MAYO

03 mayo 2017

El tren más empinado del Mundo


El tren de cremallera más empinado del mundo circula desde Alpnachstad por bosques, prados y paredes de roca, con una pendiente máxima del 48 por ciento. Concluye su recorrido, treinta minutos después, en el monte Pilatus (Lucerna), en la Suiza central, a 2.132 metros de altura. En un día despejado, desde allí se puede apreciar un panorama de 73 cumbres alpinas.
Se denomina ferrocarril de cremallera a un tipo de ferrocarriles que basa su funcionamiento en el acople mecánico con la vía por medio de un tercer riel dentado o cremallera. Existen varios tipos de sistemas de engranaje. Los más conocidos son los Marsh, Riggenbach, Strub, Abt, Locher y Lamella

El 4 de junio de 1889, el tren efectúo su primer trayecto con pasajeros.
En los primeros seis meses de operaciones se registraron 37.000 pasajeros, cuatro veces más de lo previsto, aunque el pase costaba 10 francos suizos, el sueldo de una semana de muchos trabajadores.

En la actualidad, la flota la componen 10 coches: 8 de ellos datan de 1937, los otros 2 son de 1967.



OTRO TREN DE CREMALLERA

EL TREN DE LARRUN entre ZUGARRMURDI y SARA
En el pueblo de Sara, a 10 km de San Juan de Luz, este auténtico tren de cremallera de colección, data de 1924, y en 35 minutos te conduce a 905 metros de altitud en la cima mitica del País Vasco!
Larrun ofrece un panorama excepcional a 360°, domina la costa vasco-francesa y las cimas de los Pirineos. 

Está enclavado en uno de los parajes más entrañables de la región, que enamoró a personajes tan diferentes como Napoleón III y Eugenia de Montijo, EduardoVII y Wiston Churchill, Pierre Loti y Luis Mariano,  y el antropólogo Joxe Miguel Barandirán.
Una zona poblada de leyendas y cuevas de brujas, además de ruta de contrabandistas.









12 comentarios:

  1. Verdaderos desafíos de la técnica y la ingeniería.

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    1. DON TRECCE.
      Así es. Enormes desafíos de los ingenieros de la época y con mucho mérito por cuanto que se construyeron hace más de cien años.

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  2. Ese tren suizo da pánico. No sé si me subiría a él.

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    1. DOÑA LUISA.
      Sí, aún viéndolo unicamente en imagen da vértigo el subirse a ese tren suizo.

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  3. Como bien dice Trecce, estos trenes son auténticos desafios de la ingeniería de hace más de CIEN años.
    Aquellos ingenieros se merecen un buen homenaje y cuanto menos este recuerdo de hoy.

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    1. DON JORGE.
      Pues conforme a lo que dices me honro y mucho en mostrar un homenaje a aquellos ingenieros con el hecho de dar a conocer la existencia de estas obras maestras.

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  4. Sin duda tendran vistas privilegiadas, pero creo que yo y mi vertigo nos quedariamos abajo, tomando unas cervezas.

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    1. SEÑOR OGRO.
      Desde luego el suizo da bastante miedo a los que "semos" de vértigo. Ya lo siento en cuanto me subo a una acera.
      Pero el de Larrun no es así y sí merece la pena de subirse en ese tren. Está a 10 kms. de San Juan de Luz, en Sare.

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  5. Estuve hace años en Luzerna y monté en un tren de cremallera, pero no era el que aparece descrito aquí. En ése no hubiera subido ni amarrado...
    Los suizos tienen muchos artilugios de ésos.

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    1. DON BWANA
      Ya somos por los menos CUATRO los que nunca nos subiriamos a ese tren suizo. Y tal como dice, los suizos deben de disponer de varios de ellos parecidos.

      El de Larrun no da sensación de vértigo estando dentro. Y la cumbre es una maravilla. Desde allí se divisa toda la costa vasco-francesa y mirando mucho hasta se puede ver Londres.

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  6. Una maravilla de la técnica. Yo si me subiría, me encantan estos cacharros. Hay cantidad de obras civiles, trenes, centrales eléctricas, etc. también en nuestras montañas que hoy en día casi no seríamos capaces de replicar y mucho menos trabajando con los medios de la época.

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    1. DON CSC
      Aquellos ingenieros de principios del XX o finales del XIX que construyeron estas maravillas merecen un homenaje a lo grande.
      Y tal como comentas existen puentes y tuneles y demás obras que resultan casi increibles que los construyeran en esas épocas. Por ejemplo los puentes de BrooKlyn y de San Francisco.

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