21 junio 2009

VUELVEN los olores a COLES en los hogares

Horacio Vázquez-Rial, escritor bueno y exquisito, describe magistralmente lo que había en la cotidianidad franquista y lo que hoy resurge por causa de sociatas "Dépassé".

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Lo que más me inquieta de esto que llaman "crisis" y que yo no sabría definir con precisión es la reaparición de esos fantasmas del último franquismo, cuando las casas olían invariablemente a coles y en los hostales se pagaba aparte para ducharse, o sea, antes de que fuésemos europeos.

La otra imagen, también omnipresente en la vida aquella, que ahora regresa es la del realquilado. Hace tiempo que, por la inmigración, se vienen ofreciendo habitaciones, como en los viejos tiempos. Alguna viuda paga un resto de la hipoteca que dejó el finado alquilando un cuarto. Y el tío que lo ocupa es que no tiene para un estudio en Carabanchel.

También proliferan en los barrios las costureras que arreglan ropa. Nunca dejaron de existir, ni siquiera en los barrios más acomodados, pero porque la gente engordaba o adelgazaba, que eran cosas de la prosperidad de los años últimos, no porque necesitara hacer durar las prendas.

No sé qué recuerdos tienen los demás del franquismo. Para mí es una época gris y cutre. Y es verdad que la democracia y Europa nos hicieron cambiar de cabeza y de cuerpo: nos hicieron más guapos y más limpios. Y el dinero que hubo nos hizo menos rácanos, un tanto desmedidos.

Cuando aún vivía el caudillo, yo tenía un empleo nocturno, en la librería del olvidado Drugstore del Paseo de Gracia, en Barcelona. A las cinco de la mañana abría una bodega de la calle Consejo de Ciento a la que acudían los que, como yo, tomábamos algo antes de irnos a dormir, serenos incluidos, y los que se iban al trabajo. Lo corriente era que esa gente llegara con algo de comer de casa y sólo comprara la bebida.

Era el tiempo de los restaurantes realmente populares, los que cobraban aún menos que el comedor del SEU (cinco duros el menú), donde uno llegaba y se sentaba con los que había en una mesa larga, saludaba, a veces pegaba la hebra y hasta compartía el vino (Baturrico) y la "Casera". Asunto de una posguerra interminable.

Esto está en las novelas neorrealistas italianas, pero a finales de los cincuenta, en Italia había pasado. En los setenta, hasta bastante después del célebre 20-N, en España continuaba. No sabría decir cuándo terminó, pero no fue pronto. Y, por alguna razón oscura, los turistas no comían en esos sitios. Tampoco eran tantos.

Yo sé que los cigarrillos sueltos y los realquilados anuncian el regreso del olor a coles, del paquetito de olivas y el tocino en la tartera, y el vino o "el sol y sombra" a granel y de pie.
Esto es en verdad la crisis, me parece.

No hace falta una guerra civil para que sobrevenga. No hace falta matarse para ser pobre. Basta con que te esquile el Estado y la banca diga que pierde dinero contigo.

Lo que hace la ministra Salgado, que de paso aprovecha para importunar a los fumadores, a los que tan obsesivamente odia, al aumentar los impuestos indirectos.

Uno de los grandes misterios de la dictadura era de dónde salía el dinero público, si nadie pagaba impuestos ni hacía falta convencernos de que Hacienda somos todos: pues de ahí, del tabaco, del Soberano... todo imposición indirecta. Más tranquila.

Vas subvencionando a los que mandan y no tienes que pedir un préstamo una vez al año para pagar por trabajar.

Las crisis, de todo tipo, incluso las sentimentales, implican siempre un regreso al pasado, a cuando éramos menos y teníamos menos de todo.

NOTA del BLOG : para los de América y para los jovenes de España, "sol y sombra" era una copa de anís y coñac barato mezclados. Y "un Soberano" era una simple copa de coñac muy corriente."Comedores del SEU" eran los que ofrecian los falangistas a los estudiantes porque era obligatorio estar afiliado al Sindicato Español Universitario falangista para poder matricularse en cualquier Universidad.

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7 comentarios:

  1. España ha vuelto a ser una película de Rosselini o Vittorio de Sica,una mezcla entre "El ladrón de Bicicletas" y el aroma del tabaco de picadura en sesión contínua.
    Yo que colaboro como voluntaria en un comedor de Cáritas veo diariamente desfilar a parejas de ancinos y jubilados a los que la pensión no les llega, a padres jóvenes con sus hijos con uniforme escolar y que no pueden pagar hipoteca,luz,colegios y poner un plato de comida en la mesa, por que uno o los dos miembros de la pareja están en paro.
    Veo indigentes que desfilan con la bandeja de comida y la mirada perdida,señores de cincuenta años bien vestidos,con corbata, que buscan un rincón apartado,que han perdido el trabajo y su casa,,incluso la familia.
    esta es al España de Zapatero.
    La España de hambre y de remiendo.
    La España donde más de 350.000 "sin techo" duermen a diario entre cartones,en bancos del parque o en algun cajero automático o portal.
    Esta es la Españ progresista,
    La España de la miseria,de la mendicidad y de la desesperanza.

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  2. Es impresionante lo que cuentas, Natalia.

    Qué razón llevaba WINSTON CHURCHIL cuando dijo aquello de Socialismo es miseria y ruina"

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  3. Creo mas bién, amiga Natalia, que esa España no ha vuelto a ser, porque antes nunca dejó de ser...Ocurre que con esta cofradía de golfos y golpistas la miseria se acentúa más. Nos la hacen sufrir como solo ellos saben hacerlo. De ahi lo que señala Tella, que socialismo es miseria y ruina...Lo de los 350.000 "sin techo" es una tragedia. Releo mi último post "Vente a Alemania, Pepe" y siento desbordarse mi impotencia y mi rabia. Rumío los datos diferenciales del PIB entre los dos paises y me digo, esto no puede ser, la desproporción es enorme...¿Pero en que malgasta esta canalla nuestros dineros?...Lo sabemos, pero lo peor es que callamos

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  4. No tengo edad para recordar esos tiempos pasados, pero sí para acordarme de la España de Felipe González... anda coño!! si estos son del mismo partido y hacen lo mismo pero peor, vaya vaya que casualidades ¿no?.
    Al final va a ser cierto eso de que el hombre es el único animal...

    Y ya que citas al gran Churchill, también dijo:

    "el socialismo lucha por acabar con la riqueza, el liberalismo lucha por acabar con la pobreza"

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  5. Ya que aparece Mr Churchill, recordad tambien los discursos "Sangre, Sudor y Lágrimas", para saber lo que nos espera, y "Lucharemos en las Playas", para saber lo que debemos hacer. NO RENDIRNOS JAMAS.

    ¡¡y pensar que ahora el bobo de Obama pasa por ser un gran orador!!.
    En los Diarios de GUera de John Colville ("A la sombra de Churchill") hay una escena memorable en la que Winston dicta uno de sus discursos a dos de sus secretarias, tumbado en la cama, ataviado con un batín de flores, y con un whisky en la mano. Así quiero ser yo de mayor

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  6. Nunca me había parado a pensar en lo de los impuestos indirectos, pero tan directos, para mantener un estado explotador e incompetente.

    Además mientras leía la entrada se me ocurren un montón más de similitudes con las diferentes etapas del franquismo.Imagino que os habrá pasado a todos.

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  7. Como recuerdas la palabras del Ministro ingles,es la realidad.

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