo no he sido, no me voy a comer este marrón. Yo dije que había sido un robo porque mi madre me dijo que había entrado alguien en la casa, pero visto lo visto pudo hacerlo mi madre”.

El 25 de septiembre, un jurado los declaró culpables a los dos del crimen y los condenó a 17 años y medio de prisión a cada uno. La sentencia se hizo pública el 3 de octubre y se citó a los dos acusados, que comparecían cada semana en el juzgado, para comunicarles que debían ingresar en prisión.

¿Dos acusados de asesinato saben desde finales de septiembre que están condenados, que les esperan 17 años de prisión a cada uno, y están en la calle durante días, hasta que les citan para comunicarles lo que ya saben? Así ocurrió y así pasa muchas veces con delitos, por ejemplo, de tráfico de drogas, no tantas en casos de asesinatos. La juez entendió que no había riesgo de fuga. Y la madre, en efecto, acudió el día 9 de octubre a que le notificaran la sentencia contra ella. Anunció que iba a recurrir al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura y mantuvo su inocencia. La jueza María Félix Tena, contra el criterio de la fiscalía, la volvió a dejar en libertad.

El hijo, que ya dijo que no iba a comerse ese marrón, no apareció, claro. José Carlos Triguero Durán es hoy un asesino en busca y captura. Todo indica que se fugó por la porosa frontera de Portugal, dejó en el pueblo su coche, pero se llevó ropa. La juez, que le había quitado el pasaporte, esta vez sí, reaccionó, y ordenó 21 días más tarde que la otra condenada, la madre, Rosa Durán, ingresara en la cárcel, donde sigue.

Meses antes de ser asesinado, Alfonso Triguero había contratado un seguro de vida. Y después del crimen, la mujer y sus hijos vendieron dos de los exitosos negocios familiares: el supermercado y el restaurante. O sea, que el hijo se ha fugado con dinero fresco.

(Luis Rendueles y Manu Marlasca)

ASESINADO y su SANTA

10 comentarios:

  1. Lo de los jueces del caso no tiene nombre, pero lo de los asesinos es pura chapuza, ¿no saben aquello de que la policía no es tonta? y muy tontos tenían que ser los polis del caso para no ver que aquello sonaba raro.

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    1. DON TRECCE
      Esa madre e hijo son unos chapuceros completos y así han terminado. Muy tonta tenía que ser la guardisibil para creerles una trola que no se sostenía.

      Lo denigrante del tema es el del ropón que tras la primera detención los deja libres e incluso tras la sentencia siguen estándolo. Qué país tenemos.

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  2. Chapuzas aparte, que tristeza que entre familiares se asesinen por el miserable dinero. Teniendolo todo aun era insuficiente, y el nihilismo, la falta de moral, la idolatria por el dinero y rencillas de telenovela hicieron el resto.

    En fin, que se pudran, solo me apena que nuestro miserable sistema judicial no sea mas severo y eficiente con esta gentuza.

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    1. SEÑOR OGRO
      Sí, es la MUJER del asesinado la insaciable carente de valores y capaz incluso de inmiscuir a un hijo en el ardid de cobrarse un seguro de vida del marido. Como bien dices, qué poco valor da esa mujer a la VIDA de una persona.

      Y para colmo el sistema judicial está al mismo nivel que el tratamiento de BASURAS en Guipúzcoa a cargo de Bildu. Inexistente o como si no existiera.

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  3. Todo esto demuestra lo mal que está la justicia, está clarísimo que son inocentes y el hijo hará como El Fugitivo, escapar de la policía mientras intenta salvar su honor y el de la madre.

    Todo mi apoyo.

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    1. DON ISRA
      Tan inocentes que tuevieron la mala suerte de caer en manos unos guardisibiles quisquillosos y desconfiados que no les creyeron nada la sarta de bolas que les metieron madre e hijo.

      Tú cuida de que cuando hagas el seguro de vida no se entere ni el de la Cía de Seguros.

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    1. DON MAMUNA
      Lo que llaman "justicia" es una imitación de la verdadera y ésta ni se conoce por estos lares.

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  5. Se me olvidaba, precioso el sombrero de su prima.

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    1. Ma alegro de que te guste ese bonito sombrerito que lleva Basilisa.
      Yo prefiero el barco porque con él se te acercan más portadoras de bonitos sombreritos.

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