VERANO

15 septiembre 2013

Detroit, coches y ruina

Detroit está dominada por las torres de acero y cristal de la "sede global" de General Motors. Una ciudad que ha acabado declarándose en bancarrota (la mayor de un ente público en la historia de EE.UU.), con una deuda de 18.000 millones de dólares.

"El coche hizo Detroit y el coche deshizo Detroit", escribe un periodista. La misma industria del automóvil que supuso el ascenso de la ciudad, facilitó la salida de sus habitantes hacia los condados vecinos, despoblándola.

Por razones socioeconómicas, primero fueron los blancos los que comenzaron la fuga hacia los alrededores (aspiración de mejores casas y mejores colegios); les siguieron las propias fábricas (mayores espacios para sus cadenas de montaje automatizadas); luego también se han marchado los afroamericanos que han podido (menos gueto), e incluso los muertos, desenterrados en algunos casos para seguir en los suburbios.

El resultado es una ciudad con 78.000 edificios vacíos (38.000 de los cuales están en condiciones peligrosas) y 66.000 solares sin ocupar. Manhattan y San Francisco podrían caber en ellos.

El Museo Henry Ford exhibe una colección de automóviles utilizados por los ocupantes de la Casa Blanca y fabricados todos en su día en Detroit.


Coche de Theodoro Rooselvet
La colección la abre en realidad un coche a caballos, utilizado por Theodore Roosevelt, el último presidente sin coche a motor. Todos son de la marca Lincoln, que pertenece a Ford, salvo el de Reagan que fue el primero en disponer de un Cadillac, de General Motors, marca utilizada también por sus sucesores, incluido Barack Obama.

Coche de Franklin Delano Roosevelt
 Fue el primer automóvil expresamente diseñado y hecho para un presidente de Estados Unidos. Este “Sunshine Special” llegó a la Casa Blanca con cinco páginas de instrucciones especiales.

COCHE  EISENHOWER
El presidente republicano hizo instalar en el convertible una especial mampara trasera de pexiglás, para poder ser visto incluso en días de lluvia. También se le añadió una protección para cuando el presidente iba de pie saludando a los ciudadanos.

COCHE DE KENNEDY
En este Ford Lincoln convertible se desplazaba John Kennedy cuando recibió los disparos mortales en Dallas. Tras el magnicidio, el Servicio Secreto se ocupó de reformar la carrocería con el fin de reforzar la protección de futuros presidentes.

COCHE DE NIXON, REAGAN y BUSH
Este Cadillac fue diseñado para Richard Nixon, pero marcó sobre todo la presidencia de Ronald Reagan. Fue en ese coche en el que en 1981 se refugió Reagan tras ser disparado a la salida de un acto en Washington y en él fue trasladado de inmediato al hospital. Como todos los coches presidenciales tras el asesinato de Kennedy, se trataba de un automóvil blindado cerrado, con techo permanente.


COCHE DE OBAMA

8 comentarios:

  1. Esas "razones socio-económicas", que luce más elegante, fue la invasión de negros que llegaron del sur lo que hizo escapar, despavoridos, a los blancos de Detroit.

    Ese Lincoln del amigo Franklin D. Roosevelt, con sus preciosos estribos, me vendría de maravilla para recoger a esa pobre chica que está haciendo dedo.

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    1. DON BWANA
      No tenía idea del porqué se despobló Detroit. Pensaba que era porque ahora los gringos compran más coches japos (Toyota, Lexus) o coreanos (Hyundai), y Mercedes de alta gama los poderosos.

      En ese automovil de Don Franklin se puede llevar a la pobre autoestopista y montar dentro hasta comedor y dormitorio con baño.

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  2. Algo había leido de la calamitosa situación de detroit, tremendo.

    De los coches blindados recuerdo que en mis tiempos mozos, lavando coches en un garaje, tuve ocasión de tocar alguno, menudo tanque. Acostumbrábamos a empujar los coches en punto muerto a la maquina de lavado (tenía leve cuesta abajo), pero con aquel no hubo forma.

    Supongo que lo estos coches de presidentes useños aun será más exagerado, lo mismo llevan un cañon escondido, para los atascos.

    Nótese falta el coche de Clinton el rijoso, lo supongo achatarrado para evitar se descubran manchas sospechosas.

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    1. SEÑOR OGRO
      Lo de Detroit me he enterado ultimamente leyendo prensa y en breves medio escondidos de los diarios. Y resulta que la ciudad probablemente más industrial del Mundo ( no hay que olvidar que tras la Segunda Guerra se decía "el más importante factor para vencer ha sido el General Motors", ya que producía carros de combate y jeeps como churros en ferias de pueblo).

      Esos coches probablemente ahora vayan muy blindados pero hasta tiempos de Kennedy ni sabían los gringos lo que era eso. Lo descubrieron cuando Kennedy visitó a De Gaulle y observó cómo era el coche del francés. Ahora es posible que lleven, como dices, hasta antiaereos y missiles.

      Sí, en ese Museo falta la voiture de Clinton. Lo guardará ella como recuerod, la becaria ad hoc.

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  3. He leido en el blog de mi amiga china de Tetuán, que en Detroit no todo está perdido. Tras la quiebra de la ciudad, miles de perros vagan reemplazando a los habitantes. La pobreza castiga a la "Motor City" y muchos perros han quedado a la buena de Dios. Son las víctimas de una crisis financiera y política histórica. Miles de perros vagabundos merodean por las calles y las casas deshabitadas de la quebrada Detroit, reemplazando a los residentes, amenazando a los seres humanos que siguen viviendo allí y superando la capacidad de la ciudad para hallarles un hogar o una muerte serena.
    Esos perros empiezan a vivir en la calle y se reproducen. A eso se suman los aproximadamente 70.000 edificios deshabitados que brindan abrigo a los perros o donde algunos son encadenados sin recibir ningún cuidado.
    Luxta est dies perditionis, et adesse festinat sors eorum.

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  4. DOÑA LUCRECIA
    Probes perritos, al menos podrán orinar en los rosales abandonados.

    Collige, virgo, rosas dum flos novas et nova pubes et memor esto aevumsic properare tuum

    Coge, niña, las rosas mientras existe la flor fresca y la nueva juventud y recuerda que así corre tu tiempo. (Decimus Magnus)

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  5. Detroit no deja de ser el paradigma más dantesco de lo que ha terminado siendo el capitalismo salvaje. Y lo que dará de sí antes de que nos veamos envueltos, por fuerza, en una nueva confrontación mundial.

    Un saludazo.

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    1. DON PEDRO
      No me seas tan fatalista respecto al futuro. Sí, en lo de Detroit llavas toda la razón con lo que dices. Pero no creo eso suponga otra cosa que el declive industrial de Occidente y en favor de Oriente.

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