PERIGORD-Tierra de Foie y Trufas

26 enero 2014

Cura marxista o ¿pirado con sotana?

El 2 de agosto de 1968 el jefe de la brigada político-social de Guipúzcoa, el comisario Melitón Manzanas, murió tiroteado en su casa de Irún. La autoría de aquel atentado, el primero reivindicado por ETA, aún no está clara. El Régimen franquista apuntó al cantante Imanol, quien pasó seis meses entre rejas. Dos años después, condenó a muerte en el Proceso de Burgos al etarra Xabier Izko de la Iglesia. Pero este culpable oficial, quien fue amnistiado gracias a la presión internacional y quien más tarde renegaría de la banda, siempre negó ser el asesino.

La viuda de Manzanas, que presenció el crimen e incluso forcejeó con el hombre de bigotes y largas patillas que mató a su marido, señaló otra cara en una fotografía: la de Pedro Meca Zuazu, un dominico marxista, cercano al PCE y activista contra Franco, habitual en los círculos de la primera ETA e hijo de una víctima de Manzanas, quien maltrataba con crueldad a los detenidos e incluso abusó sexualmente de algunas mujeres.

"Hay muy pocos que saben quién lo hizo. La Policía dijo que Izko, pero nadie sabe...", dice hoy bajando la voz este hombre de 78 años, de vitalidad asombrosa y largas barbas blancas, que apoyó a ETA en la dictadura pero ahora abomina de la banda.

Pedro Meca (una suerte de Papá Noel versión camiseta reivindicativa y hablar deslenguado, pertinaz en las palabrotas inofensivas y el humor socarrón) es hoy una celebridad en París por su ayuda a los indigentes y las prostitutas. Allí lo llaman "el capellán de los vagabundos".

En San Juan de Luz y Rentería responde al nombre de Roberto, herencia de sus años de clandestinidad.
Ahora también lo distingue el premio de la Asociación de Periodistas de Navarra. Para la cena organizada en su honor sólo les pidió dos cosas: una canción de Imanol, compañero de militancia a quien refugió en Francia, y arroz con leche.

Nacido en Pamplona un año antes de la Guerra Civil, con su padre fallecido en 1936 y su madre huida a Francia, el pequeño quedó encomendado a una anciana pareja muy pobre. Cuando la mujer murió al cumplir él los 17, decidió marchar a Burdeos para respirar "libertad" y buscar a su madre biológica, que había sido pieza clave de la resistencia francesa, "camuflada" como intérprete de la División Azul, y que se había salvado de milagro de un campo de deportación gracias a un capitán alemán.

Meca cumplió a su lado los 21 años y tomó su primera decisión de adulto: entrar al convento de los dominicos en Montpellier. Hizo su mayo del 68 a carrera limpia (y sucia) por las calles de la ciudad.  Allí le pilló el asesinato de Melitón Manzanas (la "ejecución", en palabras de ETA: recibió tres tiros en la cabeza, uno en la mano y otro en la muñeca).

"No fui yo, asesinato yo no. Yo estaba en Francia, aunque venía aquí clandestinamente", relata serio el dominico. Más tarde, ya en París, el Régimen pediría su extradición por ser el secretario del comité vasco que organizó una potente campaña internacional contra el Proceso de Burgos. Pedro se recorrió Europa dando charlas para salvar a unos compañeros a los que él había dado "las primeras clases de marxismo".

Con los años las cosas cambiaron. Dice Meca que ETA ha sido "el nacionalismo tonto y becerril". A quien intentaba introducir un planteamiento de clase, ETA le apartaba o le expulsaba. ¿Qué política han hecho, qué socialismo? ¿Qué quiere decir nacional? A mí que me lo expliquen. Había que hacer un sindicato, pero con apellidos vascos. ¡Pero si el trabajador trabaja con sus músculos!, se queja. ¿Qué justificación política tienen? ¿La lucha contra el Estado español? La dispersión de una persona que mató a dos guardias civiles... ¿eso a los familiares les parece parte de la guerra, y que estén fuera de Euskadi les parece criminal? Es algo terrible, les impide ver la realidad. No hay reflexión política: lo vasco por encima de todo, como lo nazi, como lo franquista. La Historia me juzgará, dijo Franco, y ellos dicen lo mismo, continúa.

El cura heterodoxo, ex okupa y ex "contrabandista de todo" (menos de la blanche et les blanches, la droga y las mujeres), pupilo del fundador de los Traperos de Emaús, no ha dejado la política; lleva años haciéndola desde la calle. Primero fue camarero a la vez que trabajador social para romper los guetos entre estos y los vagabundos, drogadictos, alcohólicos y prostitutas. Después abrió un local de encuentro nocturno, La moquette, donde se reúne "todo dios", sea "sans domicile fixe" (sin domicilio fijo) o "avec domicile fixe" (con él), un lugar por el que pasan ministros, intelectuales, Premios Nobel, periodistas… para charlar con quien esté por allí.

