12 julio 2008

ANTIDEMOCRACIA sin paliativos


La funesta manía de pensar : "En pueblos tan degenerados como el maketo y maketizados, resulta el universal sufragio un verdadero crimen". (Sabino Arana. Bizkaitarra. 1897).

Para Sabino Arana el modelo surgido de la revolución francesa, el régimen de libertades políticas de reunión, de expresión, de asociación, sufragio universal, división de poderes, etc., es "esencialmente antibizcaíno" pues, según él, "los principios de nuestro Fuero y los del liberalismo son diametralmente antitéticos, absolutamente incompatibles".

Querer aplicar "a nuestra patria la Constitución española de Cádiz" sólo puede ser obra de "algunos malos bizcaínos". En consecuencia con ello afirma que "los españoles, y los bizcaínos españoles y liberales: tales son los enemigos de mi Patria", dice expresamente el fundador del nacionalismo vasco, preclaro antecesor de Hitler y sus teorias.

La aversión de Sabino Arana al sistema liberal de libertades políticas es extremo: "¿Queréis conocer la moral del liberalismo? Revisad las cárceles, los garitos y los lupanares: siempre los encontraréis concurridos de liberales".

La crítica desaforada del nacionalismo sabiniano a la democracia moderna descansa en una pretendida superioridad de la oligarquía tradicional y orgánica.
Para ello se hace necesario tanto una lectura idealizada y falsa de la tradición histórica de Euskadi como la apelación a los valores eternos y superiores de una inexistente raza de hombres: los euzkos.

Para Arana y los posteriores historiadores del nacionalismo, en Euskadi nunca hubo feudalismo, todos los vascos fueron originariamente nobles y "en Bizkaya, aún menos que en los otros Estados vascos, no hubo distinción de clases".

Por ello, en la Constitución y organización del Estado bizkayno bajo el lema Jaungoikoa eta Legi Zarra, primer diseño del modelo de organización política y social hecho por el Bizcaya Buru Batzar entre 1895 y 1896 se sostiene que el poder del nuevo Estado independiente al que aspiran los nacionalistas descansa en las "Juntas Generales compuestas por los representantes de las anteiglesias, valles, consejos, villas y ciudad de Vizcaya, atribuyéndose un voto a cada uno de ellos".

Es decir, idéntico diseño a la Udalbitza que proponen hoy el PNV y BATASUNA, y gracias a la cual, de consumarse alguna vez, 4.400 votantes de 38 aldeas de Euskadi tendrían más poder que los 850.000 votantes de los 37 principales núcleos de población.
Frente al avance del progreso, de la modernidad hacia la que se encamina el mundo a finales del siglos de siglo XIX afirma que: "La generalidad de los hombres debe leer muy poco, porque es muy poco aquello para cuya perfecta comprensión posee principios y luces la mayoría de los hijos de Adán. Muchas de las aberraciones que se deploran en la sociedad humana, no reconocen otra causa que el excesivo afán que hay por leer toda clase de escritos".


Represión, oscurantismo, ignorancia... los ingredientes básicos que se necesitan para mantener en el miedo y el atraso a quienes se quiere dominar en nombre de una raza, una única y un Dios.



Porque el problema de la visión nacionalista es que no soporta el contraste con la realidad; la simple realidad hace trizas todo el constructo nacionalista.
Por éso tienen que proclamar su definición como única; no permitir que se contraste con otra, sobre todo no permitir que se contraste con la realidad; declarar no vasco al que aporte una diferente, acusarle de blasfemia, y desterrarle de la tribu.


Todo el discurso antimaketo, toda la xenofobia, todo el odio a lo español no es, en última instancia, sino consecuencia de la cerrada lucha que esta burguesía debe mantener por salvaguardar su condición de clase explotadora.

Y tanto más radical se torna el discurso, cuanto mayor es la amenaza que el capital monopolista y el proletariado organizado significan para la realización de sus plusvalías.

Cuanto mayor sea "el odio a lo español" entre las masas encuadradas por el nacionalismo sabiniano, más dificultades tendrá la oligarquía financiera española para imponer su poder en Euskadi y más amenazado y sumiso estará el obrero inmigrante.

Cuanto más se separe a éste, que es el grueso principal del proletariado en Euskadi, del obrero autóctono, mejores condiciones para la explotación de unos y otros. Por eso, para Arana y sus seguidores, socialismo y maketismo son lo mismo, y los buenos euskaldunes deben separarse tanto de uno como de otro.

"Entre el genio vasco y el socialismo media repulsión absoluta e irreductible. Así se explica que los propagandistas, los fautores, los secuaces de esas ideas, oprobio de Bizkaya, sean los advenedizos, los nómadas de la inmigración servil". (1901), según Sabino Polikarpo Arana.


Por Zaldumbide

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