Ahora un colaborador lo dirige mientras él está a lo suyo, haciendo lo que mejor sabe: escuchar a los marginados que, dice, suelen tener la gran herida en su infancia. Organiza funerales para aquellos muertos a quienes nadie reclama. Tiene un autobús blanco de dos pisos donde las prostitutas se someten a chequeos médicos. Ha organizado un servicio de recogida de objetos que la gente tira a la basura, y son los propios indigentes quienes los reparten.

"No podemos aceptar la sociedad como está". ¿Su fe? "No es creer y ya está; eres católico actuando".

Después de la entrevista se sube a una mesa para dejarse retratar mientras bromea: a las 12.30 horas va a dar misa y necesita tiempo para "maquillarse". Pide cuidado con el titular del reportaje.

Por L. Iglesias

CAPELLÁN DE LOS VAGABUNDOS

7 comentarios:

  1. Otro cura fruto de aquella época y aquellas corrientes. Por lo menos ahora dice las cosas bastante claras y por lo menos no parece un setien/uriarte y resto de falsos pastores.

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    1. SEÑOR OGRO
      Tú lo dices y muy bien : toda aquella generación de curas salió marxista y connivente con los terrorismos de cualquier clase. Este ahora viene a decir y hacer que él no buscaba el independentismo sino luchar contra el franquismo. Son todos unos fracasados pero los causantes y culpables de que haya persistido tanto tiempo Eta. E incluso del nacimiento de batasunos.

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  2. Aquella generación de seminarios de los años 60 salieron marxistas, no sé si por moda o por influencia de gauche divine, y creyeron que lo lógico era apoyar a terroristas o hacerse guerrilleros.

    Este no debió de calcular que los etarras asimilaron ser marxistas pero su auténtica "religión" era el independentismo inculcado por unos padres mentirosos sobre sus sufrimientos en la guerra civil y después.

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    1. DON JORGE
      Aquella moda de los curas progres y comunistas ha hecho mucho más daño a la sociedad de lo que ellos pretendian. Consiguieron miles de asesinatos de civiles aquí y en Ameríca del sur al apoyar a terroristas contra las dictaduras.
      Pero como dices, los etarras no buscaban el fin del franquismo sino el fin del Estado español.

      Cuánta responsabilidad tienen Carrillo, Pasionaria y otros varios al hacer proselitismo marxista con las intelectualidades europeas, incluídos los profesores de seminarios y conventos.

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  4. En mi opinión el marxismo no es el problema sino el materialismo en que el marxismo se soporta. La construcción del Reino de Dios, tal y como la predicaron Jesucristo y Pablo, implica una revolución social; pero lo que ni estos curas (al meno en sus orígenes) ni por supuesto los marxistas entienden es que es una revolución basada en el amor. Hecha por amor, Construida con amor.

    Por eso, por muy necesarias que sean las revoluciones en favor de los más pobres, si no se hacen con amor, están condenadas al fracaso y eso implica, no apoyar asesinatos criminales.

    Es verdad que ha habido mártires cristianos de los pobres. Yo reivindico dos especialmente, uno de tu tierra, Tella, el jesuita Ellacuría y otro Salvadoreño, Monseñor Oscar Arnulfo Romero que se decidieron a liberar a los pobres de la tiranía con las armas de la educación el primero y la protesta el segundo, pero sin metralletas.

    Los mataron, es verdad, pero es que si algo hemos tenido en la Historia de l Iglesia han sido mártires, que seguían al maestro dando la vida por el hermano. Es lo que hay.

    Ser cristiano consiste en dar la vida no en quitarla.

    Nada tengo que oponer a la labor social de este cura...salvo la pregunta ¿Está hecha por amor? Si no es así, me la suda completamente lo que haga, está condenado al fracaso más absoluto.

    Un abrazo.

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    1. DON CHAFACHORRAS
      Todo lo que dices sobre el actuar cristiano imagino que es como lo explicas y así lo explican ejemplos de curas valerosos como los jesuitas Ellacuria y Sobrino y el obisp que citas Oscar Arnuldo Romero.

      Por tanto, este tipo debe de sufrir un trastorno de personalidad porque sabe muy bien que sus ayudas a ETA eran actos puramente criminales, como lo saben también los obispos vascos ya eméritos como Iriarte y Setién, antes políticos que sacerdotes.

      Que ahora se dedique a lo que se dedica no obvia en lo más mínimo su anterior etapa. Hay una cosa que todos tenemos, siendo personas, que es conciencia y a este le debe de doler mucho ahora.

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